Los sueños de Harry usualmente son extraños pero siempre se sienten sumamente realistas.
Tiene la fortuna (también podía considerarse mala suerte) de que sus sueños se basen en su estado de ánimo, o en los pensamientos que tenía durante el día.
En una ocasión estuvo comiendo tarta de melaza en cada comida, para cuando llegó la noche soñó que era un repostero y su especialidad era dicho postre.
Nunca antes le había molestado tal cosa, no hasta que despierta esa mañana.
El día anterior estuvo conversando con Riddle, de forma casual, amigable incluso. Dumbledore les había llamado en busca de saber sus próximas estrategias referente al alumnado, luego les había impulsado a salir a dar una vuelta para conversar al respecto. Razón por la cual estuvieron juntos prácticamente toda la tarde.
Probablemente su sueño se deba a ello.
Su corazón late con fuerza contra su pecho y su rostro se encuentra sonrojado, sin entender porque de todas las cosas posibles había soñado que besaba a Tom Riddle, de forma no tan inocente.
Antes de que alguno de sus amigos se despierte corre hacia el baño, necesitando una ducha fría.
Nuevamente, Harry es completamente consciente del atractivo del chico, no solo de eso, también de lo talentoso e inteligente que era. Y no pueden culparlo, tiene ojos y es normal sentirse atraído por chicos así. Es un adolescente gay, y Riddle un placer a la vista sin duda.
El problema es que tenía que imaginarse de esa forma al único chico que nunca podría tener para el, al único que realmente tenía una barrera impenetrable que le impedía acercarse.
Su estómago se retuerce de forma dolorosa ante el recordatorio.
Quisiera hechizarse así mismo para olvidar el sueño, porque de esa forma no se encontraría viendo al slytherin desde su sitio en la mesa de gryffindor, imaginando los labios ajenos contra los suyos, las manos de este acercarle, la sensación de plenitud, pensando si se sentiría igual que en su sueño, como si finalmente obtuviera lo que tanto había estado deseando. Lo quería tanto que dolía, como si-
La realización llega de forma abrupta.
—¿Harry? ¿Estas bien? —Ron pregunta un poco demasiado alto, observándole confundido cuando deja caer su tenedor y se ahoga con el trozo de pancake que había metido a su boca.
El ojiverde se encuentra demasiado consternado para hacerle caso, apenas aceptando el vaso de agua que Hermione pone en su mano y le incita a tomar.
No era un sueño aleatorio.
No era solo algo que ocurrió por error y que debería avergonzarle. No es algo nuevo el que le mire de tal forma.
Es aquello que causa que Hermione hable con ese tono y le mire como si supiera todos sus secretos, que hace que Draco le empuje suavemente, que le tiene pensando en él en cualquier momento del día.
Merlín, aquello que tiene a Dumbledore juntándole con el contrario cada que tiene oportunidad.
Le gusta Riddle.
No es como ese crush que tiene en Charlie, el hermano mayor de su mejor amigo. Ni tampoco como ese coqueteo que tiene con Adrian. Ni siquiera como el cariño y aprecio hacia Cedric.
Le gusta de verdad, porque lo conoce. Porque sabe todo de él, lo bueno y lo malo, los miedos, las fortalezas. Le ha visto vulnerable, le ha visto como nadie más lo ha hecho. Conoce el color exacto de sus ojos y su comida favorita, sabe que perfume usa y porque siempre es tan cerrado con su vida. Le gusta físicamente, su figura y su sonrisa, lo brillante de sus ojos y el color de su cabello, le gusta su personalidad competitiva porque siempre puede seguirle el paso, porque es inteligente y sarcástico.
No lo entiende, no puede hacerlo.
¿Cómo puede enamorarse de la única persona que realmente no le quiere en su vida? ¿Por qué? A Tom no le agrada, no realmente, lo tolera la mayor parte del tiempo gracias al aprecio que le tiene a su padre, pero siempre le ha mantenido lejos. Nunca le dejara entrar, nunca le permitirá acercarse de tal forma.
No le permite ser amigos, ¿cómo puede enamorarse de esa forma?
Es imprudente de su parte. Nunca será suficiente para el chico slytherin.
Se levanta de su sitio de forma abrupta comenzando a alejarse, atrayendo miradas consternadas de estudiantes de diferentes casas. Sus amigos incluidos, quienes le llaman de forma confundida.
No le importa, siente que está comenzando a enfermarse y no puede permanecer ni un segundo más ahí, fingiendo que se encuentra bien cuando acaba de aceptar algo que se ha negado a sí mismo durante días, semanas, meses incluso.
Cuando llega al baño más cercano devuelve todo lo que ha ingerido, sin poder soportar tener algo en su estómago.
Ahí es donde Riddle lo encuentra minutos después, inclinado sobre el lavado del baño mientras se moja el rostro repetidamente, intentando refrescarse y sentirse mejor. Sin el sabor de vomito en su boca y con el agua fría en su rostro, se siente patético.
—¿Estas bien? —el ojiazul pregunta, recargando su espalda contra el lavado a su lado, mirándole con cierta preocupación.
Harry siente que puede vomitar de nuevo—. Bien —responde.
El slytherin eleva una ceja ante su corta respuesta, no acostumbrado a un ojiverde que no quiere hablar—. No lo parecías en el gran comedor, creo que dejaste a más de uno preocupados.
—Sobrevivirán —se encoge de hombros, alejándose un par de pasos.
Viéndole de cerca, ¿cómo pudo negarse a sí mismo sus sentimientos? Siempre ha sido así, el admirándolo, buscándole.
¿Sus padres lo saben? Seguro que su madre si, y Regulus lo hace, puede apostarlo.
—¿Realmente estas bien? Luces pálido, podría llamar a tu padre y-
—Estoy bien, solo fue- —toma una corta respiración cuando se da cuenta de que está siendo más brusco de lo que pretendía, Riddle no tiene la culpa de sus estupideces. Nunca hizo nada para llamar su atención de forma romántica, al contrario, siempre fue molesto. Y ahora que finalmente parecían llevarse bien no podía arruinarlo—. Solo fue un mal momento. Mi padre no necesita saber cada paso que doy.
Riddle sigue viéndole, como si buscara algo en el que no está seguro de poder mostrarle. Es casi insoportable estar bajo su mirada, casi doloroso.
Cerrando los ojos por un momento toma una decisión. Él puede hacer esto.
Tal vez no es el mismo sentimiento que con los otros chicos que le han atraído, pero puede sobrellevarlo, puede fingir que nada pasa. Lo hizo con Charlie cuando fue a Rumania y le tocó visitarlo sin el resto de los Weasley, lo hizo con Adrian cuando se dio cuenta de que él estaba interesado en otro chico, puede hacer esto. Si, puede hacerlo, fingir que no pasa nada y conservarlo como amigo, salvar la delicada relación que han estado construyendo.
Él puede y lo hará.
ESTÁS LEYENDO
Hated.
FanfictionA Harry no le había importado antes no agradarle a Tom. Hasta que comienza a importarle.
