Max Verstappen
-Burdeles, bares, peleas clandestinas en cualquiera soy líder- Se burla Zak Brown , alza una copa y bebe mientras acaricia el pecho de una morena que tiene en las piernas.
Brown, cabeza principal de la mafia Estadounidense. Aunque sea una mierda de persona lidera bien su organización. Los negocios que hemos hecho han sido perfectos. Pero esconde demasiados secretos que involucran a un miembro de mi personal.
-Por dios Zak para nadie es un secreto que tu mejor peleador es ahora de Verstappen- Se burla otro de los mafiosos. Tuerce el gesto al escucharlo.
Me gusta lo mejor, y lo mejor de Zak era Carlos. Lo tengo de mi lado cuidando de mi omega. Que también es lo mejor, de lo mejor. La rubia que está a mi lado desliza la mano por mi pierna intentando llamar mi atención.
-Recuerdan a ese alfa en el ring, era una bestia- Alega Esteban desde donde está. Enciende un cigarrillo tirándole el humo en rostro a la perra que tiene en las piernas. Recuerdo que en nuestro encuentro hace meses estaba de lo más entretenido con un omega que se veía bastante joven. Al parecer ya se terminó de divertir con el.
-Carlos Sainz. Hijo de un don nadie, pero recuerdo a su delicioso hermanito. Era un puto deleite- Tuerzo el gesto. Es aún más imbécil.
-Era solo un cachorro- Dice serio Estaban. La mujer de sus piernas le pasa un vaso.
-Tenía 18- Se excusa Zak.
-15, tenía 15 cuando lo encontraron violentado en uno tus bares- Alegó. Zak se retuerce incómodo. Paso la vista por ambos tipos. Ese día fue cuando Carlos se volvió una bestia humana. Se quebró y mató a todas las personas que estaban en ese bar. La paredes manchadas de rojo vivo y los restos humanos que encontraron fue impresionante. La forma en la que habían abusado de su hermano era tan cruel y ruin. Era solo un niño.
-Son cosas del pasado- Se burla.
-El pasado siempre vuelve. Y la bestia destrozará a los hijos de puta que le hicieron daño a su hermano- Declaró con naturalidad. Jure apoyar a Carlos en su venganza. Ese fue el trato para que se uniera a mj bando.
-Dejemos de hablar de ese imbécil- Escucho decir.
-Ahora algo importante. Escuché que encontraste a tu omega Verstappen. Y según los rumores no es la sensual Kelly Piquet- Pasó la vista a Lewis que está mi lado. Sabía que el idiota de Nelson soltaría la lengua. Me extrañaría si no lo hiciera.
-Dejar a esa chica Verstappen. ¡Dios! Me la imagino siendo todo un torbellino en la cama- Quito la mano de la mujer. Tomo un vaso de alcohol.
-Nunca fue mi omega. Y de mí chico me encargo yo- Los presentes se ríen y chocan sus copas. Esteban revisa su celular un momento y lo veo pasar de la alegría al enojo en segundos. Aparta a la mujer de sus piernas colocándose de pie.
-Surgieron asuntos importantes- Sale de la habitación en cuestión de segundos.
-Es dueño de un nuevo bar. PALANCE. Creo que viste a sus putas el día que se reunieron. Leclerc no para de hablar de uno en particular- ¿Es el bar en donde el omega que lo tenía embobado aquel día? Que estarás ocultando.
Me pongo de pie poco después. No tengo energía de quedarme con estos idiotas que solo hablan de omegas. Aunque algunos ya están casados y tienen hijos. Putos deprevados.
No me despido simplemente salgo junto a Lewis. Es al pronto. Sergio seguramente está en el trabajo.
-¿Cómo ha estado mi omega?-
-Saliendo del trabajo será acompañado por George Rusell su compañero de trabajo a comprar el atuendo que le encargaste. Carlos los acompañará al centro comercial. Informó que Sergio le pidió ayuda para escoger el color- Me detengo de golpe mirando a Hamilton. ¿Qué carajos acaba de decir? Que mi omega que...
-¿Desde cuándo ese par se han hecho tan amigos?- Los celos hacen acto de presencia al instante. ¿Por qué Sergio tiene que preguntarle a Carlos sobre su ropa? Presionó la mandíbula.
-Oye no mates al informante. No sé cómo se han hecho amigos. Carlos no habla mucho y hasta se disocia algunas veces, pero para tu tranquilidad me preguntó qué color elegir, me dijo que te lo preguntara a ti- Un solo color pasa por mi cabeza. Mi cuerpo reacciona al imaginarlo con ese tono en particular.
-Rojo- Empiezo a caminar.
El vuelo es rápido, en el momento que pongo un pie en mi ciudad me encamino a la fortaleza. Lewis me observa un par de veces.
-Habla- Reviso el celular.
-Sergio es llamado tu omega. ¿Sabes lo que eso significa?- dejó el aparato a un lado.
-¡No es su asunto!- Levantó la voz.
-¡Estamos hablando de tu omega! ¡Carajo! No estamos hablando de una simple aventura. Estás enamorado de él. Lo acepto. Pero lo estás poniendo en peligro al esconder tu verdadero trabajo- Lewis levanta más la voz. El conductor nos mira por el espejo. Sabe que tiene ley de silencio o soy capaz de matar a toda su descendencia.
-No es momento de hablar de eso Hamilton. No es momento- Golpea el asiento de enfrente.
-¿Y cuando será momento? Los demás capos ya saben que tienes un omega en la mira. Y aunque no saben quién es, es solo cuestión de tiempo para que se enteren-
Hablar con Checo de mi verdadera profesión logra que por primera vez en la vida tenga miedo. Miedo de perderlo. Miedo de que le repugne saber quién soy en verdad, y que no pueda soportar que las manos que lo acarician y que lo tocan en las noches están manchadas de sangre.
-Lewis, no es momento- Suspiró cubriéndome el rostro. Perderlo sería morir en vida. Como pudo convertirse en mi todo muy rápido.
-Te entiendo Max. Pero entiende que el necesita protección ahora más que nunca. No sabe en donde se ha metido y no lo culpo es inocente- Coloca la mano en mi hombro.
-Con él no puedes hacer lo mismo que con Mike. A él no puedes mandarlo a un internado- El auto se estaciona minutos después. Es de noche y viendo la hora en mi reloj intuyo que Checo ya debería de estar dormido. Las palabras de Lewis pasan por mi cabeza logrando alterarme.
Paso por la puerta. Mis hombres revisan los alrededores. Tienen la orden de no mostrar sus armas. Lo que menos quiero es que mi omega se asuste.
No veo Carlos por ningún lado. Tengo una plática pendiente con el.
Subo las escaleras, me debato entre ir a mi oficina o ver a Checo. Las ganas pueden más.
Me acerco a la puerta de mi habitación, toco la manija. Me detengo al escuchar un ruido extraño. Pegó el oído. Un gemido se escucha del otro lado. Presionó el puño, tocó la madera. El sonido se vuelve a escuchar y no hay dudas de que es Checo.
Una imagen borrosa aparece en mi cabeza y la rabia surge en mi cuerpo. Voy a matar a ese hijo de puta. Pateo la puerta abriéndola de golpe. El sobre salto de Sergio me hace ver en su dirección. La imagen que se proyecta me hace apretar la mandíbula. ¿Esto es real?
Con cariño Lex💖.
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KING ||Chestappen||
Fiksi PenggemarSergio Pérez Conseguí el empleo de mis sueños en la empresa King, siendo una persona con solo un título de secundaria me hace pensar que conseguí el premio mayor, seré recepcionista en una de las empresas más reconocidas del país, y aunque el sala...
