Siempre he sido una asesina

18 1 0
                                        



De un segundo a otro estoy encima de mi tío, mi manos van directo a su cuello apretado con la mayor fuerza que mis dedos me permiten. Sus ojos se expanden en total horror mientras intenta alejarme. Puedo ver el brillo de mis ojos a través de los suyos, y por alguna razón parecen tener unos destellos rojo pero lo ignoro concentrarme en ahorcarlo lo más rápido posible.

Recibo un golpe de el en mi costilla y me duele pero permanezco concentrada mientras él se retuerce moviéndonos por todo el suelo. Sin embargo no me percato que en el movimiento de sus manos el alcanza una de sus inyecciones de wolfsbane del suelo.

Siento el pinchazo en mi pierna y el veneno hace efecto rápido lo que obliga a mis manos a debilitarse y termino soltándolo. El me empuja al suelo en cuanto puede y se aleja de mi hiperventilando.

El me observa por un rato mientras recupera el aire y yo me quedo quieta en el suelo esperando que el dolor pase. El efecto debe pasar más rápido.

—Esa ira — es lo primero que dice tocándose su cuello que puedo notar se marcaron mis manos — es la misma que tenias esa noche — parece que se le forma una sonrisa y decido ignorarlo mirando al techo controlando mis respiraciones —eres igual a mí.

—Nunca seré igual a ti — espeto sin despegar la mirada del techo.

—Tu padre lo sabía, que desde que naciste tenias la misma chispa que nosotros. Que ese instinto asesino siempre existió pero lo reprimías desde que nació Aaron.

—Solo era una niña, no tenia instinto asesino — aprieto la mandíbula tan fuerte que siento podría rompérmela.

—El dolor forja el poder Nadine, y sabes bien que eso no es cierto— dice dando un paso hacia a mi pero cuando lo volteo a ver se queda quieto —desde el incendio tus ojos brillaron de esa manera ¿no es así?

—Yo. no. No quise jamás que el incendio sucediera.

—Lo sé — contesta

—¿Lo sabes?

—Yo deje la fogata encendida y deje el combustible a unos metros. Sabía que tu padre te iba a enojar lo suficiente para que lo utilizaras.

Ahora muchas cosas hacen clic en mi mente

—Tu querías que lo matara — afirmo.

—Tu padre también era un bastardo, ya no lo aguantaba. Aunque mi hermano jamás me dejo hacer lo que quiera.

—Tu

—Si. Yo quería que mataras a mi hermano porque se de lo que eres capaz. Existen pocas mujeres lobos como tu querida. Solo se necesita dolor para sacar ese poder. Lo de Aaron... solo fue un pequeño daño colateral.

Muerdo mi labio hasta que siento que sangra.

—Daño colateral.... Mi hermano no fue daño colateral. ERA TU MALDITO SOBRINO.

Las imágenes del cuerpo de mi padre en llamas corriendo por todos lados hasta la casa donde todo entro en fuego rápidamente. Escuche los gritos de Aaron e intente... intente de todo para llegar a él.

Tomo las cadenas rotas en el suelo lanzándolas hasta el cuello de Conrad atrayéndolo a mí. Jalo hasta que esta de rodillas y brinco hasta que estoy a su espalda. Aprieto mi agarre sintiendo las garras de él aruñando mis brazos y manos pero mantengo el agarre. Siento aun el veneno arder en mis venas pero no me detengo.

Soy una asesina

Siempre he sido una asesina

Desde pequeña con mi padre aunque aún vivía mama salíamos al bosque a matar animales a escondidas. Cuando mama murió y nació Aaron la sangre se volvió un vicio.

Pero me concentré en mi hermano, todo lo buena que una vez fui fue solo por él.

Pienso en el rostro angelical de mi pequeño hermano, en el sonido de su risa. En cómo me decía Nadi por que no podía pronunciar bien mi nombre. Una vez el cuerpo de mi tío comienza a debilitarse. Tomo una de las inyecciones en la mesa y la inyecto en su pecho. Ya débil empiezo a golpear, desgarrar, mi vista roja en ira, mis manos envueltas en liquido tibio. El cuerpo ya está inerte en el suelo pero sigo golpeando.

Maldito

Maldito

Maldito

Repito en mi mente como si así parara más rápido el tiempo.

Cuando su cuerpo deja de pelear y escucho su corazón detenerse en cuando lo suelo y me derribo al suelo.

Inhalo

Exhalo

En cuestión de minutos creo es cuando vuelvo a sentir el dolor luego de la éxtasis. Empiezo a reírme, reírme como si se me hubiera zafado un tornillo y ya nada tiene sentido. Pero cuando decido ver a mis brazos por el dolor me percato de que la sangre en mi no solo es de Conrad.

Hay sangre brotando de mis brazos por los rasguños que el me hizo con sus garras. Y el líquido brota rápido sin indicios de que me este curando.

Creo que me corto una arteria importante

Kieran

Pienso en el en este justo momento. Mi cuerpo se adormece poco a poco cuando escucho su voz en mi mente. 




¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Wolf AcademyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora