XXII

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El ambiente era fresco y el jardín de la familia Nakahara era enorme con bancos y estanques, había una pequeña mesa y flores coloridas que le daban al jardín un aire de fantasía.

Osamu estaba sentado en un banco con sus hojas en la mano mientras escribía cualquier idea que viniera a su mente.

Por otro lado Nikolai y Chuuya estaban pintando mientras charlaban sobre la boda del otro día.

― Es muy triste que la boda del señor Gastrell acabará así, Tecchou no lo pudo creer cuando fui a visitarlo para contárselo.

― ¿Como crees que lo lleva Fyodor? Su jefe es el condenado que cacheteo a su hija ― dijo Chuuya algo preocupado por el omega, sabía los fuertes ideales de Fyodor y su ética moral.

― Bueno, no hay mucho que él pueda hacer...es su jefe ¿no? Algunos odian su jefe o trabajo, pero deben continuar a pesar de ello porque necesitan el dinero ― respondió Nikolai sin apartar la vista de su cuadro.

― Es verdad, pero aún así él es mi amigo y me preocupo por él ― dijo Chuuya

― ¿No sientes nada más por él? ― preguntó Nikolai mirando ahora al otro alfa.

― No, solo lo veo como mi amigo, además él es tu omega destinado.

Nikolai lo miró alarmado cuando dijo lo último, se giró a mirar al omega castaño que no los había escuchado al estar concentrado en sus escritos.

― ¡Baja la voz! Además, yo ya te dije que no me importa esa unión ― dijo Nikolai moviendo sus brazos frenéticamente.

― Perdón, me olvide de su presencia ― dijo Chuuya girándose y mirando a Osamu ― esta tan callado que pasa desapercibido, es como si fuera una estatua más del jardín.

― ¡Es verdad!

Nikolai se rió, el omega castaño levantó la vista de la hoja y los miró extrañado.

― ¿Que?

― Nada, nada, tú continua escribiendo ― dijo Chuuya tirando de Nikolai para que dejará de reírse.

Beatriz salió al jardín con una bandeja en sus manos.

― Les traigo algo de beber, se nota que están muy concentrados ― la señora Beatriz dejó la bandeja en la mesita cerca del banco donde se encontraba Osamu.

Nikolai fue corriendo en dirección a Beatriz.

― ¡Lo necesitaba tanto! Me moría de sed, lo juro.

Osamu lo miró poco impresionado, acercó su vaso y dio un sorbo a la bebida.

― Por cierto, su hermano se encuentra aquí ― Beatriz miró directamente a Osamu.

― ¿Puedes llevarme con él?

Beatriz asintió y le indicó con la mano que la siguiera, Osamu dejó sus hojas bien ordenados encima del banco y corrió dentro de la casa en busca de su hermano.

Al entrar pudo escuchar una leve melodía de piano, cada vez que se acercaban a la habitación se escuchaba más fuerte.

― Ahí esta ― Beatriz señalo el interior de la habitación, Osamu miró a su hermano sin moverse.

Beatriz se retiró para dejar a ambos hermanos solos.

Fyodor estaba concentrado en el piano, pero al sentir la mirada de su hermano en él detuvo la música.

― ¿Hermano? ¿Que haces aquí? ― Fyodor se alejó del piano y miró a Osamu sin levantase del lugar.

― Eso debería preguntarlo yo ― Osamu lo miraba serio, acercándose a él.

"Mujercitas" | BSDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora