Capitulo 25

322 10 5
                                        

POV ANASTASIA

"Olvídate que tienes padre" 

"Tú ya no eres mi Annie"

"Christian Grey sólo está jugando contigo, cuando se aburra nuevamente volverá a dejarte sola, pero conmigo ya no cuentas, Anastasia" 

No voy a negar que las palabras de mi padre aun me duelen y calaron hondo en mi corazón. Nunca lo había visto tan furioso, sobre todo conmigo. Yo sabía que el enterarse de mi regreso con Christian iba a molestarlo, pero no a este extremo de ponerme entre la espada y la pared, eligiendo entre mi cincuenta y él. ¿Cómo podría? Yo adoro a mi padre, estaré eternamente agradecida con él por haberse hecho cargo de mí cuando mi padre biológico falleció, no sólo me dio su apellido sino todo su amor, lo dije y lo diré siempre, es especial en mi vida. Pero también amo a Christian, a mi esposo, al padre de mi hijo, nunca dejé de amarlo pese a todo lo que pasó. Me entristece que mi padre no entienda que lo haya perdonado, que haya decidido darle esa oportunidad por la que tanto imploró al punto de caer de rodillas, abatido y avergonzado. Por un momento me sentí perdida, cargando con una decisión tan difícil en mis espaldas eligiendo por uno o por otro. Gracias a las palabras de Grace y mi madre pude comprender que sólo yo tenía en mis manos mi felicidad y tanto Christian como mi padre debían respetar y aceptar lo que eligiera por mi bien y el de Teddy.

Ahora me encuentro entre los brazos de Christian tras un apasionado momento en la ducha y luego en nuestra cama. Lo siento tranquilo y relajado, el hecho de pensar que volvería a dejarlo lo tenía angustiado, tenso y lleno de miedo. No volveré a irme, Christian, yo tampoco puedo estar sin ti.

 - Gracias nena, gracias por esta oportunidad – me susurra mientras besa mi cabello y me tiene aprisionada entre sus brazos de forma protectora. 

- No voy a dejarte, Christian, lamento haberte hecho sentir eso, pero no voy a alejarte de Teddy – le beso uno de sus pectorales. 

- No quiero estar lejos de Teddy y tampoco de ti, ustedes son míos, son toda mi vida y no soportaré perderlos – me derrite oírlo hablar así. 

- No vas a perdernos – le prometo. Me desapega un poco de su cuerpo para que nos quedemos frente a frente, mirándonos a los ojos. El brillo a sus ojos grises ha regresado y eso me reconforta, no soporto cuando tiene su mirada apagada y llena de tristeza, más sentir que soy yo quien se lo provoca. 

- Hablaré con Ray – me propone – no quiero que... 

- No, Christian. No quiero que lo hagas – le pido ocultando mi rostro en su cuello.

- Nena, quiero hacerlo – insiste – yo sé que todo esto te está afectando y yo quiero verte feliz, y mientras estés en estas condiciones con tu padre, no lo estarás. 

- Christian, contigo y con Teddy soy feliz – le confieso – y aunque quiero a mi padre, si él no acepta lo que decidí, más no puedo hacer. Yo de verdad quiero estar contigo, creo en tu arrepentimiento y quiero apostar a nuestra familia. 

Christian pega sus labios a los míos y nos unimos con un tierno beso. De pronto, un no grato recuerdo viene a mi mente de lo que fueron mis últimos días en Seattle antes de que me vaya del lado de Christian. No sé porque. Sólo sé que me tenso y Christian lo nota de inmediato. 

- ¿Qué pasa? ¿por qué te pusiste seria tan de repente? ¿qué tienes, amor? – empieza con sus preguntas. 

- Nada, es sólo que... 

No me salen las palabras y más, porque sé que no reaccionará bien si se lo digo. Abrumada, me abrazo a él en busca de calmarme, sus brazos siempre me hacen sentir protegida. 

Basta de sombrasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora