Perra Encerrada

15 2 2
                                        


Estoy encerrada

Hay poca iluminación pero reconozco este sótano. Mi vista se siente pesada, al igual que mi cuerpo. Intento levantarme pero noto el estirón que recibe mi tobillo debido a una cadena de metal.

Y no soy esta esa, hay muchas más en toda la pared detrás de mí. Además de muchas marcas de garras, por toda la pared. Se nota que no he sido la única aquí.

Escucho pisadas y no tardo en arrinconarme a la pared mientras se acerca cada vez más. En el momento que entra veo que trae un televisor consigo. No me mira mientras lo conecta y lo deja justo enfrente de mí. Es ahí cuando hace contacto visual y se le forma una sonrisa sínica.

—¿Tu y ese chico del que hablaron llevan mucho tiempo juntos? — pregunta.

—No

—Se me hace demasiado raro que alguien como el pudiera atraerte, sueles odiar a cualquiera y mas a un hombre — se ríe.

—No planee que sucediera

—¿Entonces?... No me digas que son predestinados— mi silencio solo le da la respuesta así que dejo de mirarlo —Maldita sea. Claro que tu podrías encontrar a tu mate sobrina. Eres una perra suertuda.

Entierro mis uñas en mi palma intentando contar en mi mente para calmar las ansias de querer dañarlo cuando se que solo me hare daño a mi misma.

El enciende el televisor cambiando los canales hasta que lo encuentra. Sabía que solo venía a querer torturarme y parece que lo logra cuando veo a Kieran con un traje naranja, esposas en sus muñecas con cadenas conectadas a sus tobillos. Pero en realidad él no se ve para nada preocupado. De hecho en cuanto ubica la cámara sonríe como si de algo bueno se tratara.

El juicio empieza y este chico permanece relajado como si estuviera en medio de una conversación normal cualquiera. Su cara de póker impecable y eso me hace admirarlo y odiarlo más.

Acosado por múltiples homicidios

No creo que haya mentira en eso. Pero los homicidios por lo que lo acusan no son de él. Lo hizo por mi el bastardo y lo odio por eso. Ni siquiera yo pude cometer esos homicidios y él lo sabe pero aun así esta ahí. Y esa es la razón por lo que quiero volver a verlo.

Cada supuesta prueba que aparece solo provoca mi ira crezca. Es así como funciona la vida. La única manera que e vivido la mia. A través de injusticias.

Eh tenido mis maneras para sobrellevarlo, pero se que no significa que a sido la mejor manera. De muchas es la peor pero la ira es lo que me a protegido desde pequeña. Y seguirá siendo hasta que no tenga que hacerlo.

—La condena será pena de muerte para el acusando. Jueces por favor den su veredicto.

Los jueces empiezan a discutir pero justo en ese momento Kieran se queda viendo al hombre que entra a la sala. Mi corazón va lento con cada segundo que va hasta demasiado lento. El hombre parece ser un policía que evita a toda costa ver en dirección a Kieran. Se acerca hacia el juez donde le susurra palabras al oído. La expresión del juez se vuelve fría, como si se le hubiera ido la sangre del cuerpo. Con voz temblorosa se disculpa y sale del lugar. Todo se vuelve un escándalo, lleno de gritos, de preguntas incluso yo no tengo idea de que ha pasado.

Lo ultimo que se puede ver en la pantalla es a Kieran que parece muy contento con el resultado y luego cortan la transmisión.

—Lastima — dice mi tío —nos quedaremos con la duda.

Se levanta para apagar la televisión y luego se para enfrente de mi desabrochándose el cinturón tomándolo con una mano.

—¿Recuerdas el dolor sobrina?

Joder

Se aguantar el dolor mas que nadie.

Perro que ladra no muerde y yo sí muerdo

Perro encerrado solo alimenta la ira.

Y estoy mas que segura que el enojo es mi mejor aliado.





¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Wolf AcademyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora