Capitulo 15

2.3K 273 24
                                        

Sergio Pérez

El valor que siento al estar cubierto por un montón de sábanas y un edredón me hace removerme. Miro el lado vacío de la cama sin señal de Max. Con dolor en el abdomen me levanto para poder ir al baño.

La habitación es inmensa, decorada con adornos dorados y paredes oscuras. No tiene pinta de ser algo hogareño. Las cortinas están abiertas, sin decorada un color más claro. Descalzo abro una puerta encontrándome con un baño inmenso. Todo mi departamento cabe en este baño.

Hago mis necesidades y me lavo las manos. Aprecio mi reflejo en el espejo logrando que se me estruje. El corazón. Mi pómulo está morado que al tocarlo me causa un dolor intenso. Mi labio inferior está partido. Las marcas en mi cuello vuelven a poner las imágenes de esa noche. Me alejo volviendo a la habitación.

Max no está por ningún lado. Sentándome en la cama trato de pensar en cómo llegué aquí, ¿Como pudo Max salvarme? ¿Intervino la policía? ¿Helmut está preso? Más preguntas se acumulan en mi cabeza.

Aburrido por estar encerrado decido salir de aquí. Camino por los pasillos oscuros y desolados sintiendo la frialdad del piso. No veo alguna muchacha de servicio. ¿Max vive solo en esta mansión?

Bajo las escaleras sin encontrarme a ningún ser vivo. Llego hasta una sala inmensa decorada con algunos jarrones extraños y cuadros inmensos. No hay ninguna foto familiar.

-El señor no te dio permiso de bajar- Una voz profunda me pone de nervios haciéndome voltear. La silueta de una persona logra paralizar mi cuerpo. Mi instinto me pide correr, pero estoy tan asustado que no puedo moverme.

-Yo.. lo siento- Retrocedo un paso. La silueta logra tener forma y caigo al suelo a ver un tipo que camina hacia mi. Sus brazos tienen algunas cicatrices. Se acerca hasta quedar enfrente.

Extiende sus mano, cubro mi rostro esperando el golpe.

-No voy a lastimarlo joven Sergio- Sabe mi nombre.

Levanto la mirada para comprobar que su palabras sean ciertas. Su mano sigue extendida esperando que la tome. Su mirada sombría desaparece. Tomo su mano para volver a estar de pie.  Su cabello es un color castaño oscuro, piel bronceada. Su cuerpo son musculosos definidos pero sin exagerar, pero viendo bien ya no irradia nada de chico malo.

-Gracias- Ofrezco una sutil sonrisa. No la devuelve.

Estamos solos, me siento extraño nuevamente. El hombre retrocede hasta sentarme en uno de los sillones alejados. Lo hace para que no me ponga nervioso.

-¿Sabes si Max está en casa?- mueve la cabeza.

-El señor salió hace un par de horas. Asuntos de trabajo- ¿A esta hora? Pasan de las dos de la mañana. Es el presidente de imperios King Sergio, es obvio que está ocupado.

-¿Te dijo a qué hora volvería?- Niega.

-¿Y tú eres su guardaespaldas o algo parecido?- Su labio se curva queriendo mostrar una sonrisa.

-Algo parecido- Mueve la cabeza.

Me relajo un poco más al conocer a... No me ha dicho su nombre.

-¿Cuál es tu nombre?-

-Carlos- Ahora que lo detallo mejor su rostro me resulta familiar, pero no recuerdo de dónde.

-¿De casualidad nos hemos visto en algún lado?-

-Estuvo aquí días pasados con el señor- El hombre que llevaba al perro.

-Oh, eres el hombre que llevaba al perro gigante y aterrador- Palmeó mis muslos.

KING ||Chestappen||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora