La cerradura giró con un clic seco Wooyoung se incorporó de golpe desde la cama, las muñecas aún adoloridas, los ojos hinchados. Seonghwa entró con una bandeja en la mano, una toalla colgada del antebrazo y un conjunto de ropa limpia doblado sobre ella. Su expresión era serena… demasiado serena
—Vas a bañarte —dijo con tono firme— Quiero que bajes a cenar conmigo, la cena está casi lista
Wooyoung no contestó. Se limitó a mirar la ropa y luego al rostro de Seonghwa, intentando entender qué se escondía tras ese rostro pacífico
—No quiero comer —susurró, apenas audible
—No te estoy preguntando si quieres....estoy diciéndote lo que vas a hacer
Seonghwa se acercó a la cama y dejó todo a los pies del colchón y sin esperar respuesta, salió, cerrando la puerta con un sonido metálico que hacía temblar la piel. Wooyoung caminó hacia el baño con los pies pesados, encendió la luz, el vapor del agua caliente pronto llenó el espacio pequeño, empañando el espejo, cuando se miró, casi no se reconoció, no ese chico que reía con San, que bailaba en los clubs, que discutía por tonterías, su rostro se veía apagado. Se metió bajo el chorro del agua y se abrazó a sí mismo, las lágrimas se confundían con el agua caliente, lloró largo rato, temblando, sin poder contenerlo, era una mezcla de dolor, miedo… y odio, pero entre los sollozos, algo empezó a cambiar, una chispa, una idea. Le repugnó apenas apareció, pero se quedó allí, aferrada a su pecho como un parásito, era lo único que podía hacer y pensar entre tanta desesperación
"Sedúcelo. Hazle creer que empiezas a aceptar esto Gánate su confianza. Haz que quiera salir contigo, llevarte fuera y entonces... escapa”
Wooyoung se aferró a esa posibilidad como a una cuerda en medio del abismo, su estómago se revolvía de solo imaginarlo, pero... no tenía otra opción, nadie vendría a rescatarlo, nadie sabía dónde estaba, no podía esperar, tenía que actuar. Cuando salió del baño, el vapor seguía flotando en el aire, se vistió con la ropa que Seonghwa le había dejado...una camisa blanca, suave al tacto, y un pantalón de tela ligera, cómoda, demasiado cómoda, como si fuera ropa de estar en casa, su nueva casa. Bajó las escaleras con pasos silenciosos. Seonghwa ya estaba sirviendo dos copas de vino y colocando la comida sobre la mesa, plato deliciosos adornados con salsas rojas que hacían juego con la velas encendidas. Parecía una cita...pero era una prisión
—Te ves hermoso —comentó al verlo, con una calidez que helaba la sangre
Wooyoung forzó una sonrisa, le costó horrores
—Gracias...
Seonghwa sonrió aún más indicandole que se sentara.
—Sabía que lo entenderías tarde o temprano, no quiero que sigamos así de mal, quiero que estemos bien
Wooyoung bajó la mirada, con las manos sobre las rodillas, tensas
—Yo también... estoy cansado—murmuró, y lo vio de reojo, calculando cada palabra—Tal vez... podríamos salir un día, ¿no? Solo a caminar un poco, para tomar aire y conocemos mejor
Seonghwa se tensó ligeramente, dejó la copa en la mesa con lentitud
—Por ahora, no, aún no confío lo suficiente, pero... estás mejorando...ya veremos
Y volvió a sonreír, esta vez más dulce. Wooyoung asintió, disimulando su decepción
Comieron en silencio durante varios minutos. Wooyoung apenas probó bocado, aunque cada tanto fingía llevarse algo a la boca, como si eso bastara para convencer a Seonghwa de que estaba empezando a aceptar su “nueva vida”. Se sentía como actuando en una obra de teatro en la que se jugaba el alma en cada escena. Seonghwa lo estaba observando con atención, como si cada gesto suyo fuera una nota dentro de una partitura delicada y cuando terminó de beber la última gota de vino, dejó la copa y estiró una mano hacia él, sereno
—Ven, quiero mostrarte algo...
Wooyoung tragó saliva antes de tomar su mano. Lo condujo por la casa, cruzando un pasillo lateral que daba a un gran ventanal de cristal. Seonghwa lo abrió, dejando que una brisa nocturna los envolviera, afuera, el jardín estaba iluminado por faroles bajos, rodeado de arbustos bien cuidados y un sendero de piedra que serpenteaba entre flores y pequeñas esculturas blancas
—¿Te gusta? —preguntó, caminando de su mano, como si fueran una pareja que se ama de verdad—Lo arreglé pensando en ti, siempre supe que algún día vendrías a mí, y quería que fuera perfecto cuando lo hicieras
Wooyoung apretó los labios, sentía la piel de los dedos arder donde Seonghwa los sujetaba, la mano que lo guiaba era firme, cálida, y sin embargo... enfermiza
—Es hermoso —logró decir, bajando la vista al camino
—Vamos a vivir aquí mucho tiempo, ¿sabes? Tú y yo, sin nadie que nos moleste, quiero construir algo contigo, seremos felices, incluso podríamos irnos más lejos algún día, a otra ciudad, cambiar de nombres, empezar de nuevo ¿Te imaginas?
Wooyoung solo asintió, no podía confiar en su voz. Se detuvieron frente a un pequeño estanque, donde las luces se reflejaban en el agua inmóvil. Seonghwa soltó su mano, pero solo para girarlo y quedar de frente a él
—Estás siendo valiente, me gusta eso —dijo, con un tono que mezclaba ternura y posesión
Wooyoung levantó la vista, apenas, su corazón latía desbocado, no quería estar ahí y menos quería estar con Seonghwa, sintió sus dados rozar su mejilla, su otra mano se posó en la cintura, no hubo espacio para retroceder, no hubo tiempo para evitarlo. El beso llegó como una sombra. Wooyoung cerró los ojos con fuerza, aguantando el temblor que le recorría el cuerpo, sabía que si se apartaba, si lo rechazaba... Seonghwa volvería a encerrarlo, lo castigaría, tal vez lo arrastraría de nuevo a la habitación y volvería a atarlo o abusar de el, así que... correspondió, movió los labios con lentitud, imitando la ternura que no sentía, puso una mano sobre el pecho de Seonghwa, como si buscara cercanía... cuando en realidad solo medía los latidos, su repulsión era tan fuerte que sintió arcadas, pero se obligó a seguir. Cuando Seonghwa se separó, lo miró con una sonrisa suave y satisfecha
—Así me gusta —susurró—Vas a ver que esto puede ser hermoso, si dejas de resistirte
Wooyoung sonrió... apenas, solo lo justo, por dentro, su estómago se retorcía, pero una certeza se había clavado en su mente como un anzuelo, lo había logrado, lo había hecho bajar la guardia, aunque fuera solo un poco, ahora sabía que podía intentar engañarlo, que podía fingir amor y que tal vez, solo tal vez, pronto estaría lo suficientemente cerca de la puerta como para huir....
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𝑆𝑡𝑢𝑝𝑖𝑑 𝐵𝑜𝑦 [𝑊𝑜𝑜𝑠𝑎𝑛]
Fanfiction"🆃︎🅴︎🆁︎🅼︎🅸︎🅽︎🅰︎🅳︎🅰︎" Wooyoung era un joven amable y atractivo que vivía en una ciudad grande. Durante toda su vida, había estado enamorado de su amigo más cercano, San, pero jamás había tenido el valor de decirle cómo se sentía. San era uno...
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