Capitulo 35

1.5K 172 28
                                        

Sergio Pérez

La luz golpea mi rostro logrando que mis párpados lentamente se abran. El sonido de lo que intuyo son aves hacen que me revuelva un poco en la cama. Algo cálido toca mi espalda, un brazo fuerte me rodea de la cintura. Estoy atrapado en sus brazos.

Me volteo lentamente hasta encontrarme con el alfa que me ha dejado prácticamente inestable de las piernas. Aprecio sus facciones. Hasta dormido se ve enojado. Observo desde sus cejas pobladas, la forma de su nariz. Sus labios y ese lunar que me dan ganas de besarlo es simplemente perfecto.

Max Verstappen, dueño de imperios King. Un mafioso muy poderoso capaz de matar. Está ahora abrazándome, emanando su calor corporal. ¿Cómo mi vida dio tal giro? Todo me trajo a el. A sus brazos. Acerco mi rostro hasta dejar un cálido beso en sus labios.

Sus ojos se abren de pronto. Son tan azules que mi cuerpo tiembla.

-Buenos días, Alfa- Una sonrisa adorna su rostro. Me toma de la nuca pegando nuestros labios. Voltea mi cuerpo hasta dejarme aplastado con el suyo. Deja otra beso en mi frente.

-Buenos días Señor Verstappen- Frunzo el ceño. Antes de decir cualquier cosa. Max toma mi mano y deja un beso en el dorso. Sonrió ante su muestra de cariño. Pero mi sorpresa es mayor cuando veo un anillo de adorna mi mano. ¡Esto no está pasando!

-¡Oh por dios!- Me llevo una mano a la boca. Un anillo en mi mano. Y no es uno pequeño. Tiene incrustado un diamante rojo. Las manos me tiemblan. Casarme. Casarme con este alfa peligroso. ¿Puedo hacerlo?

Su mirada puedo ver qué espera una respuesta. Si. Desde hace mucho tiempo lo perdoné. No me imagino una vida sin él a mi lado.

Max se levanta tomando mi mano. Me levanto completamente desnudo. Mi cabello está hecho un desastre. Seguramente ha de parecer un nido de pájaros.

-Sergio Pérez- se pone de rodilla tomando mi mano. Esta es una prepuesta extraña. Con ambos desnudos. Pero aún así estoy a punto de echarme a llorar.

-Max...-

-Se que aún no me perdonas por ocultarte quién soy en realidad. Pero eso no quita que puedas transformarte en mi esposo. Enójate, maldíceme. Haz las pataletas que quieras. Pero cásate conmigo, conviértete en mi omega de todas las formas posibles eres la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida- Mi corazón se acelera y asiento enseguida. Miro el anillo y al hombre que se coloca de pie.

-Si...- Me tiemblan las manos.

-Si quiero- Max se inclina para besar mis labios. Envuelvo mis brazos en su cuello poniéndome de puntillas. Las lágrimas resbalan por mi rostro. Lo amo. No puedo seguir enojado con él alfa al que amo.

Max me levanta, no se despega de mis labios. Sus besos son tan rudos y dominantes pero ahíto lo hace con tanta ternura y delicadeza.

-Te amo. Te amo Sergio- Pego mi pecho al suyo y profundizo el beso. Sus manos se posan en mi trasero y lo estruja. Un gemido se escapa de mis labios al sentir como poco a poco se va majando mi entrepierna. Y él lo nota, porque se despega de mis labios para besar mi cuello justo en donde tiene que ir una marca.

-Un beso y te empapas amor- Sonríe mordiendo suavemente mi glándula. Muevo mis caderas en su estómago. La sensación es exquisita. Mi cuerpo es depositado en la cama nuevamente. Su mano se desplaza desde mi cuello descendiendo hasta el centro de mi pecho y sigue bajando hasta situarse en mi pelvis.

-Permítame ayudarle con su problema señor Verstappen- Su mirada feroz recorre mi cuerpo y sonríe cuando me sujeta de los muslos y los abre de golpe. Me cubro el rostro. Es de día y todo está muy claro tanto que me avergüenzo. Ya te ha visto desnudo. Lo sé.

KING ||Chestappen||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora