Tomi y Enzo pasaron la noche en casa de Martín, y Tiago en la de Duki e Ivo, a la mañana siguiente, quedaron para desayunar todos juntos, lo cuál a todos les parecía una mala idea, pero ya habían quedado que juntos escucharían la canción que Ivo quería lanzar antes de que lo hiciera, los tres primeros se dirigian hacia la casa de Ivo, la cuál no estaba tan lejos, en el auto de Thomas.
—Thomi, ¿estás seguro que querés ver a Tiago ahora?—Preguntó Enzo durante el camino, quien iba en el asiento trasero.
—Si quierés nos podemos regresar al departamento—Secundó Martín, siendo el copiloto de Thomas.
—No, ya habíamos hecho este plan, y no le quedaré mal a mi amigo por culpa de mis problemas personales—Afirmó con la vista fija al frente—Además, será una buena distracción escuchar algo de música con ustedes, y que Ivo sea el centro de atención ahora—
Martín volteó a ver a Enzo, quién sólo levantó los hombros.
En casa de Ivo y Duki, algo parecido estaba ocurriendo, pero Tiago aún no se levantaba, se habían dormido algo tarde la noche anterior, en la que el menor se la pasó llorando sobre el hombro de Duki.
—¿Vos creés que sea buena idea todo esto?—le preguntó Ivo a Duki mientras preparaban el desayuno juntos.
—Y no lo sé, amigo—Respondió sacando la leche de la nevera—Thomi no canceló, de hecho me envió un mensaje Enzo, avisando que ya venían en camino junto con Thomas y Martín—
—Me siento algo culpable por hacer que se junten estando en esta situación—Bajó la mirada algo desanimado, lo entristecía mostrarles algo que le hacía feliz, en un momento malo para sus amigos.
—Vos no te preocupés, y no le preguntés a Thomas por Marí hoy—Advirtió, apuntandolo con un tenedor, y levantando las cejas.
—Seguramente habrán terminado—mencionó Ivo algo preocupado.
—Es lo más seguro—dijo lavándose las manos y justo sonó el timbre—Llegaron—Corrió a la puerta secándose con una toalla, y puso su mejor sonrisa posible, tratando de disimular.
Todos se saludaron y entraron a la cocina, desayunarían sobre la isla todos juntos, o al menos ese era el plan, ya que Tiago no se había levantado aún.
—¿Y Tiago?—Preguntó en un momento el mismo Thomas.
Martín y Enzo se voltearon a ver, al igual que Duki e Ivo, poniéndose algo incómodos los cuatro.
—Durmiendo, vos sabés lo flojo que es—trató de bromear Ivo, volteando a ver a Duki, haciendo una mueca de incomodidad sin que nadie mas lo viera.
Nadie dijo nada más, ayudaron a servir los platos de todos, incluyendo el del menor, y en el proceso, él bajó.
Thomas ya estaba sentado con su plato al frente, al igual que Martín a su lado. Duki estaba guardando lo que ya no necesitaban en la nevera, Enzo se estaba lavando las manos, e Ivo estaba terminando de servir el último plato, que era el suyo.
—Buenos días—Todos quedaron casi congelados al oírlo, y voltearon todos a verlo, excepto Thomas.
Quedaron en un silencio incómodo unos segundos, el cuál Ivo se encargó de romper.
—Buenos días, ya está el desayuno—dijo con una risita nerviosa—Sentate, ahora te paso tu plato—Pidió y Tiago obedeció.
Se sentó justamente frente a Thomas, quien no se había inmutado de su lugar, perdiendo su vista en su plato de panqueques, Ivo colocó su plato enfrente a lo que Tiago agradeció.
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𝐡𝐨𝐥𝐚, 𝐌𝐚𝐮! ; 𝐃𝐮𝐤𝐢𝐥𝐥𝐚𝐡, 𝐓𝐈𝐀𝐆𝐒𝐇𝐄𝐑
أدب الهواةMonzón sufre un accidente que le cuesta parte de su memoria. Lombardo hará lo que sea para poder recuperarlo. Tiago y Thomas tienen una amistad particular, y un secreto que afrontar.
