48

675 38 1
                                        

Ana

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Ana

Cuando desperté esa mañana, no pensé que Carlo todavía tendría la audacia de escribir.
Pero ahí estaba.

Un último mensaje.
Frío.
Cruel.
Tan calculado como siempre.

"Tú y tu novio no entienden que no siempre gana el amor. Si me hunden, no me voy solo. Les juro que los arrastro conmigo."

Lo leí una, dos, tres veces.

No había insultos.
No había gritos.
Solo una amenaza que sonaba más real que nunca.

Cuando se lo mostré a Rafe, su mirada se oscureció como nunca antes.

—Este cabrón quiere guerra —dijo, respirando hondo—. Pues va a tenerla.

•••

Más tarde, fuimos juntos a casa de JonhB.
No podíamos seguir solos.

Era hora de enfrentarlo todo.

Nos recibieron con miradas entre cortadas, algo de incomodidad. Todavía pesaban las decisiones pasadas.

Pero en cuanto Kiara nos abrió la puerta y vio nuestros rostros, supo que algo importante venía.

Sarah fue la primera en abrazarme.

Después John B.

JJ solo alzó la ceja y dijo "¿Qué hiciste ahora, Ana?", y eso me hizo reír, aunque me temblaban los dedos.

Pope, como siempre, fue el más serio.

Nos sentamos todos en la sala. Rafe tomó aire. Me miró, y asentí.

—No huimos por capricho —empezó él—. Huimos porque queríamos escapar de todo. Pero volvimos, y al hacerlo, alguien empezó a seguirnos. A grabarnos. A amenazarnos.

—¿Qué? —dijo Kiara—. ¿Quién?

—Carlo —dije sin rodeos—. Fue él todo este tiempo.

—¿Tu ex? —preguntó JJ—. ¿Ese Carlo?

—Ese mismo. Fingía ser amigo, preocupado por mí. Pero estaba obsesionado. Tenía todo grabado: los videos, nuestras ubicaciones, nuestras conversaciones. Hasta nos seguía en coche sin que lo notáramos.

Sarah se cubrió la boca, horrorizada.

—¿Y cómo lo descubrieron?

—Le tendimos una trampa —explicó Rafe—. Ana fingió que yo me había puesto violento con ella y le pidió ayuda. Cayó. Confesó todo. Tenemos la grabación.

Pope se quedó en silencio.
Luego se levantó y fue directo por su laptop.

—¿Qué haces? —pregunté.

—Lo vamos a denunciar —dijo, sin dudar—. Pero no sin asegurarnos de que la evidencia sea sólida y que no pueda borrarla o manipularla. Vamos a organizar los archivos. A rastrear todo. A vincular todo con su número y el coche. Hay formas. Yo me encargo.

—Entonces... ¿nos creen? —preguntó Rafe, algo incrédulo.

—Obvio —dijo JJ—. Aunque aún me caes como una patada en la cara... esto es jodidamente enfermo. Nadie merece vivir con miedo.

—Gracias —murmuré.

Kiara se me acercó, tomándome de la mano.

—Me dolió que te fueras, Ana. Pero me dolería más no estar contigo ahora. Vamos a acabar con esto. Juntas.

Sarah sonrió.

—Ya tenemos la grabación. Falta solo una cosa...

—¿Cuál? —preguntó John B.

—Un final que lo destruya sin posibilidad de escape.

•••

Esa noche, armamos el plan.

Rafe se quedó observando el mapa que Kiara tenía en la pared, marcando puntos donde sabíamos que Carlo se movía.

—Lo vamos a hacer —dijo—. Esta vez no nos va a joder.

Lo miré, con el corazón latiéndome tan fuerte que dolía.

—Y cuando todo esto acabe...

—Nos vamos tú y yo. A donde sea —dijo él—. Pero sin mirar atrás.

Asentí.

Porque esta vez, no íbamos a correr.

Íbamos a pelear.

Posessive- Rafe Cameron Donde viven las historias. Descúbrelo ahora