POV CHRISTIAN
De nuevo en Seattle, tras un mes y medio viajando por Europa. Nuestra última travesía fue en Suiza, donde disfrutamos haciendo senderismo en los Alpes y de los mejores chocolates en Zurich. Sin duda alguna quiero volver a repetir esta experiencia maravillosa de unas vacaciones con mis dos amores, los tres solos, lejos de todo y ojalá pronto podamos volver a repetirlo. Sigo empeñado con la idea de darles el mundo si es posible.
Al bajar del jet, subimos al SUV y emprendemos rumbo a nuestro hogar, a nuestro verdadero hogar.
- Christian, este no es el camino al Escala – me dice Ana cuando se percata que Jason ha tomado otra dirección.
- Te tengo una sorpresa – le digo tomándole una de sus manos.
- ¿Una sorpresa? ¿qué sorpresa? – se la oye ansiosa.
- Todo a su tiempo, señora Grey – respondo lascivo.
- Christian...
- Papi – nos interrumpe mi niño, que viaja sentado en mi regazo y jugando con el reloj que llevo en mi muñeca.
- ¿Qué ocurre, mi bebé? – quiero saber mientras acaricio su cabecita.
- Amo papi – me suelta tiernamente y yo me derrito de sólo oírlo decir que me quiere. Mi pequeño barbero.
Hago que se pare sobre mi regazo para abrazarlo y llenar su carita de besos, cada vez que hago eso, mi pequeño estalla a carcajadas que a mí me enternecen.
- Yo también te amo, mi campeón – le digo mirándolo a sus hermosos ojos azules, idénticos a los de su madre.
Ana nos observa con una sonrisa ante tierno momento padre e hijo. Lo que ha crecido y ha aprendido Teddy en estas semanas es asombrante, ya camina seguro, quiere echarse a correr lo que en un principio hizo que estuviera a punto de darme un infarto. Ya dice frases sencillas como "Te amo papá" y "te amo mami" que nos derriten el corazón a Anastasia y a mí. También aprendió a comer solito algunos alimentos manejando por él mismo su cuchara. Ya quiero que la familia lo vea, se volverán locos de alegría ya que en las últimas semanas nos enviaron correos diciendo lo mucho que nos extrañaban.
Como nos entretuvimos jugando con Ted en el coche, Ana no indagó más acerca de porque no vamos al Escala.
Taylor se estaciona frente al portón hasta que este se abre de forma automática por medio de un código e ingresamos. Durante el tiempo que estuvimos en Europa, Elliot y su empresa lograron terminar de remodelar la casa que compré para Ana cuando nos casamos. La casa de nuestros sueños. Quiero que al fin nos mudemos aquí e iniciemos desde cero una vida como familia, sin nada de nuestro pasado, bueno más bien de mi pasado, que nos perturbe. El piso del Escala sin duda, ya no es apto para criar a nuestro hijo.
En cuanto bajamos del SUV, Ana empieza a comprender donde estamos y por qué. Observa todo con atención y asombro mientras yo sostengo a Teddy en mis brazos.
- Christian, esta es...
- Nuestra casa, nena – le digo – la casa que compré para ti y que a partir de ahora será nuestro hogar y el de nuestro hijo. Ya está lista y espera por nosotros.
Mi nena se cubre la boca de emoción, sin saber que decir ante la sorpresa que acabo de darle. Luego sonríe y sus ojos se cristalizan, al tiempo que se acerca a mí para besar mi mejilla.
- ¿Es en serio? ¿vamos a vivir aquí? – vuelve a preguntarme incrédula. - ¿Y ya?
- Ya están todas nuestras cosas aquí – le digo – y si algo en el interior quieres cambiar o agregar, adelante.
ESTÁS LEYENDO
Basta de sombras
FanfictionAnastasia decide marcharse del lado de Christian luego de que él la dejara sola al enterarse de su embarazo y vuelva a contactar a Elena Lincoln, su ex ama. Mientras Ana se convierte en una mujer fuerte y dispuesta a todo para sacar adelante a su hi...
