KIERAN
Siempre tengo el control.
Es la única constante en mi vida, lo único que mantiene mi cabeza fría y mis garras guardadas. O al menos así era hasta que Nadine se cruzó en mi camino. Con ella, mi cuerpo aprendió a perder el dominio de maneras que rozan la locura, pero que se sienten ridículamente bien. Con mi conejita es fácil improvisar; provocarla hasta hacerla hervir en rabia o verla sonrojarse es mi pasatiempo favorito.
Pero eso solo funciona cuando la tengo enfrente. Cuando puedo verla, olerla, sentir el calor de su piel y saber que está a salvo de este maldito mundo... y a salvo de todos menos de mí.
Ahora que acabo de escapar de prisión, el vacío en mi pecho es sofocante. No está donde pueda protegerla. Mi mente, mi lobo y cada fibra de mi energía están enfocados en un solo objetivo, volver a tenerla entre mis brazos antes de que cometa una locura o antes de que alguien le ponga una mano encima.
Vincent me conoce lo suficiente para saber que mi humor ahora mismo es un campo de minas. Un movimiento en falso y degollaré a cualquiera que se me atraviese. Incluyendo a la chica de actitud desafiante que camina a paso firme hacia nosotros.
—Lianna... —dice Vincent, interponiéndose de inmediato.
Mi mejor amigo se coloca enfrente para frenarme a mí, pero también para bloquear el paso de la chica, quien me sostiene la mirada con una determinación casi suicida.
—Quiero hablar con Kieran —exige ella.
—Mala idea, amor... —le advierte Vincent con tono bajo, manteniendo un brazo extendido.
—Necesito saber algo sobre Nadine —insiste Lianna, buscando mis ojos por encima del hombro de Vincent— Lo que sea. Solo dime si está a salvo... o al menos si sigue viva.
Esa duda en su voz. Esa angustia real.
La entiendo perfectamente porque me está carcomiendo las entrañas por dentro.
—Está viva —le aseguro, esforzándome por mantener la voz firme— Y voy a traerla de vuelta.
—Te puedes ir mucho a la mierda si crees que te voy a creer una sola palabra —me escupe Lianna con rabia— Quiero saber dónde está ahora mismo. Y en cuanto vuelva, más te vale mantenerte alejado de mi mejor amiga.
—Tu mejor amiga —intervengo, dando un paso al frente y apartando a Vincent del medio con un gesto seco, dándole una mirada rápida para que sepa que no le haré daño— es mi mate. Es la otra mitad de mi alma que la Luna me entregó, y ni tú ni nadie en este jodido planeta me va a alejar de ella por más que lo intentes. ¿Te queda claro, mocosa?
—¡¿Mocosa?! —Lianna ahoga un grito de indignación y parece a punto de lanzárseme encima.
Vincent reacciona rápido, la toma firmemente de la cintura desde atrás, pegándola a su pecho para contenerla mientras me mira fijamente.
—Creo que podemos dejar la discusión hasta aquí —intenta calmar las aguas Vincent.
—¡No! —protesta Lianna, zafándose un poco para tomar la mano de Vincent. Sabe perfectamente la influencia que tiene sobre él; mi amigo es patéticamente débil cuando se trata de ella. Lo entiendo... a mí me pasa exactamente lo mismo con mi conejita— Quiero buscar a Nadine. Voy a ayudar, haré lo que sea necesario.
—No sé si sea una buena idea —murrmuro, apretando los puños— Le prometí a Nadine que te mantendría a salvo.
—Sé cuidarme sola —rebate ella, mirándonos a los dos— Además, esta maldita academia se ha vuelto más turbia a cada minuto. Siento que me siguen a todas partes y voy a volverme loca si me quedo aquí. Me mantendrás a salvo si me llevas contigo.
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Wolf Academy
RomanceUn monstruo no se crea en la oscuridad; aprende a sobrevivir en ella. Huir de un pasado sangriento me trajo directo a la Wolf Academy, un lugar que prometía ser un refugio y terminó convirtiéndose en mi peor pesadilla. Aquí, el dolor no solo se recu...
