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Harry no es un mal estudiante, está en un nivel más que aceptable en la mayoría de sus materias, con la única excepción de pociones.

No es malo, pero Harry no puede interesarse por una materia donde es regularmente intimidado por su profesor, donde ruidos fuertes provocados específicamente para distraerle evitan que pueda entregar sus pociones con la calidad esperada, o donde hacer sus ensayos es un martirio teniendo el conocimiento de que al más mínimo error serán desechados.

Pero realmente no importa cuál sea el motivo de porque no está rindiendo de la forma esperada, Harry está lejos de darse por vencido, necesita mejorar su rendimiento en pociones si quiere salir de Hogwarts con mejores notas.

Por supuesto va con su mejor opción cuando necesita asesoría personal.

Draco.

—¿Y por qué yo? Granger debería ser perfectamente capaz de ayudarte —el rubio dice, mirando al ojiverde desde su sitio en la mesa de slytherin.

—Sabes porque, estoy acostumbrado a estudiar con ella, tú sueles ser muy grosero cuando estudiamos, me sirves para estar bajo presión —argumenta, comenzando a servirse un plato de comida cuando Astoria se lo extiende, decidido a permanecer en esa mesa hasta que su casi primo aceptara ayudarle.

Ambos tienen lo que a ojos ajenos parece ser una competencia de miradas, pero en realidad es Harry rogándole que le ayude y el contrario intentando encontrar fuerza para negarse.

Draco se rinde primero.

El rubio suspira apartando finalmente la mirada mientras considera sus opciones—. Solamente que tendría que ser o muy tarde o muy temprano, no tengo tanto tiempo libre esta semana.

Es justo cuando el gryffindor está por aceptar que una tercera voz se une a la conversación—. Yo podría darte asesorías si quisieras, tengo bastante tiempo libre.

El ojiverde voltea a ver al mayor con casi demasiada sorpresa para poder disimularlo, ¿no estaba alucinando? ¿Tom realmente se estaba ofreciendo a estudiar juntos?

—¿En serio? —cuestiona elevando una ceja, un vistazo al resto de la mesa y puede notar como el resto de sus amigos parecen igual de confundidos ante la sugerencia.

Y está bien, no parece ser gran cosa, Riddle se está ofreciendo a dar asesorías, no le está declarando su amor ni nada por el estilo.

Pero la cosa es que Tom Riddle odia las distracciones, odia estudiar con más personas, lo detesta incluso cuando lo hace a petición de profesores o aunque haya algún beneficio para su persona a cambio. Por lo cual no encuentra un solo motivo lo suficientemente convincente de porque le está ofreciendo la opción.

Pero lo está haciendo, a él, está marcando la diferencia entre su relación y la relación que tiene con cualquier otra persona.

Es casi demasiado significativo.

Quizá no para el resto, pero si para Harry que le conoce tan bien.

—Por supuesto, soy mejor en pociones que Malfoy de igual forma, puedo enseñarte de forma más efectiva cualquier poción en la que tengas problema —el mayor se encoge de hombros con indiferencia, sonriendo en su dirección.

Harry ríe ante el sonido indignado que su primo suelta ante el comentario, sin embargo su vista permanece sobre Riddle, sobre esa sonrisa que parece exclusiva para él incluso cuando se encuentran rodeados de personas, sobre esos ojos que no dejan de verle con cierta suavidad que no muestra con nadie más.

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⏰ Última actualización: Nov 07, 2025 ⏰

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