XXIV

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Perdón por publicar un día tarde el capítulo, pensé que ya lo había programado. Bueno, disfruten el capítulo de 3,5K palabras (me emocione escribiendo sola)


Hoy el lugar estaba menos concurrido de lo normal, Ranpo estaba detrás del mostrador mirando un punto fijo en la pared.

Normalmente él se encargaba de atender a la gente, al ser una panadería pequeña solo trabajaban dos personas en el turno, su compañero estaba fuera en su descanso y ahora estaba él solo aunque no le preocupaba porque la ocupación hoy era menos de lo habitual.

Había solo una pareja hablando y su cliente más frecuente sentado al final.

Ranpo giro su mirada de la pared a Poe que estaba sentado al final como siempre hacía, era común para él tenerlo ahí, nunca faltaba su presencia y siempre traía con él su pluma y tinta con varias hojas en su mano, cuando acababa algo que era de su gusto se acercaba a Ranpo y le ofrecía las hojas esperando su opinión.

En un principio era algo molesto, pero llego un día en el que ya era normal que leyera sus escritos y soltará su opinión más honesta con críticas constructivas, normalmente Ranpo ignoraba a la gente o los asuntos que no le entrometieran a él, pero ahora disfrutaba de las pequeñas historietas de Poe y secretamente esperaba que este trato siguiera así.

Como era habitual Ranpo caminó con el té para Poe como a él le gusta y con galletas, él ya se sabía incluso el horaria en que aparecería el escritor.

― Te veo concentrado, estas muy inspirado hoy ¿no? ― Ranpo dejó el te con el plato de galletas en la mesa y se sentó en la silla libre a su lado, aprovechando que no hay clientes acompañaría a Poe.

― Tuve una charla muy productiva con Nikolai antes de venir aquí ― respondió Poe mientras seguía escribiendo sin parar ― a él se le ocurren ideas muy locas y impredecibles.

― Entonces, espero que de esa charla loca salga una historia digna de mi atención ― dijo Ranpo robando una galleta disimuladamente del plato de Poe.

― Ya tengo el titulo del cuento, se llamará diario de un loco ― Poe cogió la primera hoja y se la dio a Ranpo para que echara un vistazo.

― Me gusta a dónde va esto, la psique humana es interesante y digna de nuestra atención ― Ranpo miraba impresionado la presentación del cuento, la verdad sí que estaba interesado en saber como acabaría esta historia.

Poe sonrió y continuo escribiendo fingiendo que no veía a Ranpo comer sus galletas que había pedido porque sabía que al omega le gustaban (lo había pillado varias veces robando una galleta las otras veces que venía aquí).

― ¿Como están tu hermanos? No tuve oportunidad de visitaros ― Poe habló intentando iniciar una conversación para entretener al omega.

― Hiciste bien en no venir a visitarnos, el ambiente esta tenso en casa ― dijo Ranpo mordiendo una galleta con mucha felicidad, amaba los dulces.

― ¿Así? ¿Porqué? ― preguntó Poe interesado.

Ranpo continuo masticando la galleta cuando termino se aclaro la garganta y comenzó a contarle lo sucedido con Osamu y Fyodor y lo que le contó Jouno.

― Vaya, no esperaba eso la verdad ― dijo Poe ya dejando de lado su pluma y mirando directamente a Poe.

― Fue algo imprevisible, desde entonces Fyodor y Osamu no se hablan se evitan como si verse fuera letal para ellos ― dijo Ranpo algo fastidiado por el asunto ― Todo esta muy tenso, no queremos meternos para no echar más fuego al asunto, pero es que ninguno parece querer hacer las paces.

"Mujercitas" | BSDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora