Sergio Pérez
Me levanto a las seis de la mañana. El lado de la cama está vacío. Max tuvo que salir en la noche en un vuelo de negocios. Me dejo adolorido de la mejor manera. Toma una ducha rápida. Me visto para ir a la empresa. Aunque el dueño no esté los empleados deben de trabajar. Me acuesto con el dueño de la empresa.
Bajo las escaleras encontrándome con una de las betas de servicio que viene por las mañanas. La saludo al salir. Miro la hora.
-Tendré que tomar el autobús a 5 cuadras- Camino rápido encontrándome con Carlos.
-Hola y adiós llego tarde- Se interpone en mi camino. Me mira serio, pero no lo he llegado a conocer más, aunque sea alguien reservado es muy atento y paternal.
-¿Max me dejó algún mensaje?- Vuelvo a mirar el reloj.
-Lo llevaré a la empresa estos días- Creí que llegaba hoy en la tarde. Le escribiré más tarde. Carlos me mira esperando una respuesta. No tengo otra opción si Max dio la orden.
-¿Podemos pasar por una cafetería? Te invito un café late- Me guía al auto. Abre la puerta y emprendemos nuestro camino. Por mi cabeza pasan las imágenes de la noche anterior. Las piernas me tiemblan de recordar como Max tocó mi cuerpo. Ya quiero verlo.
-Me gustan los cupcakes de chocolate, pediré dos para cada uno- Carlos me mira por el espejo. Observo una leve sonrisa.
-O tal vez prefieras uno de vainilla ¿Cuál es tu preferido?- Reviso mi bolso. Espero que no salga muy caro. Mi sueldo será poco por las semanas que no trabajé.
-No me gustan las cosas dulces. Y prefiero un café americano- No sé por qué no me sorprende.
-Tendrás un café americano, pero igual compraré dos cupcakes- Me recuesto en el asiento. Llegamos a la cafetería y ordeno. Saco mi billetera, pero es Carlos quien paga. Llegamos a la empresa, me avisa que me recogerá en la salida.
Saludo a George siguiendo mi jornada laboral. Todo pasa normal. Reviso mi celular esperando algún mensaje de Max. Salgo temprano y vuelvo a casa. Ceno solo, no me dan ganas de ver televisión. Me doy una ducha rápida y me coloco una camiseta del gimnasio de Max. Enzo duerme a un lado de la cama. Le doy un beso de buenas noches.
Estoy por quedarme dormido cuando escucho sonar mi celular. Alargo la mano para tomarlo.
-¿Si?- Arrastró las palabras.
-¿Es así como tratas a tu jefe?- Me enderezó de golpe. Aparto mechones de mi cabello. El corazón se me acelera al escuchar su voz profunda.
-Max- Me siento en la cama, coloco almohadas en mi espalda. Una sonrisa tonta aparece en mis labios.
-¿Quién mas es tu jefe joven Pérez?- su voz se escucha algo rasposa. Miro la hora y sé que es algo tarde.
-No solo se, mi jefe no se presentó a trabajar- Se escucha su risa del otro lado. Me eriza la piel escucharlo. Tiro del cuello de su camiseta.
-Con que es así. Me disculpo por no asistir joven. A mi llegada lo espero desnudo en mi oficina- Siento un pinchando de excitación en medio de las piernas que me hace apretar la rodillas.
-¿Acaso es una petición?- Pasó el dedo por mi vientre. Bajando hasta la tira de mi prenda interior. Me muerdo el labio.
-Es una orden joven Pérez- Suspiro sintiendo un temblor en el cuerpo. Lo necesito. Lo quiero ahora en nuestra cama. Max logra descontrolarme con solo un par de palabras.
-Hasta aquí puedo oler tu excitación Checo. Huelo la humedad entre tu coño- El celular se me cae de las manos. ¿Cómo puede decir eso con tanta naturalidad?.
Tomo el aparato enseguida colocándolo en alta voz. ¿Esto es una llamada caliente?
-¿Cómo van los negocios?- Me aclaró la garganta. Su risa brota.
-Algo de esto, algo del otro. Si vieras mi verga en este momento se te haría agua la boca cariño- Doy un suspiro largo. Esto si es una llamada caliente.
-Yo...bueno tu..- Escucho un movimiento.
-Bájate las bragas y abre esas hermosas piernas bebé- Me sorprende su determinación.
-¡Cómo podría hacer eso!- Corro a la puerta y pongo el seguro de la puerta. Subí enseguida a la cama.
-Yo estoy con mi pene en la mano acariciandome en tu nombre. Vamos Checo, complace a tu alfa- Mi alfa. Esas palabras son el iniciativo para bajar mi prenda.
-Abre tus piernas cariño- No puede verme, pero está allí. Bajo la mano a mi parte íntima. Unos sonidos extraños se escuchan desde su lugar.
-¡Dios Checo! Me encantaría ver tu lengua en la punta de mi verga- Toco mi manojo de nervios. Paso el dedo por mi clítoris sintiendo una sensación satisfactoria. Estoy tan húmedo.
Empiezo a gemir al sentir el movimiento de mis propios dedos. ¡Dios lo necesito!
-¿Lo estás haciendo cariño?- Sus gemidos me dan el incentivo para moverme con más determinación. El sonido que produce mi cuerpo me avergüenza pero la sensación es exquisita y escuchar su voz del otro lado, animándome, me produce mayor placer.
-Imagina mi lengua entre tus piernas. Mi boca chupando toda esa pequeña zona. Imagínala sintiendo estirada por mi verga- Levanto la camisa que tengo puesta, me recuesto encima de la almohadas pasando mi dedo creando una fricción que logra arquear mi espalda.
-Max...- Gimo su nombre. Llevo mi otra mano a mi pezon y estiro para sentir más de una sensación al mismo tiempo.
-Tu lengua en mi verga sería un deleite. Ansío llegar a casa y tomarte en todas las posiciones- Mis gemidos son más altos, temo que puedan escuchar me afuera.
-Mete un dedo cariño. Necesito escuchar que te corras- No es suficiente.
-Max...- Vuelvo a repetir su nombre.
Escucho un bufido de su lado.
-Joder verte tragar mi semen sería un puto deleite- Mis piernas tiemblan, exploto en mi mano mordiendo la palma. Mi respiración es irregular. El sudor baña mi frente. Mis dedos se sienten tan húmedos que tengo que levantar la mano y ver mi esencia.
Su respiración al otro lado es fuerte.
-¿Cómo te sientes?- en el cielo.
-Uff- trato de recuperar el aliento.
- Estaré en casa en dos días cariño. Prepara un precioso conjunto por que serás mi acompañante en la apertura de la galería a la que fui invitado- No me deja responder.
-Nos vemos cariño. Límpiate- Se burla y cuelga. Miro mis muslos hechos un desastre. Tonto.
La semana pasada fueron mis vacaciones por eso no hubo actualización perdón por eso.
Con cariño Lex 💖
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KING ||Chestappen||
Fiksi PenggemarSergio Pérez Conseguí el empleo de mis sueños en la empresa King, siendo una persona con solo un título de secundaria me hace pensar que conseguí el premio mayor, seré recepcionista en una de las empresas más reconocidas del país, y aunque el sala...
