Pov Mauro M.
Hoy Mauro no vino a verme, creo que ya no me quiere. Eso hace que me ponga un poco triste... A decir verdad, me pone muy triste.
No sé por qué me siento mas cómodo con él que con Ignacio, mi novio. Creo que ha de ser porque fue la primera persona que me permitieron ver después de despertar del coma, además de mis padres, claro.
Y bueno, no es que estar con Ignacio esté tan mal, de hecho, como Duki no quiso visitarme, mi vieja lo llamó para que viniera en su lugar.
Él llegó muy feliz y me saludó con un afectuoso abrazo, me hizo ruborizar cuando me dio un beso en la frente.
Quisiera poder ser el Mauro mayor que ellos conocen, no sé cuánto habré cambiado pero desearía no tener esta enorme confusión, que nada de ese horrible accidente me hubiera pasado.
También quisiera que el doctor me permitiera ver a más personas y no sólo a las mismas 4 de siempre. No es que no los quiera o disfrute su compañía, pero sé que debo tener mas amigos que han de estar ansiosos por verme, por visitarme, o al menos eso espero.
Estoy con Ignacio jugando a la play, llevo rato mirándolo de reojo, actuamos más como amigos que como la pareja que somos. Tal vez tenga una mentalidad más joven a la que él debió conocer pero eso no significa que sea un niño.
A decir verdad, me muero por un beso suyo...
Es tan atractivo, pero no tan atractivo como Duki...
Bueno, eso es otra cosa que debo confesar, la vez que miré al amigo de Duki dándole un beso en la mejilla, casi me muero del coraje que me dio. No sabía por qué me estaba sintiendo así, pero cuando Duki me permitió darle ese beso en la mejilla lo descubrí.
Duki me gusta mucho, aunque obviamente sólo somos amigos. En realidad no sé si él es gay como yo, o sea heterosexual pero comencé a tener un crush inconscientemente con él, lo cuál me hace sentir muy culpable porque obviamente tengo novio.
Dejo el mando a un lado para despejar mi mente un poco y llamar la atención de mi novio.
—¿Ya no querés jugar?—pregunta dejando el suyo también y mirándome. Mirándome con esos lindos ojos que tiene.
—Voy al baño—Anuncio poniéndome de pie y caminando hacia allá.
Entro y me mojo ligeramente la cara, estoy muy nervioso, quiero robarle un beso a Ignacio, lo cual seguramente ya habrá pasado antes y para él será lo más normal del mundo pero para mí, va a ser mi "primer" beso y estoy que me muero de nervios.
Cuando salgo camino hacia él, que está sentado en el sofá mirando su teléfono. Levanta la cabeza para mirarme y me sonríe pequeño sin mostrar los dientes.
Respiro profundo y cuando estoy cerca, no lo pienso. Me inclino tomándolo ligeramente del cuello y le doy un dulce y rápido beso en los labios.
Mierda, mierda, mierda...
Narrador Omnisciente
Mauro se alejó rápidamente sintiendo sus mejillas arder, queriendo evitar ver a Ignacio a la cara, ya que estaba completamente ruborizado y avergonzado.
Ignacio, por otro lado, se quedó gélido en su lugar. No esperaba ese beso para nada, no creía que Mauro fuera a ser capaz de tener un acercamiento así tan rápido.
Quiso estallar de emoción por lo ocurrido pero recordó las indicaciones de no sobre reaccionar a las actitudes del menor, así que solamente tragó saliva fuertemente y actuó como si nada hubiera pasado.
Estaba muy feliz de que las cosas no hubieran resultado de manera fatal. Constantemente le dan ataques de ansiedad, recordando vividamente el día en que lo llamaron para decirle que su Mauro se accidentó y estaba en el hospital gravemente herido.
En ese momento, juró que pudo haber muerto. Imaginar que le hubiera podido pasar algo lo destruía.
Se sintió en parte culpable de no haber estado ahí acompañándolo, cuidándolo. Pero no fue de mala fé, solamente que no solía acompañar a su novio a las reuniones que tenía con sus amigos, ya que estos eran amigos de su ex novio también, lo que le causaba una ligera incomodidad y no quería que nadie más se sintiera incómodo con la situación, mucho menos su pequeño Mauro.
Se sentía responsable de lo que pasó, le costó muchas sesiones de terapia darse cuenta de que no era su culpa. No puede estar 24/7 con su novio y ya eran adultos como para necesitar que otra persona los estuviera cuidando.
Aceptó que fue irresponsable de parte del platinado, no usar casco tratando de hacer acrobacias en la motocicleta. Estuvo fuertemente molesto con él al respecto, pero ese sentimiento se esfumó cuando se enteró de que su Mauro había perdido la memoria.
Se quería morir.
También le costó sesiones enteras para aceptar eso y ser fuerte para ayudar a su pequeño a recuperar su memoria, necesitaba ser lo mas resistente mentalmente hablando, y ser totalmente empatico con la situación.
Cuando por fin le avisaron que podría ver al menor, se puso muy nervioso, tanto como lo estaba en su primera cita.
No sabía cómo iba a reaccionar ante su presencia y no quería que nada de aquello saliera mal.
Y por lo visto, iba más que bien, Mauro lo besó y eso significaban cosas buenas, ¿no?
¿O sólo era que se estaba haciendo ilusiones con tan poco?
Como fuera, se puso de pie y fue hacia su novio, quien estaba fingiendo que buscaba algo en un mueble, para que Ignacio no viera lo sonrojado que estaba.
—¿Qué buscás, amor?—Actuó naturalmente como le habían indicado que hiciera y lo abrazó por la espalda. Poniendo aún más nervioso al menor.
—Nada importante, ¿Tenés hambre?—Preguntó desviando el tema y sintiendo su cara hirviendo por la cercanía con el morocho.
—Un poco, ¿Querés comer?—Dijo dándole vuelta al platinado para que pudieran estar de frente y lo abrazó por la cadera, sintiendo el dulce aroma de su cuello.
—¿Pochoclos?—Propuso subiendo lenta y temblorosamente sus brazos al cuello del mayor para abrazarlo.
—Me parece—Contestó alejándose lo suficiente para mirar sus ojos y bajar su mirada a los finos labios del menor.
Tomó su mejilla suavemente y cerró sus ojos acercándose, no aguantando las ganas de darle un beso.
—Iré a buscarlas—Murmuró sin más, alejándose y saliendo del lugar.
Mauro sentía su rostro arder por la pena, ya que obviamente ya había dado su primer beso antes, pero también era obvio que no lo recordaba, no sabía si quiera si había sido con Ignacio o con otra persona.
De pronto se preguntó, ¿Qué se sentiría besar los labios de Duki? ¿Se sentiría igual que los de Ignacio?
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𝐡𝐨𝐥𝐚, 𝐌𝐚𝐮! ; 𝐃𝐮𝐤𝐢𝐥𝐥𝐚𝐡, 𝐓𝐈𝐀𝐆𝐒𝐇𝐄𝐑
FanfictionMonzón sufre un accidente que le cuesta parte de su memoria. Lombardo hará lo que sea para poder recuperarlo. Tiago y Thomas tienen una amistad particular, y un secreto que afrontar.
