Rick Grimes;
Tras pactar nuestro trato con Oceanside, todos nos quedamos dormidos en la pequeña cabaña frente a la playa para descansar antes de nuestro viaje de regreso a Alexandria. Nuestros días aquí habían sido tan relajantes que ya se me había olvidado que estamos en la mitad del fin del mundo. Supongo que la playa hace esta diferencia.
Los agonizantes gritos de una mujer me hicieron abrir los ojos y levantarme rápidamente. Miré a todos lados y todos empezaban a despertarse también. Era Maggie quien gritaba. Glenn la abrazaba con una cara de absoluta preocupación.
- No estoy lista, no puedo ahora - Decía Maggie entre gritos. Me acerqué rápidamente.
- Tenemos que ir a Alexandria. Ahí están nuestras herramientas - Dijo Glenn levantándose y ayudando a Maggie a hacer lo mismo.
- ¡Nos vamos! ¡Arriba todos! ¡Rápido! - Grité para que todos se apuraran. Se veían confundidos y somnolientos. Sobretodo Merle y Rosita, quienes pasaron toda la noche bebiendo, conversando y quién sabe qué más...
Miré alrededor y ya estaban todos listos para irnos de aquí, o al menos eso pensé. Daryl estaba aún dormido, ¡en el suelo! - Me acerqué rápidamente y empecé a escuchar sus ronquidos, a los que aún no me acostumbro.
- Daryl, despierta. Tenemos que irnos ya mismo - Le dije en un tono suave mientras le daba palmadas en la espalda.
- ¿Por qué a nosotros no nos despertaste así? - Preguntó Merle bostezando y acercándose con agresividad. Maggie seguía gritando sin control mientras Glenn la llevaba al auto.
Daryl abrió los ojos suavemente y estaba a punto de preguntar algo en lo que Merle lo agarró del brazo con mucha fuerza y lo levantó de un tirón
- Vamos bella durmiente. Tenemos un bebé que sacar - Dijo Merle mientras arrastraba a Daryl hacia afuera de la cabaña.
Daryl, enojado, empujó a Merle para sacárselo de encima y empezó a trotar sólo hacia los autos. Ahora va a estar de mal humor por el resto del día. Daryl normalmente es gruñón, pero cuando lo despiertan de mala forma da mucho miedo.
- Yo manejo. Ninguno de ustedes podrá manejar bien a alta velocidad como yo - Exclamó Merle subiéndose al auto. Daryl ya estaba montando de copiloto y miraba a la ventana con desprecio.
Me monté atrás junto a Glenn, quien sostenía a Maggie con mucho cuidado y pavor. Estaba a sólo minutos de ser padre. Teníamos que apurarnos, así que sin más, cedimos ante Merle y a los pocos minutos ya estábamos derrapando. Íbamos tan rápido que la flecha del velocímetro no tenía más dígitos que señalar. Pasamos a los otros del grupo que habían salido antes que nosotros y pude fijarme en la cara de asombro de Carl por la ventana al vernos ir a más de 200 kilómetros por hora.
- Merle, el punto es dar a luz nueva vida, no quitarla - Le dije mientras me aferraba a los sostenedores del techo como lo hizo mi abuela cuando me dieron mi primer auto a los 16 años.
- ¿Qué vas a hacer, policía? ¿Darme un ticket por exceso de velocidad? - Dijo Merle con odiosidad. Inmediatamente pude notar la sonrisa de Daryl entre sus cabellos, en el asiento de enfrente. Estaba esforzándose para no reírse. Esto me causó gracia, aunque estaba agobiado por los gritos de Maggie. Sorprendentemente Glenn no hacía absolutamente nada más que susurrarle palabras de aliento a su mujer. Se le notaba muy nervioso, por supuesto.
Cuando miré hacia adelante, ya habíamos llegado a Alexandria. Por mucho que me cueste admitirlo, Merle es un excelente conductor a altas velocidades. Los maleantes suelen tienen mejores habilidades que los policías en estas situaciones.
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Te necesito | Rickyl
Fiksi PenggemarRick, Daryl y su grupo intentan sobrevivir al apocalipsis... Durante este largo plazo de crisis, entre ellos nacen sentimientos que nadie imaginaba. Muchas cosas se interpondrán en el camino de estos hombres que quieren la felicidad entre ellos, pe...
