Sergio Pérez
Escuchar sus palabras, me hacen detenerme en el acto. Me separo de su tacto. Tantas cosas pasan por mi cabeza. Tantas preguntas que hacer. ¿Cómo el hombre que me cuida por las noches, que ves a mis labios, que toca mi cuerpo es un asesino a sangre fría? No puede ser cierto, pero lo es...
¿Cómo puedo pasar por alto saber que mata a las personas como si se tratarán de cambiar una camisa? ¿Cómo puedo pasar por alto la muerte?
Me invade nuevamente las ganas de vomitar. Intenta acercarse. Retrocede.
-Necesito salir de aquí- Me doy la vuelta buscando entre nuestro armario algo de ropa. Nuestro. Esa palabra me duele.
-No vas a irte Sergio. No tienes adonde ir- Lo siento detrás. Toca mi espalda. Me volteo enojado.
-¡Tu no vas a decirme que hacer! Ahora necesito estar solo. Permíteme eso al menos- Las lagrimas quieren salir nuevamente. Lo amo tanto que me duele saber que no es el alfa que siempre creí.
-¡No vas a salir de aquí! Mis enemigos ya saben que eres mi omega. No te dejaré en bandeja de plata- Enfurecido golpeó su pecho. Acerca sus manos pero se detiene y las empuña.
-¡¿Y qué quieres que haga entonces?! ¡Dime! ¿Qué chingados quieres que haga?- Golpeó más fuerte, pero es como golpear una pared. Sus manos temblorosas tocan mis mejillas. No rehuyó a tacto. Acuna mi rostro.
Pega su frente.
-Quédate aquí. Yo voy a irme. Si yo soy el problema entonces me iré, pero no te vayas. Solo pido eso mi amor- La voz se le quiebra y es allí que noto como las lágrimas silenciosas se deslizan por su rostro. Algo se rompe dentro de mí al verlo en ese estado. Mis lágrimas nuevamente salen. No puedo odiarlo. Lo amo. Lo amo tanto.
Lentamente se inclina hasta quedar de rodillas. Entierra su rostro en mi abdomen. Cubro mi boca con las manos. Estás tiemblan.
-Por favor no me dejes Sergio. Te amo, te amo tanto que un mundo sin ti sería un infierno- Se abraza a mi cuerpo sosteniéndome tan fuerte que duele.
Acaricio su cabello tratando de calmarlo. Como el hombre tan fuerte y sanguinario que vi hace un par de horas, se convirtió en este llora en arrodillado ante mi desconsolado.
Lo consuelo unos segundos más hasta que me arrodilló Junto a él.
Su mirada es tan vulnerable que me parte el corazón. Pero no puedo tapar el sol con un dedo. Necesito pensar. Necesito procesar todo. Esto podría tomar días e incluso y espero no sea el caso meses.
-Solo necesito ordenar mis ideas- Beso su mejilla. Limpió sus lágrimas.
-Ambos lo necesitamos-
-Te amo Sergio- Repite.
-Yo también te amo Max, yo también te amo. Amor- Beso sus labios dejando que me bese de una forma desesperada. Sus manos tiemblan al tocar mis mejillas.
Se levanta junto conmigo.
-Te quedarás en la fortaleza. Puedes seguir trabajando si lo deseas. Carlos seguirá cuidándote. Es el mejor en su trabajo- Me tenso al recordar cómo estaba lleno de sangre.
-Enzo se quedará contigo. Se ha encariñado mucho contigo. Yo volveré a mi antigua departamento. Puedes llamarme cuando quieras. No importa la hora. Estaré esperando el tiempo que necesites. Solo te pido una cosa Sergio- Toma mi mano.
-No salgas sin protección. Me mataría que algo te pasara no estando cerca- Besa mi mejilla por última vez y sale de la habitación dejándome solo. Me acerco al gran ventanal viendo su carro salir de la propiedad minutos después.
Me siento solo abrazando mis rodillas, expulsando todo lo que tengo dentro.
Te amo tanto Max. Te amo como no lo imaginas. Por qué te amo tanto es que duele.
Max Verstappen
Dos semanas han pasado desde qué ocurrió lo del atentado. No he recibido alguna llamada de él en todo este tiempo. Los que provocaron el atentado desaparecieron sin dejar rastro. Pero no importa por qué voy a ser lo imposible por cazarlos a todos y despellejarlos.
Me he refugiado en el alcohol estos días.
He asistido a un par de reuniones en la que he terminado en malos términos con uno que otro socio. Lewis es quien se ha tenido que encargarse de todos los asuntos.
Me levanto de la cama con un dolor de cabeza. Muchas botellas están regadas. Me doy una ducha rápida. No me he rasurado, el vello me molesta el rostro, pero no hago nada por solucionarlo.
Un leve toque en mi puerta me hace levantar la mirada. Lewis se detiene delante de mí con los brazos cruzados.
-Es suficiente- Mueve la cabeza.
-Suficiente ¿Qué?-
-Levanta el puto trasero por qué tenemos muchas cosas que hacer. Los Alemanes están en la ciudad. Tenemos una reunión con ellos esta tarde- Repasa mi estado. Mueve la cabeza.
-Y no vas a recibirlo así. Pareces un jodido mendigo Max. ¿Qué diría tu abuelo si te viera así?- Me burlo. Mi abuelo ja.
-¿Qué podría decir? Se ha de estar revolcando en el infierno en este momento. Retorciéndose en el mismo lugar en donde lo haré- Lewis suspira.
-Bueno. Hasta que eso pase levanta tu trasero porque no voy a resolver tus problemas. Otra vez- Recoge unas botellas tirándolas a la basura. Me levanto deteniéndome cerca de él.
-¿Cómo está el?- Se voltea y al verme relaja la expresión. Necesito saber de él. No verlo me ha afectado mucho.
-Ha vuelto a trabajar hace 4 días. Me hizo un par de preguntas, luego simplemente no volvió a dirigirme la palabra- No va a perdonarme. No lo hará.
-¿Qué te dijo Carlos? ¿Qué hace Checo?-
-Lo normal. Desayuna, almuerza y cena. Solo se la pasa encerrado en su habitación. Juega con Enzo un par de veces hasta que lo ha visto llorar en un rincón del jardín- Se me parte el corazón al pensar que sufre por mi culpa.
Si no me ha llamado en todo este tiempo es por qué no piensa perdonarme y no lo culpo. Cualquier persona cuerda en su situación haría lo correcto. Alejarse de mí. Tiro la botella de licor al basurero.
-Que revisen el lugar de la reunión. Estaré allí a la hora pactada-
Como lo prometi quizá sea un poco tarde pero en la tarde estuve ocupada lo siento pero enserio espero que les guste.
Con cariño Lex💖
ESTÁS LEYENDO
KING ||Chestappen||
FanfictionSergio Pérez Conseguí el empleo de mis sueños en la empresa King, siendo una persona con solo un título de secundaria me hace pensar que conseguí el premio mayor, seré recepcionista en una de las empresas más reconocidas del país, y aunque el sala...
