Disclaimer: One Piece pertenece a Eiichirō Oda.
.
.
.
Esto pasó cuando Umiko tenía alrededor de catorce años, era totalmente una adolecente pero también una digna cadete y pirata de la tripulación de los mugiwaras. Había despertado algo tarde por el cansancio del entrenamiento que le había pedido a Zoro el dia anterior y por ayudar con las velas durante esa loca y sorpresiva tormenta a la hora de la cena, ya a ese punto de la mañana no alcanzaba a molestar a Brook antes que él lo hiciera ni tampoco vería el amanecer desde el nido de cuervos, pero al menos le daba tiempo de una ducha y si todo calzaba, comprar el diario antes de Nami para que luego se lo cobrara por leerlo.
Tal como planeo, corriendo y con una bota a medio poner, llegó hacia el ave quien ya le conocía y esperaba, sacó sus monedas tan rápido como pudo. –¡Ya estoy aquí!
—¡Diario! —gritó el News Coo, apoyado en el barandal del barco.
—¡Lo quiero! —dijo Umiko, recibiendo el papel en una mano, ya con una moneda en la otra. El ave ni se quejo que tomara el periodio sin antes pagar. Ya conocía a la hija del Rey de los Piratas y era bastante buena.
Desde hace un tiempo, Umiko tenía la costumbre de leer el periódico cada vez que podia. Era una mezcla de costumbre, paranoia y necesidad. Saber lo que se decía de su familia —porque sí, eso eran— le ayudaba a prepararse para las miradas raras, las preguntas incómodas y los rumores estúpidos.
Y ese día… se topó con uno de esos.
"¡Padres verdaderos de Monkey D. Umiko rompen el silencio!"
"Nos la arrebataron los Mugiwara. Estábamos amenazados"
"Queremos a nuestra hija de vuelta"
Se quedó de piedra.
No leyó en voz alta, no gritó, no rompió el diario en pedazos como tal vez habría hecho Luffy. Solo se sentó, apoyó los codos en la mesa del comedor y leyó el artículo completo. Cada palabra, cada frase cuidadosamente escrita para causar escándalo. Hasta la foto: dos personas de aspecto sencillo, con rostros tristes, “aparentemente arrepentidos”.
Mentiras.
Eso era lo peor. Que sabía que eran mentiras.
Robin se lo había contado todo. La nota, el estado en que la encontraron, el tiempo que esperaron por si alguien aparecía. Luffy… Luffy se lo había dicho a su manera, con esa voz torpe y sincera que tenía para los temas importantes:
–"Tú no tienes que venir de nosotros para ser nuestra hija. Viniste por ti sola, y eso vale más."
Pero aún así...
Le temblaban los dedos.
Una parte de ella —esa parte infantil que sobrevivía bajo la capa de sarcasmo, que aún se preguntaba por qué la habían dejado sola en un bosque— quería creer que había algo real ahí.
Otra parte… temía que no.
Y en medio de ambas, apareció algo nuevo: la duda.
—...¿Umi? —preguntó Chopper, apareciendo por el pasillo con una taza de leche tibia—. ¿Estás bien?
Ella dobló el periódico despacio y lo escondió bajo el brazo.
Vio la isla a la que se acercaban, tal vez una hora para arribar. —Sí. Solo… creo voy a salir un rato. A caminar.
—¿Quieres que te acompañe?
—No —respondió con una sonrisa forzada—. Necesito pensar.
Y se fue, dejando a Chopper con una taza humeante en las manos y el corazón un poco apretado.
ESTÁS LEYENDO
Princesita pirata.
FanfictionSiempre leo como Luffy adopta o tiene un niño, pero quiero ver como seria con una niña en el Sunny, prepárense porque están por ver a la niña más mimada de todo el mundo. x Disclaimer: One Piece pertenece a Eiichirō Oda. Fanfiction: One Piece Creaci...
