Capitulo 26 parte 2

1.4K 182 16
                                        

Sergio Pérez

-Te ves hermoso Checo- Me da la mano y me ayuda a subir al auto. El trayecto es rápido. Carlos me da un par de indicaciones. Salimos y observo como algunas personas muy elegantes ingresan al edificio.

A lo lejos capto a Max. Está de espaldas y viste un traje negro a la medida. Se ve precioso de espalda. Se voltea y sus ojos me recorren de golpe. Su mandíbula se tensa. Extiendo la mano. Besa el dorso y me acerca a su cuerpo. Me envuelve su aroma. Huele tan bien y es todo mío.

De reojo veo como se retira Carlos dándonos privacidad.

-Dios, te ves precioso amor- ¿Amor? El corazón me palpita a mil por hora al escuchar como acaba de llamarme.

-¿Te gusta?- Preguntó.

-¿Qué si me gusta? No podré despejar un ojo de ti temiendo que algún idiota se te acerque- Llevo la mano a su pecho. Quisiera besarlo, pero no quiero arruinar mi maquillaje.

-Es muy posesivo señor Verstappen- Lo molesto.

-Lo soy joven Pérez y es mejor que se acostumbre pronto- Deja un beso en mi mejilla. Me agarró de su brazo y juntos entramos. Mi vista recorre la decoración del lugar. Todo es tan sofisticado. Hay una mesa llena de bocadillos extraños. Algunas obras están colgadas en las paredes. No se mucho de arte.

Espero no hacer quedar mal a Max.

Muchas personas lo saludan, pero este se muestra indiferente. Pasa la mano en mi cintura y caminamos apreciando uno que otra obra.

-A mi me gusta- Me sincero.

-¿No te parecen colores muy sombríos?- Niego.

-Aveces lo más frío y oscuro puede tornarse en algo bueno y bello- Sonrió.

-Me alegra escuchar eso- Deja un beso en mi frente.

Seguimos caminando hasta que un hombre nos detiene. Max se detiene de golpe.

-Verstappen, es bueno verte- Su mirada en cuestión va en mi dirección y no me gusta la forma en la que me recorre sin vergüenza alguna mi cuerpo. Tal vez debí de elegir algo menos extravagante.

-Y tan bien acompañado- Sonríe.

-Zak, ¿Qué haces en un lugar como este?- El hombre empieza a reír como si Max hubiera dicho lo más gracioso del mundo.

-Me va el arte. Comprar algo de esto y algo de aquello siempre es bueno- El hombre vuelve a mírame.

-Tu acompañante es maleducado precisos- Extiende su mano.

-Zak Brown buen amigo de tu alfa- Resalta la última palabra. Observo a Max pero este mueve la cabeza. Extiendo la mano y este la atrapa dejando un beso en el dorso. Tengo que aguantar las ganas de apartarla.

-Sergio- Respondo.

-Bello nombre para un bello omega- Observa a mi novio quien no deja de observarlo con una expresión fría en el rostro. Ambos comparten una extraña mirada. El hombre se va dejando me con un enojado Max Verstappen. ¿Quién es este tipo?

-Amor. Continuamos- Parpadea un par de veces hasta concentrarse nuevamente en mi.

Sonríe. Mira detrás unos segundos y vuelve a mirarme.

-¿Cómo me llamaste?- Me acerco simulando que tiene basura en la chaqueta.

-Amor- Espero que me bese, pero simplemente vuelve a tomar mi mano. Nos dirigimos a una mesa cerca de una pequeña tarima. Un hombre con un micrófono empieza a hablar. Me cruzo de piernas, dejo el bolso de mano en la mesa. Presto atención a lo que dice el sujeto. Max toma asiento a mi lado dejando su brazo detrás de mi silla. Algunos autores de las obras dicen unas palabras. Aplaudo feliz por ver como ellos hacen sus sueños realidad.

A diferencia de mí que no se es lo que quiero. Desde muy joven tenía una meta y era terminar de pagas esa deuda. Ahora que Helmut a desaparecido no sé qué rumbo de mi vida seguir. Estar junto a Max me hace feliz pero no quiero entregar mi vida por completo a un alfa. Yo sé que me quiere, pero no puedo depender siempre de su dinero. Aunque trabaje en su empresa quiero hacer algo más por mi.

Tuve suerte de conocer al alfa prefecto. Cariñoso, amoroso, atento y sobre todo bueno.

Un ruido retumba en el lugar haciéndome sobresaltar. El grito de la gente es fuerte y desgarrador. Algunos sonidos de detonaciones se escuchan cerca. Muerto de miedo caigo al suelo y me tapo los oídos escuchando el ruido de lo que intuyo son disparos. El olor a pólvora se hace presente. ¿Qué está pasando?

Miles de vidrios se rompen al azar. Me cubro la cabeza. Volteo buscando a Max.

Mis ojos se desgarran al ver como está de pie con una arma en la mano disparando a no se donde. Se ve tan alto, imponente y temible. Sus ojos azules de un tono más oscuro me detallan, un escalofrío me recorre el cuerpo.

Me trago el nudo que se me forma en la garganta. ¿En dónde consiguió un arma? O peor ¿Cómo es que sabe disparar siquiera una?

-¡Ponte de pie!- Alza la voz extendiendo su mano. Me quedo en shock cuando veo como un hombre armado se acerca por detrás.

-Max...- Se voltea. No duda al apuntar la cabeza del tipo sin titubear o mostrar algo de arrepentimiento dispara. Se acerca a mí y retrocedo. Puedo ver la decepción en su mirada.

-Sergio ponte de pie. Por favor- Ruega. Con las piernas temblorosas lo hago. Me rodea con su brazo, empezamos a caminar y grito al escuchar como disparan a cualquiera que se nos acerque. Me refugio en sus brazos y flaqueó en cada momento. Muchos cuerpos están tendidos en el suelo, los sollozos de algún me ponen los sentimientos a flor de piel.

-Estas seguro amor- Un tipo se nos interpone en medio. Nos apunta con un arma. Viste de negro.

-Así que el gran capó Max Verstappen ya tiene omega- Me mira pasándose la lengua por los labios.

-Déjame darle un saludo de bienvenida- Abrazo a Max escuchando el sonido de un disparo. Tiemblo en sus brazos. La respiración me falla y tengo que agarrarme de su chaqueta para no caer.

-Buen trabajo Carlos- Me volteo muerto del miedo. Las piernas me tiemblan y la vista se me distorsiona. Carlos igual que Max lleva una arma en la mano. Su ropa y manos están manchadas de sangre. Sangre que no es suya, siento ganas de vomitar. Aquello es el incentivo para desconectarme con mi cuerpo. Odio la sangre.














Otro capítulo pa.
Con cariño Lex 💖

KING ||Chestappen||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora