DEFIENDETE MALDITA SEA

30 2 0
                                        


Corro sin parar dejándome llevar por el viento frio disfrutando la vista de la nieve que empieza a caer. Han pasado por lo menos veinte minutos. No es que el frio me afecte mucho pero creo debí traer un suéter.

El aire en mis pulmones me hace sentir mejor. Como si algo de la carga encima de mi desvaneciera. El enojo se calma.

El odio que he sentido hacia mí. Cada que veo Lianna solo recuerdo lo mucho que la cague. Pero al menos ella tiene devuelta su hermana.

Tengo que repetirme eso mas

Es lo que ella deseaba. Su hermana.

Carina

La misma que me encuentro en medio del camino. Hay muchos arboles con las hojas empezando a pintarse de blanco nevado pero jamás confundiría ese pelo plateado.

Me acerco a ella quien parece estaba esperándome porque sonríe.

—Al fin llegas — me dice.

—¿Necesitas algo Carina? — pregunto.

—Pues, creo que podrías ayudarme.

—Dime

—¿Qué tienes de especial?

—¿Qué cosa? — pregunto muy confundida.

—Tienes que tener algo — dice empezando a tener un tono irritante —Lianna no deja de verte cada que pasa. Parece triste pero cuando me vuelve a ver solo finge una sonrisa. Es obvio que debes tener algo de especial para que mi hermana te extrañe de esa manera, para que mi vida siempre se vuelva alrededor de ti.

Verla es tan raro, es el mismo rostro de Lianna pero no de una buena manera. Y más cuando me está hablando es que las diferencio por completo.

—No se de que me estas hablando— contesto ya cansada de esta conversación intentando pasar a su lado pero esta jala de mi cabello tirándome hacia el suelo.

—¡¿Que mierda pasa contigo?! — maldigo.

—¡Tu eres mi maldita roca en el camino! — grita.

Intento levantarme pero ella se lanza encima con una mirada desquiciada. Sus manos van directo a mi cuello pero la lanzo lejos antes de que me intentara ahorcarme.

Intento correr de regreso por donde vine pero ella vuelve a aparecer frente mío. Mierda que es veloz.

—Aléjate Carina, no me hagas hacerte daño

—Jodete— me dice lanzando su primer golpe que casi me da en el rostro pero me quito velozmente.

—Estas loca — le digo.

—Solo quiero a mi hermana devuelta

—¡YA LA TIENES!

—No si tu sigues respirando para estorbar.

Esta vez soy yo quien lanza el golpe y ella lo esquiva. La ira empieza a encender en mis venas y se que esto no puede terminar nada bien.

Ella derriba mi pierna de una patada justo en mi rodilla y escucho el hueso crujir antes de que el dolor me invada y grito.

—Jodete Nadine, tu y tu noviecito tienen un agujero esperándolos de tres metros — se ríe a lo último.

Ah no maldita con mi novio no. Aun con mi pierna en proceso de curarse lentamente procedo a golpearla en el estomago haciendo que se retuerza lo suficiente y la jalo del cabello lanzándola unos metros lejos.

Me quejo de dolor mientras intento ponerme de pie alejándome tratando de volver a la academia. Sin embargo siento como se lanza encima de mi espalda derribándome de nuevo al suelo. Me da vuelta y empieza a pegarme sobre el rostro.

Wolf AcademyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora