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Después de que terminaran el proyecto para el siguiente día de Duki (en contra de su voluntad), se pusieron un rato a jugar a la play en la habitación de Lit, el problema que anteriormente habían tenido, se esfumó totalmente, como si no hubiera pasado.
Lit estaba totalmente feliz de convivir de nuevo con Duki, y aunque no quisiera aceptarlo, Duki estaba aliviado de haber vuelto a hablar con el menor. Era su paz.
Sumandole que esa reconciliación lo había salvado de reprobar, lo que era un bono extra para él.
—Creo que ya me voy, wacho—Habló el mayor estirándose después de horas estudiando y jugando.
—No olvidés tu trabajo, boludo—Lit se puso de pie rápidamente para entregarle al mayor las hojas del trabajo que habían hecho juntos, no había lidiado tanto con Duki como para que no lo entregara.
Al recibirlo, Duki sintió como sus dedos rozaban con los del castaño y lo miró fijamente unos segundos, segundos en los que algo vibró dentro del pecho de Monzón, esa mirada de Duki lo ponía muy nervioso, porque no sabía qué significaba realmente.
De pronto, el brazo del mayor se estiró y rodeó por la espalda a Lit, atrayendolo de una forma algo tosca a su cuerpo.
—Gracias por esto, che—Murmuró abrazándolo y el menor quedó gélido por completo sin saber como reaccionar.
El abrazo de Duki no duró mucho, ya que él mismo se había sonrojado y no quería que el menor lo viera así.
Se despidió apresuradamente y salió de la casa como si estuviera huyendo de algo.
Al llegar a su casa, entró en silencio, ya que era algo tarde y sus padres se dormían muy temprano, aunque al abrir la puerta de su pieza, la de sus padres se abrió de repente, llenando de luz el pasillo, y un Guille muy molesto se acercó a él.
—¿Dónde mierda estabas, Mauro?—Preguntó bruscamente con el seño fruncido.
Duki levantó las hojas que tenía en la mano y se mostró tranquilo al responderle a su padre.
—Me estaban ayudando con el trabajo que tenía que hacer para no reprobar—Explicó extendiendo su brazo para que su padre tomara el papel.
Él mayor lo miró con una ceja arqueada y tomó el trabajo hojeandolo de a poco.
—¿Seguro que no lo hicieron por vos?—Habló ahora un poco mas calmado, leyendo atento.
—No, mirá, es mi letra—Señaló orgulloso con una pequeña sonrisa, y era cierto, todo estaba escrito por él.
El mayor terminó de hojearlo y le dedicó una sonrisa tranquila, entregándoselo.
—Muy bien—Caminó a su habitación y antes de cerrar la puerta dijo—Manten esas amistades, Mauro—Y cerró apagando la luz.
Duki sonrió pequeño pensando en el intento de abrazo que le había dado a Lit y murmuró.
—Claro que lo haré.
La maestra de Duki estuvo muy impresionada de que el morocho hubiera entregado su trabajo puntual y bien hecho. Incluso al entregarle la nota, lo felicitó con una enorme sonrisa, aconsejandole que siguiera así.
Lit desde su mesa lo había visto y le sonrió aplaudiendole silencioso, a lo que Duki se sintió un poco avergonzado pero bendecido de haber pasado.
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Pov Duki
Después de aquel día que pasé la noche con Lit, me quedó un sentimiento extraño de que esto no era para nada sano para mi salud mental, el que me hubiera pedido ese beso en la mejilla, me creó falsas expectativas del futuro de esta relación que no es nada más que amistad.
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𝐡𝐨𝐥𝐚, 𝐌𝐚𝐮! ; 𝐃𝐮𝐤𝐢𝐥𝐥𝐚𝐡, 𝐓𝐈𝐀𝐆𝐒𝐇𝐄𝐑
أدب الهواةMonzón sufre un accidente que le cuesta parte de su memoria. Lombardo hará lo que sea para poder recuperarlo. Tiago y Thomas tienen una amistad particular, y un secreto que afrontar.
