XXV

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Por primera vez Fyodor deseo que su trabajo durase más tiempo para no tener que volver a casa, el ambiente era tenso y sentía la incomodidad de los demás cada vez que él y Osamu estaban en un mismo lugar.

Aunque tenía ciertas opiniones hacia su jefe por el incidente de la boda, si en este momento entrase por la puerta y le dijese que tendría que hacer un turno extra, por una vez en lugar de protestar le habría agradecido.

― ¡Ya he ordenado todos los libros! Están en orden por autores ― un chico no tan alto como él apareció enfrente de Fyodor con una hoja.

Karma era el nuevo empleado que ayudaría a Fyodor para agilizar las cosas por el local, era un chico joven y sin experiencia, pero con un montón de ganas de aprender y mejorar, quería ganarse la vida por sí mismo.

Él todavía era menor de edad, la misma edad que tenía Fyodor cuando comenzó a trabajar para aportar dinero a la familia (15 años aproximadamente)

― Perfecto, para ser nuevo te adaptas rápido.

― Gracias ― respondió Karma algo tímido, normalmente no lo elogiaban siempre.

Fyodor por su parte se permitió relajarse porque ahora había otra persona en el local, pensó en lo que hizo y frunció el ceño.

Fue infantil y cruel de su parte hacer eso, pensó de manera irracional y hizo algo que normalmente no haría y ahora por culpa de su orgullo se negaba aceptar que cometió un error.

Entonces, ¿cómo lo resolvería?

Podía escuchar el ruido de los pasos de Karma caminando de un lado a otro, era entrañable como quería ganarse el favor de Fyodor. Quizás debería concentrarse en su trabajo y ya luego buscaría una solución para su problema.

Fyodor se levantó de la silla donde estaba sentado anteriormente y espero que entrará algún cliente por la puerta para poder distraerse un poco.

Como si Dios escuchará sus palabras, la puerta se abrió y entró un cliente. No era el cliente que quería Fyodor, pero ahora cualquier distracción era bienvenida.

― Nikolai, ¿Qué haces aquí?

El peliblanco sonrió y se acercó a él como siempre estrechando sus manos con un movimiento frenético.

― ¿No puedo visitar a mi mejor amigo? ― preguntó Gogol soltando las manos de Fyodor y acercando sus manos al pecho simulando haber sido rechazado.

― Siempre que vienes no compras nada, solo ocupas espacio ― respondió Fyodor sin impresionarse por la puesta de escena de Nikolai, sabía que él era todo un dramático.

― Que cruel ― dijo Gogol sin cambiar su semblante feliz, inspeccionó el local y encontró a un chico mirándolos detrás del mostrador ― ¡Parece que tenemos un invitado!

Nikolai se acercó a Karma que estaba algo dudoso de cómo actuar, miró un momento a Fyodor buscando ayuda. El azabache se acercó evitando que Gogol invadiera demasiado el espacio personal de Karma y los presentó.

― Él es Karma, es el nuevo empleado. Tratalo bien o te sacaré a patadas de aquí ― Fyodor fue directo, Nikolai solamente se rió y Karma bajo la mirada al suelo algo tímido, él no sabía como debía actuar con el hombre peliblanco que acababa de entrar en el local.

― ¡Los amigos de Fyodor también son mis amigos! ― Gogol se acercó al chico tímido y lo rodeo con los brazos, Karma se tensó por un momento, pero después de un rato se relajo al no percibir algún peligro.

― Bueno, basta de cursilerias hay que volver al trabajo ― Fyodor se cruzó de brazos, esperando que Gogol entendiera el mensaje y se fuera.

Nikolai no hizo caso y buscó una silla donde sentarse y hablar con Fyodor.

"Mujercitas" | BSDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora