XXVI

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A la mañana siguiente el desayuno transcurrió de manera tranquila, aunque Fyodor y Osamu seguían sin hablarse el problema que surgió les obligó a dejar de lado por unos días su conflicto para encontrar una solución.

Su madre había llegado tarde, la habían despedido del trabajo que había conseguido tan solo hace dos días y ahora buscaba trabajo día y noche para tener otra fuente de ingresos para sustentar a la familia.

Ranpo hoy tenía el día libre después de tanto tiempo y quería aprovecharlo, una vez que se fue Fyodor a su trabajo y Osamu a casa de su tía, Ranpo cogió su abrigo y salió dejando a Jouno solo en casa con su madre.

Hoy hacía bastante frío, Ranpo camino hasta llegar a su destino ajustándose el abrigo y caminando rápido entre la multitud.

Con confianza se acercó a la casa y toco la puerta esperando a que le abrieran.

― ¿Sí? ― Poe abrió la puerta con señales de no haber dormido en toda la noche ― ¿Ranpo? ¿Qué haces aquí?

― ¿Así recibes a tus invitados? ¿Ni un hola? Para ser de la alta clase te faltan modales ― Ranpo lo miraba divertido mientras intentaba mirar detrás de Poe buscando al gato.

Poe se apartó y dejó pasar a Ranpo que rápidamente entró llamando a Karl.

Karl estaba encima de un sillón jugando con una camiseta, cuando vió a Ranpo salto del sillón y se acercó a su pierna maullando con alegría como si lo conociera de siempre.

― Mira Karl, te traje comida.

Ranpo sacó un pañuelo dónde tenía envuelto un pescado pequeño y acercó la mano al gato, Karl se acercó a la mano de Ranpo y comenzó a comer moviendo la cola.

Poe sonrió levemente y caminó hacia la sala donde estaba sentado anteriormente.

― ¿Como estas? ¿Quieres algo para beber? 

― Estoy bien no necesito nada, hoy era mi día libre entonces pensé en venir a visitarte.

Poe ordenó algunas hojas que tenía dispersas y se las acercó a Ranpo.

― Aquí están algunos cuentos que he escrito, estaba pensando en publicar un libro con varios de mis cuentos  ― Ranpo cogió las hojas y las miró detenidamente mientras escuchaba a Poe hablar.

Ranpo se sentó en el sillón de la sala y comenzó a leer los cuentos con seriedad, Karl que ya había terminado de comer se acercó a Ranpo y se subió en sus piernas acostándose para dormir.

Poe lo miraba esperando un veredicto, como si fuera una audiencia privada e importante que iba a decidir su futuro y si iba a publicar el recopilatorio de cuentos.

― Me gusta, aunque algunos son previsibles para mí yo creo que gustarán a la multitud y si no llega a ser así es porque tu público debe ser tonto.

Poe sonrió a medias dispuesto a preguntar por cuáles fueron los cuentos más "flojos" para quitarlos o mejorar alguna cosa, pero Ranpo rápidamente volvió a preguntar.

 ― ¿Cuál será el título del libro? Es decir, ¿como llamaras esta recopilación?

― Historias extraordinarias, porque sé que el lector quedará muy sorprendido con cada cuento que lea.

― Simple, pero me gusta  ― Ranpo asintió con la cabeza y le devolvió las hojas a Poe.

Poe se levantó con las hojas en su mano y ser acercó a un pequeño armario que estaba en la sala.

― ¿Cómo llevas el asunto de tu tío y la casa?  ― preguntó Poe mientras guardaba las hojas en un cajón para no perderlas.

Ranpo calló durante unos minutos y dejó escapar un suspiro cansado.

"Mujercitas" | BSDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora