Sergio Pérez
Las palabras de Max retumban en mi cabeza. Me mira esperado un respuesta, no sé qué decir. Sé que no va hacerme daño, pero que vea mi cuerpo marcado me cohibe. Ya lo vio Sergio, cuando limpió tus heridas. Pero eso es diferente.
-Si deseas puedo esperar afuera mientras tomas un baño- Se quita el suéter de cuello alto dándome una vista magnífica de su torso desnudo. Sus abdominales me ponen a sudar. Se voltea quitándose las botas. No pierdo de vista su espalda ancha. Me muerdo las uñas por instinto. Es que tiene un aura tan firme y dominante que me pone a temblar de una manera agradable.
-Tomaré una ducha- Se voltea. Camina al baño dejando la puerta abierta. Me quito la única prenda que cubre mi cuerpo. Cubro mi pecho y respiro fuerte. El nunca me haría daño.
-Ya estoy listo- Siento sus pasos acercarse y el calor de su cuerpo cundo logra estar junto a mi. Deja un beso en mi hombro. Camino hacia la ducha, vuelvo a respirar profundamente. Su cuerpo está cubierto por un bóxer oscuro, la parte de enfrente está levantada y no soy un tonto para no darme cuenta que es por mi.
Posa la vista en mi pecho y baja notando algo de vello en allí abajo. Tal vez le gustan los omegas que están bien depilados.
Me volteo presa de la vergüenza. Me tuve que hacer depilado cuando no estaba.
Sus brazos envuelven mi cuerpo.
-Nunca más te avergüences de mostrarme tu desnudez- Me vuelve a voltear.
-Te vez precioso- Besa mi cabeza.
-No estoy depilado allí abajo, tal vez lo encuentres desagradable- Una carcajada brota de su pecho.
-Sergio...-
-Checo, dime Checo-
-Checo me encantas tal y como eres, si no te gusta depilarte no te obligaré a hacerlo. Me gustas tu- Abre la llave mojando nuestros cuerpos. Esparce un poco de su shampoo en mi cabeza masajeando de forma delicada. Toma algo de jabón líquido esparciéndolo con una esponja pasando delicadamente por las zonas afectadas.
Su concentración es única, se arrodilla limpiando mis piernas pasando la esponja por mi abdomen y cintura. Deja un beso en el hueso de mi cadera y continúa limpiándome con tranquilidad.
La esponja queda en mi vagina. Mira hacia arriba pidiendo permiso. Abro ligeramente las piernas. Mi cuerpo se estremece cuando un dedo toca ese lugar. El cuerpo se me tensa al recordar escenas de esa noche y como tocaron ese lugar sin tener pudor.
Un sollozo escapa de mi cuerpo, me sujetó de su hombro para poder mantenerme de pie. Max aparta su dedo para llevar su rostro a mi vientre y besarlo.
- Como deseo matarlos a todos- Acaricio su cabello.
-No quisiera que te convirtieras en un asesino por mi culpa- No quisiera ver sus manos manchadas de sangre por mi.
-¿Me odiarías si me convierto en uno?-
-Preferiría que no lo hicieras. No podría soportarlo- Se coloca de pie mirándome de forma más extraña. Se inclina atrapando mis labios en un delicado beso, necesitaba esto. Necesitaba volver a sentirme así, sentir que aún soy el mismo Sergio.
-Jamás te haría daño-
-Lo sé- Limpia mi cuerpo saliendo primero de la ducha. Vuelve con una par de toallas. Una está anudada a su cintura. Envuelve mi cuerpo con una y seca su cabello con la otra. Todo lo hace en completo silencio. Una vez seco quita la toalla cargándome al estilo princesa nuevamente. Recuesta mi cuerpo desnudo en la cama. Me quedo allí recostado mientras lo veo abrir su armario sacando un par de prendas.
Quita la toalla de su cuerpo, aprecio la forma de su trasero y como es cubierto por un pantalón largo de dormir. No usa bóxer. Trago grueso.
Se voltea con una camisa oscura en las manos.
-Desearía verte dormir desnudo, pero se te sentirás incómodo- Me ayuda a colocarme la prenda. Mira el reloj en manos pared.
- Son las 6:30 ¿que deseas hacer. Dormir a mi lado o dar un paseo por la casa?- Veo el cansancio en su cara.
-Podemos dormir un poco- Se recuesta a mi lado. Escondo la cara en su pecho sintiendo los latidos de su corazón. Su mano descansa en mi cintura.
-¿A dónde fuiste de madrugada?- Aparta cabello de mi rostro.
-Un trabajo que tenía programado- No da más detalles. La pregunta que he querido decirle da vuelta en mi cabeza.
-¿Cómo me encontraste ese noche? ¿Cómo pudiste salir librado de todo esos hombres?- Se aclara la garganta.
-Te llamé muchas veces, hice una llamada al bar preguntando por ti, como no fuiste a trabajar me preocupé y fui a tu departamento- Acaricia mi mejilla.
-¿Y sobre los hombres de Helmut?- Se detiene.
- Al ver coches raros hable a la policía. Llegaron pronto y pudimos rescatarte- Me alegra saber que no le hicieron daño.
-¿Qué pasó con Helmut?-
-Escapó- El miedo vuelve a mi cuerpo logrando que le de la espalda a Max. Si ese tipo aún sigue en las calles podrá seguir haciéndome daño. No quiero ni imaginar el pavor que me causaría si me lo encuentro en la calle. Y si logra saber dónde estoy le hará daño a Max.
-Nada va a pasar mientras esté contigo Checo, ese hombre ya está siendo buscando. Mientras te mantengas a mi lado nada malo te pasará- Me envuelve con sus brazos. Acallando mis temores.
-Lo juro Pecas- Quiero creer que es verdad, quiero confiar en Max.
Dos semanas han pasado desde que estoy en la mansión de Max. Mi heridas siguen siendo visibles, pero no duelen como antes. El doctor me ha revisado para comprobar mi estado. La recuperación es lenta. Debo tener paciencia. Las cosas con Max ha estado bien, aunque no ha vuelto a tocarme o besarme. Pasamos parte de la mañana conversando luego él se tiene que ir a la oficina y no vuelve hasta las ocho de la noche o incluso más. Deja un beso en mi frente, toma una ducha y se recuesta a mi lado. Lo mismo se repite una y otra vez.
A veces pienso que se está aburriendo de mí, entiendo lo que un alfa como Max busca en un omega. Eh visto las miradas que me dedica cuando voy a bañarme. Aparta el rostro y sale de la habitación.
No pienso seguir en esta casa. Tal vez ha llegado a darse cuenta de que no soy lo que él realmente imaginaba. La magia puede acabarse así de pronto. No podría culparlo, me ha ayudado en todo momento. Si desea que lo nuestro acabe lo sabré entender. Aunque me duela.
Como todas la mañanas me levanto buscando alguna de las prendas que ha colocado en su armario. Opto por una sudadera gris y un short que a mi parecer es pequeño. Me coloco las pantuflas que compro para mí y camino por los alrededores.
Bajo las escaleras encontrándome con Carlos.
-Buenos días, Carlos- Levanta la cabeza.
-Buenos días, joven Sergio- Arrugó la frente cuando me llama así.
-Dime Checo por favor, solo me llamas así cuando Max está...- Bajó los últimos escalones.
-Está en el gimnasio por cierto- Salgo corriendo. ¿Está en casa a esta hora? ¿Por que no me lo dijo?. Tal vez sucedió algo en la empresa. Me quedo en la puerta por unos segundos debatiendo si entrar o no. Se escuchan sonidos de personas hablando ¿Está con alguien?
-Te haré tragar polvo- Abro la puerta quedándome de piedra al ver a dos personas que me observan de pronto. Mis ojos recorren sus cuerpos bañados en sudor.
Con cariño Lex💖
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KING ||Chestappen||
FanfictionSergio Pérez Conseguí el empleo de mis sueños en la empresa King, siendo una persona con solo un título de secundaria me hace pensar que conseguí el premio mayor, seré recepcionista en una de las empresas más reconocidas del país, y aunque el sala...
