Era un fin de semana, Vanilla se encontraba en su casa junto a Cream. Tails había salido a comprar algunas cosas en la tienda de la esquina que Vanilla le había encargado para la tienda. Esto fue a propósito de la coneja para así poder hablar con Cream sobre la charla que tuvo con Tails el otro día.
—Hija, ahora que no está, necesito decirte algo.
—¿Qué pasó? —respondió Cream quien estaba a su lado en la cocina, estaba ayudándola a hacer la comida para esta tarde.
—El otro día hablé con Tails, lo había encontrado en la cocina estaba por comer una de sus galletas favoritas de menta.
—¿Y luego?
—Verás, decidí aproveché para preguntarle cómo le fue con Sonic. La conversación avanzó con normalidad, y en ello, hallé la oportunidad para preguntarle sobre si le gustaba a alguien, ya que él había mencionado a la novia de Sonic, la Princesa Elise.
—¿Y qué te dijo? ¿Pudo decirte a la cara que le gustaba Butter?
—Por un momento creí que lo iba hacer, pero en vez de ello, mencionó aquella zorrita por la cual creo que creaste a Butter.
—Era de esperarse... —respondió Cream bajando la mirada desmotivada—. Tiene sentido, Tails es muy listo, es difícil que soltara algo así y sobre todo a ti.
—Lo sé, pero lo intenté. Solo lo hice para extraer información de alguna manera. Ahora, lo que me sorprendió de lo que vi ese día, es que luego de eso le pregunté si le gustaba a alguien más ahora.
—Déjame adivinar, te dijo que nadie, ¿verdad?
Vanilla solo asintió ante el comentario de su hija, para luego decir lo siguiente:
—Lo que me sorprendió fue la manera en la que lo negó, lo respondió de una manera tan rápida, sin haberlo dudado dos veces.
—¿En serio? —Cream se le quedó mirando fijamente a Vanilla por la información que le acababa de dar con sus ojos abiertos en par en par.
—Sí, yo en serio no esperaba una reacción inmediata así de él. No se le veía nada de duda, luego le volví a preguntar para ver si así mostraba algún signo de duda, pero, tampoco. Siempre fue seguro de lo que me respondía.
—Mamá, eso es un poco preocupante. ¿Qué tal si no siente nada por Butter en realidad? —preguntó Cream, a lo que Vanilla negó con la cabeza con una sonrisa.
—No lo creo, sé cuándo veo amor correspondido entre dos personas y esa vez que los vi en la cena que tuvimos en Soleanna, era amor entre ambos. La cara de Tails lo decía todo, esa sonrisa, esa alegría que se veía contigo, o bueno, Butter. Me dice que él si siente algo.
—Eso me reconforta un poco mamá.
—Pero de algo estoy segura, va a ser más difícil hacer que él se fije en ti. Ya vimos que es muy bueno ocultando lo que siente realmente.
—¿Por qué me enamoré de alguien tan listo?
—No lo sé, pero eso le dio su encanto, ¿no?
—No lo voy a negar, sí... —respondió un poco sonrojada la coneja.
—Estaré pensando en los planes que se me ocurran un futuro, por lo mientras, sigue con eso de deshacerte de Butter gradualmente cuando seas ella.
—Lo tendré en cuenta, aunque seré honesta, la vez que le di el beso en el Bosque de Soleanna, fue un impulso mío. No fue nada de Butter. Además, que le hice varias preguntas, que tampoco fueron decisión de Butter, fueron totalmente mías —confesó Cream, a lo que Vanilla solo la miró con una ligera sonrisa.
—Parece que entonces ya tienes el terreno en control. Mucha suerte, hija. Sé que lo lograrás —respondió con una sonrisa con sus ojos cerradas y la cabeza un poco inclinada.
—Gracias mamá, haré lo mejor.
Justamente Cream había terminado de decir eso, la puerta de la casa se abrió, era Tails quien había llegado de traer las cosas que Vanilla le había encargado para la comida.
—¡Ya llegué! —anunció Tails.
Vanilla y Cream al escucharlo llegar solo se soltaron una sonrisa cómplice y siguieron con lo suyo, como si esta charla no hubiese pasado.
Tails al llegar a la cocina, dejó las bolsas llenas cosas en la mesa. Mientras veía que las dos seguían haciendo la comida.
—¿Me tarde? —preguntó el zorro con una sonrisa.
—No, para nada, tardaste lo necesario —respondió Vanilla.
—Creí que lo había hecho, la cajera se estaba tardando con un cliente que no le dejaba de hacer preguntas de cosas tan insignificantes.
—¿Cómo qué? —preguntó Cream con curiosidad.
—Ah cosas cómo «¿Está segura de que esto se le aplicará el veinte por ciento de descuento?», «Creo que no tendré efectivo, ¿acepta tarjeta?» y cosas así.
—Eso suena muy aburrido y desesperante —agregó Cream.
—Lo fue, pero le tuve un poco de compasión porque era una persona un poco mayor ya. Además la cajera fue muy atento con aquella persona en todo momento.
—¿No cambió de productos en pleno pago? —preguntó Vanilla.
—Ah sí también eso, lo hizo como unas... —Se detuvo Tails colocando su dedo índice en su mentón y viendo hacia arriba, mientras murmuraba así mismo las veces que recordaba que hubo ese cambio—, ¿seis veces? No estoy muy seguro, pero más o menos recuerdo esas cantidades de veces fue las que hizo eso.
—No me sorprende, suele sucederme eso en esa tienda —agregó Vanilla.
—¿Y qué tanto avanzaron en la comida? —preguntó Tails.
—Ah no mucho, estábamos esperando a que llegaras con los ingredientes que nos hacían faltan, pero hicimos las pocas cosas que no las requerían, que no son cosas que avance mucho —contestó Vanilla con una sonrisa.
Luego de eso los tres siguieron cocinando la comida en la que harían hoy. Los tres pasaron un buen momento mientras lo hacían. Además, de que este fue una buena manera en la que Cream y Vanilla pudieron actualizarse en los siguientes movimientos que tomarían para llegar a su verdadero objetivo.
Los planes de Vanilla estaban saliendo con éxito y lo mejor es que Tails no tenía ni la menor idea de que ella estaba ayudando a Cream a mover los hilos de todo esto.
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¿Un Amor Transcendental?
FanfictionTodo comenzó hace años, el día en el que Tails nació. Tristemente, el zorro no fue algo planeado por su madre, quien su padre, había abandonado a los dos en la miseria. La madre de Tails, desesperada, logró contactar a una de su mejor amiga, quien t...
