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Wooyoung entró a la sala privada, inseguro y apenas la puerta se cerró, sintió que algo andaba muy mal
El ruido del club quedó ahogado y el aire estaba cargado de un perfume demasiado intenso, casi mareante

—Wooyoung —susurró Seonghwa desde un rincón, sentado en un sofá oscuro—Te estaba esperando.

—¿Dónde está San? —preguntó enseguida, dando un paso hacia atrás

—San no vendrá —contestó, sonriendo, sus dientes blancos brillaron bajo la tenue luz azulada

Wooyoung tragó saliva, incómodo, cuando vió que Seonghwa le tendía un vaso con algún líquido que desconocía

—Toma, te hará sentir mejor —dijo Seonghwa, inclinándose hacia adelante

—No... no quiero, yo no bebo —Wooyoung negó rápidamente

—Sólo es un trago — ladeó la cabeza, fingiendo paciencia—No seas grosero

—No quiero—insistió Wooyoung, mirando hacia la puerta, el tipo que estaba ahí ni siquiera se movió

Seonghwa sonrió, pero la sonrisa no le alcanzó a los ojos

—Wooyoung... —dijo, alargándolo—No quiero que hagamos esto difícil

—No quiero beber —repitió Wooyoung, ahora más firme, dando un paso atrás.l

Seonghwa suspiró, como si fuera un niño caprichoso.

—No estoy preguntando—murmuró, con un tono que se volvió más frío

—No. ¡No quiero!

La máscara de amabilidad se rompió, Seonghwa se puso de pie de golpe, caminó hacia él en dos zancadas y antes de que Wooyoung pudiera esquivarlo, lo sujetó del brazo con fuerza.

—¡Déjame! —protestó, forcejeando

Seonghwa le sostuvo la mandíbula con una mano, apretando sus mejillas para que abriera la boca, mientras con la otra le acercaba el vaso

—Bébelo —ordenó entre dientes

Wooyoung intentó apartarse, pero la fuerza de Seonghwa era aplastante, con un movimiento brusco, le vertió el contenido en la boca, obligarlo a tragar
Wooyoung tosió, pataleó, pero al final el líquido resbaló por su garganta

—Buen chico —murmuró Seonghwa, soltándolo de golpe

Wooyoung se tambaleó, jadeando, el efecto fue casi inmediato, la cabeza le pesaba, las piernas le flaqueaban y el mundo empezó a girar a su alrededor
Todo se sentía borroso, como si estuviera atrapado en una pesadilla viscosa de la que no podía despertar
Seonghwa lo atrapó antes de que cayera, abrazándolo con demasiada cercanía

—Shh... tranquilo —susurró, acariciándole el cabello

Wooyoung intentó empujarlo, pero sus brazos ya no le obedecían, las fuerzas se le escapaban, llevándose su voluntad

—N-no... —balbuceó, apenas un susurro

Seonghwa sonrió con una dulzura enfermiza

—Ahora eres mío

Y entonces lo empujó hacia el sofá, Wooyoung cayó de espaldas en el sofá, completamente desorientado, con la mirada perdida en el techo brillante de luces parpadeantes
La droga había hecho efecto, sus labios estaban entreabiertos, respiraba agitado y sus pupilas estaban dilatadas, Seonghwa se agachó frente a él, acariciando su muslo con la yema de los dedos

—¿Sabes quién soy? —susurró, inclinándose hasta su oído

Wooyoung parpadeó varias veces, desorientado y una sonrisa perezosa se dibujó en su rostro

—Sannie... —murmuró, buscando a tientas el rostro de Seonghwa con una mano temblorosa—Te extrañé tanto...

Seonghwa reprimió una carcajada cruel, permitiendo que Wooyoung le acariciara la mejilla

—Yo también te extrañé, bebé —mintió, tomando su mano y llevándola a sus labios para besarla

Wooyoung gimió bajito, dejando caer la cabeza hacia atrás, entregándose a las sensaciones
Su cuerpo, caliente y tembloroso, se arqueó buscando más contacto, Seonghwa no perdió tiempo, se montó sobre él, sujetándolo por las muñecas contra el sofá y comenzó a besarle el cuello con hambre contenida

—Mmm... San... —gimió Wooyoung, moviendo las caderas bajo él, rozándolo con desesperación

La voz quebrada de Wooyoung lo encendía aún más
Seonghwa hundió los dientes en la suave piel de su cuello, succionando con fuerza hasta dejar un chupetón oscuro, Wooyoung jadeó, aferrándose a su camisa

—Más... por favor... —balbuceó, confundido, rogando

Seonghwa obedeció encantado, recorriendo su pecho con la boca, dejando marcas rojas y moradas en su piel pálida, su lengua trazaba círculos húmedos, succionando, mordiendo de vez en cuando, mientras Wooyoung se retorcía debajo suyo, completamente perdido en la droga y el deseo artificial
Cada vez que Wooyoung decía "San", Seonghwa respondía con caricias más agresivas, le desabrochó la camisa torpemente, desesperado, y apartó la tela para atacar sus pezones con su boca, mordiéndolos y lamiéndolos hasta que se enrojecieron

—Sannie... —Wooyoung lloriqueaba, sus piernas enredándose alrededor de la cintura de Seonghwa, atrayéndolo más

Seonghwa bajó una mano por el abdomen tembloroso de Wooyoung, deteniéndose en el borde de sus pantalones
Wooyoung, incapaz de pensar con claridad, solo gimió y arqueó las caderas, buscando más fricción

—¿Quieres que te haga mío? —susurró Seonghwa contra su piel, su voz ronca de excitación

—Sí... Sannie, por favor... —rogó, sus ojos empañados de placer y necesidad

Seonghwa no esperó más, le desabrochó el cinturón, bajó el pantalón junto con la ropa interior, dejando expuesto su cuerpo tembloroso y lo acarició con lentitud cruel, deleitándose en cómo Wooyoung se estremecía y gemía ante su toque

—Tan perfecto para mí —murmuró, besando y mordiendo su bajo vientre, dejando marcas húmedas en su piel

Wooyoung, confundido, atrapó la cabeza de Seonghwa entre sus manos, guiándolo desesperadamente hacia donde más lo necesitaba
Seonghwa sonrió contra su piel antes de deslizar la lengua lentamente sobre su erección, saboreándolo, escuchando los sollozos ahogados que escapaban de los labios de Wooyoung
Cada lamida, cada succión, hacía que Wooyoung gritara el nombre de San, suplicando por más, rogando por ser llenado, por ser amado, la droga había borrado cualquier límite, cualquier razón
Cuando Seonghwa lo sintió al borde, detuvo sus caricias, alzándose sobre él

—¿Estás listo para mí, bebé? —preguntó, acariciando su mejilla con falsa ternura.

—Sí... sí, Sannie... hazlo... —Wooyoung susurró, con lágrimas de placer corriéndole por las mejillas.

—Voy a follarte hasta que no puedas moverte... hasta que tu cuerpo solo reaccione a mí... —susurró contra su oído, con la voz cargada de lujuria—Hasta que olvides incluso tu propio nombre

La habitación se llenó de jadeos y gemidos una y otra vez , mientras Seonghwa tomaba todo de él, sin piedad, sabiendo que Wooyoung, drogado y perdido, no tenía a dónde escapar y lo peor era que todavía les quedaban muchas, muchas horas antes de que el sol comenzara a salir.....

𝑆𝑡𝑢𝑝𝑖𝑑 𝐵𝑜𝑦 [𝑊𝑜𝑜𝑠𝑎𝑛]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora