Max Verstappen
Cegado por la excitación, tomó el cuerpo de Checo hasta posarlo en medio de la cama. Se ve tan perfecto entre las sábanas blancas. Su cabello despeinado. Los moretones en su rostro son apenas visibles en comparación con los de su cuerpo.
Su mano toca mi pecho pasando las yemas por mi abdomen hasta tener la valentía de cogerme con su mano. No se parece al Sergio temeroso y vergonzoso que conozco. No. Se ve como la encarnación de un dios griego provocativo y sensual. Me gusta. Me gusta que se muestre así conmigo. Me gusta ver como sus papilas se dilatan al saber que tiene el control de mi cuerpo. Por qué lo tiene.
Me tiene amarrado de las bolas. Tiene agarrado las bolas de un mafioso capaz de despellejar vivo a cualquier persona, al que es capaz de quemar el mundo y volverlo cenizas si este omega lo pidiera.
-¿Me quieres dentro cariño?- Asiente. Serás mi muerte Sergio Pérez.
Me arrodillo abriendo sus piernas dejándome una vista única de su pequeña vagina. No soy estúpido para no saber que es virgen. Eso es lo que me detiene de ponerlo en cuatro y hacerlo chillar embistiéndolo sin control.
Pasa la mano por sus piernas deteniéndome en el centro.
-No tengo condón, pero estoy limpio- Abre sus ojos y es allí donde veo a mi pecas. Nunca cojo sin condón, lo que menos deseaba eran problemas de embarazos absurdos que seguro serían una forma de amarrarme. Pero hacerlo sin condón con este omega sería el menor de mis problemas. No me importaría dejarlo embarazado.
-Yo no tomo pastillas anticonceptivas- Tengo que relajarme un poco. El es un señorito aún.
-Puedo mandar a pedir la pastilla del día después- Sonríe asintiendo enseguida.
Me inclino para tomar sus labios, esta vez me tomó mi momento para saborearlos. Pasó las manos por su cintura abriendo sus piernas para colocarme en medio. Llevo la mano entre nuestros cuerpos buscando su entrada. Presiono un poco.
Su cuerpo se tensa. Araña mi espalda y contiene la respiración cuando me siente. Estos rasguños eran lo que necesitaba sentir.
-Relájate- Empujó un poco más topándome con su estrechez. Escondo su rostro en el hueco de mi cuello. Dedo ir despacio. Sus jadeos no ayudan en nada. Empujo un poco más tensándome al oír un grito de su boca.
-Esto dolerá un poco, pero necesito hacerlo- Me mira a los ojos, empujo fuerte introduciéndome hasta la mitad. Vuelve a gritar arañando mis brazos. Sus ojos están cerrados. Me tomo mi tiempo para que se adapte.
-Ya estoy adentro cariño- Beso su cabeza. Empiezo a mover las caderas de forma lenta y pausada. Hace muecas de dolor. Dios, está demasiado apretado. Se me dificulta moverme. Es la primera vez que lo hago con alguien que es virgen.
-Max...- Su voz se corta. Un par de la lágrimas ruedan por su precioso rostro. Me muevo un poco más hasta crear un ritmo más constante. Su respiración es pesada y me tiene tan presionado de allí abajo que se estoy a un pelo de venirme.
Lleno de besos su cuello y mejillas, puedo ver el dolor en su mirada y maldigo al saber que le estoy haciendo daño, porque no, no me complace verlo sufrir. Tomo su mano uniéndola a la mía. Su otra mano araña mi espalda dejando una sensación de ardor.
-Lo estás haciendo bien cariño- Beso su boca una y otra vez.
- ¿Duele?- Niega enseguida y sé que miente. Muevo más rápidos mis caderas queriendo llegar a la liberación para no seguirlo lastimando más. Ya habrá más oportunidades, pero ahora necesito terminar esto.
-Voy a venirme Sergio- Dos sentones más me introducen más adentro de él y me tenso al sentir como me libero en su interior. Nuestras respiraciones son irregulares, lentamente salgo notando la mancha de sangre en mi pene, cama y sus piernas. Fue el primero en tomarlo como omega. Y seré el único.
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KING ||Chestappen||
FanfictionSergio Pérez Conseguí el empleo de mis sueños en la empresa King, siendo una persona con solo un título de secundaria me hace pensar que conseguí el premio mayor, seré recepcionista en una de las empresas más reconocidas del país, y aunque el sala...
