Himawari sintió que la sangre se le helaba en las venas. Frente a ella estaba su hermano, o lo que creía que era él, mirándola con frialdad absoluta. Sus ojos, antes cálidos y protectores, ahora eran como acero afilado, indiferentes y crueles. Ese era Boruto, pero al mismo tiempo, no lo era. Su presencia imponía un peso sofocante, como si se tratara de un desconocido dispuesto a destruirlo todo.
-¿Oniichan...? -murmuró, su voz rota y débil, aferrándose a la esperanza de que aún existiera algo de su hermano en ese monstruo que tenía frente a ella.
Pero Boruto se lanzó hacia ella con una ferocidad que borró cualquier duda. Mitsuki reaccionó por puro instinto, sus serpientes emergiendo como sombras vivas, reptando con desesperación hacia Boruto para detenerlo antes de que pudiera alcanzarla. Las criaturas se enroscaron alrededor del rubio, inmovilizándolo momentáneamente.
-¿¡Qué le hiciste!? -gritó Mitsuki, con la voz entrecortada por la desesperación. Sus ojos desbordaban furia y angustia mientras sus serpientes se aferraban con fuerza. Miraba a Rinnegan, quien observaba todo con una indiferencia escalofriante, como si se tratara de un espectáculo banal.
-Lo salvé de ustedes. Ahora está con su verdadera familia -respondió Rinnegan con voz calma, casi burlona, disfrutando del sufrimiento que había provocado.
De pronto, Boruto desapareció en un destello de luz amarilla, utilizando el Hiraishin no Jutsu para liberarse del agarre de Mitsuki. Reapareció detrás de él y le propinó una patada brutal en el estómago. Mitsuki se dobló hacia adelante, vomitando sangre mientras sus rodillas se tambaleaban por el impacto. El dolor ardía como fuego y la realidad se desdibujaba frente a sus ojos.
-¡Mitsuki! -gritó Shikadai, horrorizado al ver caer a su amigo. Con rapidez, sus manos se movieron, ejecutando el Jutsu de Parálisis de Sombra con todas sus fuerzas.
-¿¡Qué demonios, Boruto?! ¿¡Ahora eres un Ōtsutsuki!? -gritó Shikadai, su voz cargada de desesperación e incredulidad. Frente a él, la sombra de su infancia se había convertido en un monstruo imparable.
Pero Boruto rompió la técnica con pura fuerza física, como si el poder que lo envolvía fuera capaz de destrozar cualquier obstáculo. Con un movimiento brutal, lo tomó del cuello, levantándolo con facilidad. Shikadai pataleó en el aire, ahogándose mientras el chakra oscuro de Boruto lo rodeaba como un aura asesina.
Chouchou e Inojin lanzaron ataques desesperados. Chouchou creció a un tamaño colosal, intentando golpear a Boruto con toda su fuerza, mientras Inojin desplegaba sus criaturas de tinta que se abalanzaban sobre el rubio. Pero Boruto no se molestó en esquivar, sus manos se movían con precisión letal, deshaciendo sus ataques como si fueran insignificantes.
Himawari se quedó paralizada, su corazón latía con fuerza descontrolada. Quería gritar, quería correr hacia su hermano, pero el terror la tenía encadenada al suelo.
-¿Realmente quieres morir aquí, niña? -rugió Kurama en su mente, su voz retumbando como un trueno-. ¡Tienes que luchar o huir! Porque él no dudará en matarte si sigues parada como idiota.
Las palabras de Kurama la atravesaron como un latigazo. Y entonces lo sintió. El poder del zorro de nueve colas fluía por sus venas como fuego líquido, llenándola de una fuerza cruda y temible. Nueve colas hechas de chakra rojizo se desplegaron a su alrededor, vibrando con la promesa de destrucción.
-Oniichan... por favor... -murmuró, su voz ahogada por la angustia. Pero él no parecía escucharla, sus ojos brillaban con un odio implacable.
-¿Vas a atacarme, Himawari? -preguntó Boruto con un tono burlón, sus labios curvados en una sonrisa cruel.
ESTÁS LEYENDO
Borusara
Fiksi PenggemarOne-Shots aleatorios de este ship todo lindo todo hermoso donde experimentare con ideas como AU o Heats canon , también usaré historias que fueron canceladas y tenían potencial claro está dándole el crédito a los autores de dichas obras ya que me en...
