•26•

121 13 0
                                        


San dejó la bandeja en la barra con las manos aún temblorosas, se apoyó con disimulo en la encimera, respirando hondo mientras sentía los latidos de su corazón desbocados, miró sus dedos… aún sentía la suavidad de los labios de Wooyoung en la yema, como si se hubieran quedado marcados allí, se pasó una mano por el rostro, desconcertado.

—¿Qué fue eso? —murmuró para sí, cerrando los ojos por un segundo

“No podría estar con una persona como él”

Recordó esas palabras con nitidez, se las había dicho a Jongho, cuando el tema de Wooyoung había salido a la luz, San había negado con fuerza cualquier posibilidad
Pero, entonces… ¿por qué le temblaba el pecho ahora?
Recordó la angustia, la desesperación de no saber dónde estaba, con quién, recordó las noches sin dormir, revisando su teléfono cada media hora mientras Wooyoung estaba con Seonghwa, pero cuando Wooyoung llegó a Japón… cuando se bajó del avión con esa sonrisa cansada… su corazón había hecho algo extraño, algo que en ese momento prefirió ignorar, solo pensó que era alivio, que era cariño de amigo, que era normal...Pero ahora…San volvió la mirada hacia la ventana y allí estaba él, sentado, ajeno a todo, con la cabeza apoyada en una mano, mirando el jardín con expresión ausente, los mechones oscuros se mecían con el viento, la luz le tocaba la piel como si quisiera abrazarlo. Y entonces sintió algo más, un nudo en el pecho, no podía explicarlo, solo sabía que Wooyoung lo había sacudido, con una sonrisa, con una risa, con un poco de pastel en los labios

—Dios mío… —susurró San

—¡Yah! —la voz de Sohee lo sacó del trance, acompañada de un codazo juguetón—Si no lo atrapas pronto, tu novio se va a escapar

—No es mi novio —replicó con una sonrisa nerviosa, desviando la mirada

—¿Me lo creo? Pero mira cómo lo miras —canturreó ella, cruzando los brazos—Te brillan los ojos, tonto

San quiso negarlo, encogerse de hombros o decir algo ingenioso, pero las palabras se le quedaron atrapadas en la garganta, en vez de responder, volvió a mirar hacia Wooyoung, sentado junto a la ventana, con la luz bañándole el rostro

—No sé… —admitió al fin, en voz baja, más para sí que para ella—No sé qué estoy sintiendo

Sohee lo miró con ternura, pero sin burla

—Estás enamorado, solo que no quieres aceptarlo o tal vez… no sabes cómo hacerlo

—¿Tú crees?—San rió por lo bajo, con una vergüenza que se le subía a las mejillas

Ella asintió, segura y se acercó un poco más, hablando en voz apenas audible

—¿Quieres saber si lo estás de verdad?

San ladeó la cabeza, curioso, aún sin poder dejar de mirar hacia la ventana

—¿Y cómo se supone que se sabe eso?

Sohee sonrió con picardía, como si tuviera un secreto antiguo que estaba a punto de revela

—Acércate a él, sin bromas, sin máscaras, solo míralo, pregúntate si podrías soportar verlo alejarse… y no volver, si la idea de que alguien más lo haga reír así te retuerce, si pensar que otra persona lo va a tocar como tú ya no puedes dejar de hacerlo… te duele, si sí… entonces, ya no hay duda

San sintió cómo se le apretaba algo en el pecho, bajó la mirada un segundo, pero fue incapaz de evitarla por más tiempo, volvió a mirarlo. Wooyoung reía con la mesera que le preguntaba si necesitaba algo más, pero solo un poco, tímido, tocaba el borde del vaso con los dedos, como si pensara en otra cosa.... Y no, no quería que nadie más lo hiciera reír así, no quería que nadie más lo tocara, ni lo calmara cuando tuviera pesadillas, ni supiera lo tierno que se veía, no quería que nadie más lo abrazara en mitad de la noche y peor aún… no quería imaginar un solo día sin él....el corazón le dio un vuelco....Tal vez ya estaba enamorado y recién ahora… se estaba dando cuenta

𝑆𝑡𝑢𝑝𝑖𝑑 𝐵𝑜𝑦 [𝑊𝑜𝑜𝑠𝑎𝑛]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora