Capitulo 28

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Antes de que la mujer pudiera reaccionar, el doctor clavó su bisturí en su cuello. Ella cayó al piso, desangrándose, mientras el hombre de ojos rojos reía a carcajadas. Luego, el doctor abrió el estómago de la chica, extrayendo partes de sus órganos. En su rostro se reflejaba una satisfacción morbosa al ver los órganos expuestos. Guardó lo que había extraído en frascos y los colocó en una repisa de vidrio, contemplándolos durante unos momentos y apreciando el resultado de su trabajo.

Algunos médicos se enorgullecen de salvar vidas, pero este doctor encontraba placer en asesinar a sus víctimas sin piedad. Parecía sentir un profundo odio y rencor hacia ellas.

- Es por eso que amo mi
trabajo - pensó, sumido en sus pensamientos.

Quizás él y Jennifer compartían algo, una pasión por descubrir secretos del otro. Ella deseaba casarse con él, y él quería saber más sobre ella. Pero ¿podrían terminar unidos?


Una semanas después

La noche era fría en la ciudad, los asesinos más populares salían a cazar eran exactamente las 3:33 am, más conocida como la hora del diablo, eso dicen por ahí. Pero yo no creía esas cosas, me encontraba cazando buscando una víctima, una presa fresca y fácil, alguien que quisiera vivir o morir. Hace unas semanas la policía me buscaba, sabían sobre mí, así que caminé con cautela. Karen me lo había dicho que tuviera cuidado, ella siempre me decía lo que estaba bien o mal, se creía la dueña de todo. Simplemente, la escuchaba en silencio, pero su actitud me molestaba y mucho contenía mi ira para no sacar a la fiera, me hacía acordar mucho a Nataly, a la asesina de relojes, ella y yo vivimos muchas cosas. Pero eso ya no importaba, hacía tiempo que había estado siguiendo a una joven de tés pálida ojos como el cielo y mirada vacía, se la veía perdida, nuestro primer encuentro fue en un mercado. Ahora la estaba buscando para matarla y extraer sus órganos uno por uno.

<< La chica, una hermosa chica de eso, tenía ganas >>

- Te encontraré conejillo - pensé seguro de mí mismo.

En ese momento estaba equivocado, siempre creía que yo era el que cazaba, pero esta vez el que resultó cazado fui yo. Una carta me había llegado a esa vieja oficina manchada de sangre de inocentes, la carta decía que algo o alguien estaba en mi hospital, que fuera de inmediato. Al llegar al edificio noté que la puerta estaba abierta con cautela entre tomando un cuchillo y anotando cada movimiento y detectando las huellas de ese tal extraño como si de un escáner salieran de mis ojos rojos, seguí caminado observando por las paredes blancas lo limpian que estaban cuando antes las recordaba manchadas de sangre.

¿Momento alguien había limpiado las paredes?


Al subir al segundo piso noté que todo estaba limpio, no lo recordaba así, lo recordaba con sangre en cada lugar y mis elementos tirados por doquier, debo admitir que era muy desordenado.

Quien sea que estuviera aquí acabaría muerto, de esto estaba seguro, clavaria mi cuchillo en su garganta, bajaría hasta su estómago y lo abriría de par en par para extraer sus órganos, sobre todo el intestino grueso.

- ¿¡Quién anda ahí!? - dije

Una sombra se meció entre las cortinas, podría haber sido la brisa del viento, estábamos en invierno, así que podría ser eso. Me acerqué parecía la imagen de alguien, ¿una silueta femenina? No, pero si ninguna mujer se atrevía a entrar aquí y menos por interés, cada vez que algún explorador venía con una mujer, estas siempre salían corriendo.


- ¿Me estaba buscando?


Y ese fue el comienzo de mi final.








CONTINURA









Hola queridos lectores, espero estén bien. Y que disfruten este capitulo hecho con amor nos vemos la próxima y no olvides de votar, compartir y comentar si te gusta lo que escribo 😉

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