Capitulo 27

1.3K 203 34
                                        

Max Verstappen

-¡Acaben con esos hijos de perra!- Los disparos no cesan. Algunos hombres vestidos de negro se colan en la galería. No soy estúpido para no darme cuenta de que venían por mi. Pero de todos los malditos días tendría que haber sido hoy. Justo cuando estaba con mi omega. Lo expuse al peligro, me culpó una y mil veces por eso.

-¡Necesito que nos cubran las espaldas! Rafaelo, Carlos y Pablo al frente- Cargó el cuerpo de mi omega en brazos. Su rostro está completamente pálido. Tuve que atraparlo cuando colapsó de un momento a otro.

Ahora con el en brazos, necesito suficiente seguridad para salir de aquí.

-¡Nos esperan por la puerta de atrás!- Lewis con una arma en mano dispara a dos imbeciles que se nos atraviesa. El cuerpo de Checo me impide disparar. La lluvia de disparos no cesa. Después de todo. Matar a un capo implica poder.

-¿Quién fue el jodido hijo de la chingada que se le ocurrió atacarme?- Grito. Salimos por la puerta trasera del edificio.

-No lo sé, pero es hombre muerto. Me interrumpió mi polvo de esta noche- Carlos nos abre la puerta. Mira a Checo inconsciente en mis brazos. Se enfurece mucho más dando un golpe fuerte al cerrar. 

Lewis se coloca al frente revisando su celular. Golpea la guantera del auto.

-Tenemos 4 bajas hasta el momento- Me quito la chaqueta para cubrir el cuerpo de mi omega.

-Necesito que intercepten todas las cámaras- Asienten. Carlos conduce rápido hasta llegar a la fortaleza.

Me llevo el cuerpo de Sergio a nuestra habitación. Rupert aparece por la puerta.

-Es solo un desmayo ocasionado por el shock del momento- Me quito la camisa.

-Escuche de Lewis que él presenció todo- Miro a mi chico.

Dejo el arme en la mesita de noche.

-Lo hizo- Suspiro con un ligero dolor de cabeza.

-¿Cómo crees que lo tome?- Miro a mi omega un momento imaginándome su reacción. El es de carácter fuerte. Puede mandarme al diablo e irse sin siquiera preguntarlo. Ese era mi mayor miedo. Que me deje solo justo ahora cuando se ha convertido en mi mundo.

-Se enojara, pero espero que solo ocurra eso- Rupert palmea mi hombro y sale.

Le quito los zapatos a Checo dejando un beso en sus pies.

Me siento en el sillón cerca de la cama observándolo. No puedo sacarme de la cabeza la expresión de su rostro. Miedo, pánico y sobre todo. Decepción. Como una noche tan perfecta puedo terminar así. Planeaba llevarlo a comer a un buen restaurante y finalizar la noche en uno de mis hoteles.

Lo haría mío una y otra vez hasta que su cuerpo no pueda aguantar. Besaría sus labios, proclamaría su cuerpo, adoraría su existencia.

Pero un maldito bastardo arruinó mi noche.

Checo se remueve un poco. Me pongo de pie acercándome enseguida.

-Amor- Aparto un mechón de su cabello. Frunce el ceño, abre los ojos observando el lugar.

-¿Amor?- Mira en mi dirección colocándose de pie.

Me intento acercar. Levanta la mano.

-No te acerques- Se lleva la mano a la boca y sale corriendo al baño dando un portazo fuerte.

Me acerco enseguida al escuchar los sonidos que produce. Muevo la manija. Le puso seguro.

-Amor-

-¡No te atrevas a entrar Verstappen! ¡No te atrevas o me largo te lo juro!- Grita del otro lado. Su voz se desgarra al decir lo último. ¿Irse? Eso nunca. Antes lo ató a la cama o lo encierro en alguna de mis casas. El no puede dejarme.

Contengo las ganas de tirar la puerta. Me alejo esperando que salga. Los minutos me parecen horas. El sonido del segura me alerta.

Sergio aparece con el cabello despeinado. Da pequeños pasos mirando al suelo. Se limpia la comisura del labio logrando que un poco del labial se corra. Su cuerpo tiembla y al verme se tensa.

Doy dos pasos. Intentó tocarlo. Su mirada fría me detiene.

-No te atrevas a tocarme- Mi mano se detiene en el acto. El corazón se me paraliza en segundos al escuchar sus duras palabras. Busco dentro de mí toda la paciencia. La noticia no fue descubierta de la mejor forma.

-No te haré daño-

-¿Quién me asegura eso?- Sus palabras son frías. Quisiera abrazarlo y decirle que todo estará bien, que conmigo jamás le harán daño. Porque antes incendió la jodida ciudad. Antes lo vuelo polvo y cenizas todo.

-Preferiría matarme antes que hacerte daño pecas- Se aclara la garganta.

-¿Quién eres realmente?- Extiendo la mano para tocarlo pero nuevamente retrocede. Sus ojos están rojos. Su nariz igual y me maldigo por ser la causa de su angustia. Por ser el causante de su llanto.

-Puedes decírmelo sin tocarme- Espeta. Se abraza a sí mismo.

Respiro profundo adoptando el porte que me caracteriza. No puedo mentir más. Ya no puedo mentirle a él. No sería justo.

-Soy Max Verstappen. Dueño de empresas King que lideran esta ciudad y otras actualmente- Suspiro y miro en su dirección sin parpadear.

-Al igual que lideró el imperio que es empresas king, lideró una de las mafias más grandes del continente. Mi abuelo y padre omega  fueron capos en su momento. Al morir ellos, heredé el negocio. Trafico armas, droga. Soy dueño de bares y burdeles. Si recuerdas el bar en el que trabajaste. Ese lugar es mío. Tengo sociedad con algunas mafias- Se lleva la mano a la boca. Al no escuchar respuesta suya continuó.

-Mis padres fueron obligados a casarse y padre alfa murió cuando era niño. Tengo un hermano menor que se llama Mick, lo mandé a un internado muy lejos de aquí. Vive con el apellido de mi padre. Es por su seguridad- Sergio me observa por segundos trantando de procesar la información.

Se voltea y corre en dirección al baño y vuelvo a escuchar sonidos. Está vomitando. Tanto asco le doy para hacer aquello, es normal Max. Cualquier humano se asquearía de saber que eres un criminal. Pero lo entiendo. El es una persona normal involucrada en un mundo que desconoce.

Ingreso al cuarto de baño viéndolo arrodillado en el piso. Vomitando, noto las lagrimas que resbalan por su precioso rostro. Su rostro está pálido.

Lo jodi. Lo jodi todo. Debí escuchar a Lewis. Debí escucharlo ¡Carajo!

-Déjame ayudarte- Se levanta.

-¡Sal de aquí!- Golpea mi pecho.

-¡Que salgas!- Me empuja hasta que da un portazo a la puerta. Tiro de mi cabello enojado. Hastiado por la situación.

Sé que debía enterarse, pero no así. ¡Carajo! ¡No así!

Desabotonó mi camisa hasta que lo veo salir.

Todo su maquillaje está corrido.

-¿Matas gente?- Dice de pronto. Veo el temblor en su cuerpo.

Suspiro.

-Si- Se lleva la mano a la boca.

-¿Cuántos?-

-Muchos- Respondo. Guarda silencio por unos segundos.

-¿Cuando pensabas decírmelo? ¿Cuando?- Levanta la mirada. Sus ojos se han convertido en dos témpanos de hielo. Su tierna mirada se ha perdido. Ahora se ve desesperado, angustiado. No es mi Sergio. Acabé con su esencia.

Al ver que no respondo levanta la voz.

-¡Contesta! Hasta cuando tenías planeado decírmelo. ¡Responde Verstappen!- Al ver mi mutismo se acerca empuñando mi camisa.

-¡¿Qué querías de mí?! Dímelo para que pueda entender ¿Mi cuerpo? Ya lo tuviste. ¡Carajo habla!- Sus lágrimas vuelven a rodar. Lentamente acarició su mejilla.

-¡A ti carajo! Te quería y quiero a ti, por qué. Te amo Checo. Te amo tanto.-








Amistades me enfermé súper horrible pero aquí está otro capítulo.
Con cariño Lex💖

KING ||Chestappen||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora