Lo gracioso de la escena era ver como Ron no parecía estar de acuerdo con que Ginny tuviera de pareja de baile a un Slytherin, Blaise obviamente intento explicarle que no era una invitación en plan pareja, más bien una invitación en plan amigos. Pero como Ron es muy dramático estuvo insistiendo en que no dejaría que su hermana se fuera con Blaise.
Los gemelos incluso lo tomaron con humor, diciendo de vez en cuando qué cosas le gustaban a Ginny, que tenía que traerla a tal hora o estaría en problemas, que cuidado con esas manos porque lo estarían vigilando durante el baile y si se pasaba de listo sufriría de una semana de bromas. Cuando la dupla de platinados pensaba acercarse, Ginny pareció por fin hartarse de Ron.
Así que decidió por fin expresar lo que estaba pensando sobre la repentina sobreprotección de su hermano.
—No sé ni porque hacéis una escena, cuando no debería importarte lo que haga o deje de hacer -responde la pelirroja-. Blaise, vámonos ya, Ryan tiene que estar puntual en la puerta para abrir el baile.
La chica dejo con la palabra en la boca a su hermano y se fue en dirección de su grupo de amigos, estando ya listos avanzaron hasta el salón donde se llevaría a cabo el evento. El grupo hablo por un momento antes de que se separaran, los únicos que esperarían afuera eran los campeones y sus parejas. Desde su posición Luna y Ryan llamaban un poco la atención por su vestimenta.
Los otros campeones llevaban las típicas túnicas de mago. Fleur Delacour lucia imponente con su túnica de satén gris plateado y acompañada por Roger Davies, el capitán del equipo de quidditch de Ravenclaw, quien estaba atontado con su belleza. Krum llevaba una túnica roja mientras era acompañado por Hermione. Harry vestía una túnica de un azul oscuro, mientras que Parvati llevaba una túnica de color rosa.
Esperaban pacientes las instrucciones, la profesora McGonagall se acercó al grupo de campeones, llevaba una túnica de tela escocesa roja y se había puesto una corona de cardos bastante fea alrededor del ala del sombrero. Les pidió que esperaran a un lado de la puerta mientras terminaban de pasar todos los demás: ellos entrarían en procesión en el Gran Comedor cuando el resto de los alumnos estuvieran sentados.
Las parejas no parecían muy interesadas en interactuar con otras, Fleur solo evitaba ver a su acompañante que estaba aturdido por su suerte, Hermione y Krum tampoco hablaban, mucho menos Harry y Parvati, solo los platinados se encontraban hablando en volumen bajo, intentando matar algo de tiempo.
Cuando todos se hubieron acomodado en el Gran Comedor, la profesora McGonagall les dijo que entraran detrás de ella, una pareja tras otra. Los primeros fueron Viktor y Granger, seguidos de Davies y Delacour, más atrás iban Parvati y Harry, al último entraron Lovegood y Grindelwald. Todos los que estaban en el Gran Comedor les aplaudieron mientras cruzaban la entrada y se dirigían a una amplia mesa redonda situada en un extremo del salón, donde se hallaban sentados los miembros del tribunal.
Habían recubierto los muros del Gran Comedor de escarcha con destellos de plata, y cientos de guirnaldas de muérdago y hiedra cruzaban el techo negro lleno de estrellas. En lugar de las habituales mesas de las casas, había un centenar de mesas más pequeñas, alumbradas con farolillos, cada una con capacidad para unas doce personas.
Dumbledore sonrió contento cuando los campeones se acercaron a la mesa principal. La expresión de Karkarov era algo inusual. Ludo Bagman, que aquella noche llevaba una túnica de color púrpura brillante con grandes estrellas amarillas, aplaudía con tanto entusiasmo como cualquiera de los alumnos. Y Madame Maxime, que había cambiado su habitual uniforme de satén negro por un vestido de seda suelto de color azul lavanda, aplaudía cortésmente.
Pero faltaba el señor Crouch, donde debería estar sentado estaba otra persona. El quinto asiento de la mesa estaba ocupado por Percy Weasley. Cuando los campeones y sus parejas llegaron a la mesa, Percy retiró un poco la silla vacía que había a su lado, mirando a Harry. Éste entendió la indirecta y se sentó junto a Percy, que llevaba una reluciente túnica de gala de color azul marino, y lucía una expresión de gran suficiencia.
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DESTINO
Fiksyen PeminatEsta es la segunda parte de HEREDERO, así que si no has leído la primera parte te recomiendo hacerlo, de lo contrario no podrás entender la trama de esta historia. El poder es algo que muchos anhelan, pero solo pocos son capaces de tenerlo; y solo l...
