El mal acecha

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Sunblade, Wayne y Los Graham estaban reunidos en un elegante restaurante de París, el lugar estaba completamente lleno, entre los presentes, dispersos en el lugar, también estaban presentes algunas de las familias millonarias de la ciudad.

─¿Ustedes tienen información de donde demonios Agreste y Sancoeur escondieron mis Miraculous?─ Bruce toma un largo sorbo de vino

─Su interés en los Miraculous fue repentino, asique no tengo la menor idea de que pudieron haber hecho con ellos, Sancoeur está limpia ya revise su departamento y los lugares que frecuenta─ replicó Sunblade

─Tal vez tengo culpa, mi hija y su esposo viven en la pobreza. . .¿un atajo fácil?─ intervino Graham tratando de darle sentido a todos

─¿Y Sancoeur?, es la mejor prostituta de toda Francia, no me digan que hace esto por amor─ ríe

─Parece que si. . .

─Ya no le queda nada que amar─ termina su vino ─Reunan al resto del consejo. . .Rosaline, tu quédate

El señor Graham abandona el restaurante, Sunblade de queda y observa con temor a Bruce, este solo la admiraba.

─Tienes que re afirmar tu lealtad, te espero está noche en mi habitación, tu sabes cómo me gusta─ se levanta ─Si no tienes las agallas─ urga en su saco ─Sabes que hacer─ deposita una pastilla en la mesa 

La mujer se queda estática admirando la pastilla que se encontraba sobre la mesa, era una cápsula de cianuro, con temor la tomo y la guardo, aún no había decidido si se iba a entregar a su despiadado primo.

Volviendo al Le Coq, Nathalie tomaba la mano de Gabriel para darle tranquilidad, el platinado se calmó, pero su mundo se había caído a pedazos, creía que todo se había solucionado, pero no, había vuelto a aquella pesadilla. . .una que era tan real que parecía no poder escapar de ella.

─Emilie te abandonó─  susurro ella con melancolía ─Tuve que contarle como es que terminaste así. . .no lo dudo y se fue

─¿Que hay de Adrien?.

─Esta en mi departamento, ella intentó llevárselo, pero el se escapó y vino a mi─ aprieta su mano ─Es un milagro que hayas despertado, el doctor dijo que podías no abrir los ojos

─Estoy aquí aunque me duela. . .

─¿Por qué dices eso?.

─El coma me hizo creer que había solucionado todo esto, que había vuelto a mi vida normal, aquí paso un mes pero en mi estúpida mente diez largos años─ hace una corta pausa ─Viviamos felices Nathalie, ¿por qué volví?

─¿Tan horrible es esta vida?─ lo suelta

─¡No!─ la toma de nuevo ─Pero tu y yo éramos un hermoso matrimonio, vivíamos todos felices, incluso Thiago

─Aun podemos hacerlo─ replicó ella ─Si tienes razón podemos tener esa vida, solo te pido que me permitas recordar todo esto─ sus ojos se cristalizan

─¿De que hablas?.

─Bruce olvidó llevarse los Miraculous cuando te atacó, logré escondernos en la ambulancia y después los lleve a dónde nadie pudiera encontrarlos.

─Eres la genio de la cual me enamore─ sonríe ampliamente ─Pero no creo que usar el poder de los Miraculous contra ellos nos de lo que necesitamos, fui necio y así pague las consecuencias

─Ahora te creo más que nunca Gabriel, quiero esa vida, te ayudaré como dices que lo hacía. . .y juntos vamos a demostrarle a ellos que podemos hacer hasta lo imposible

Gabriel sonríe, ella se acerca y lo besa, tomándolo por sorpresa; ambos se funden en ese beso cariñoso, hasta que alguien ingresa en la habitación y los interrumpe, eran los niños, quienes venían felices a ver a Gabriel.

Volviendo con Bruce, este se encontraba en el sótano que la mansión Sunblade tenía, allí, lejos de todos, en dicho oscuro lugar se comunicó con el líder de la organización de la cual el es parte, un circulo de familias influyentes que tienen el poder en este horrible mundo.

─Mi lord─ hablo arrodillándose, frente a el había una pantalla, toda azul, con el símbolo de una corona en blanco encerrada en un circulo del mismo color

Llevo vivo lo suficiente como para ver qué el mundo repite sus mismos errores siempre. . .soy uno de los guardianes de los Miraculous que decidió dimitir y utilizar su poder a su favor─ hace una pausa, se siente un respirar profundo con muchísima dificultad ─No forge este imperio en vano Bruce. . .ni tampoco te puse en la cima de mi sociedad bajo ninguna razón. . .tu maldad, tu despiadado corazón, son todo lo que esté mundo necesita para seguir su camino─ deja de hablar, está callado, Bruce intenta responder pero la voz continúa con su locución ─Ellos traman algo en mi contra, puedo sentirlo, no puedo perder este mundo, aquí todo se unge bajo mi voluntad, los engranajes de este mundo fueron puestos por mi, no puedo permitir que volvamos a ser lo que éramos.

─¿Que éramos?─ lo interrumpe

Venimos de un mundo en dónde el equilibrio del universo era otro, en dónde ellos son la cabeza, en dónde tu eres una buena persona en dónde yo. . .no existo, ¿¡quieres perderlo todo!?.

─No mi señor.

Es imperativo que ellos no lleguen a los Miraculous de la creación y destrucción, debes retrasarlos, aún ella está trabajando, cuando no quede nada este mundo será el original, no habrá vuelta atrás, ni siquiera la creación puede traer lo que ya fue destruido.

¿Cuánto tiempo?.

No lo sé, pero aún puedo sentir su presencia.

¿Que presencia?.

Cuando el súper Kwami Gimmi, re escribe el universo, immiG es liberada, para que consuma y destruya para siempre el universo a reemplazar; aún la puedo sentir, está tardando demasiado, una vez destruya el viejo universo, este será el original y con los Miraculous bajo nuestro poder nunca nadie nos podrá arrebatar el control.

¿Cómo sabe todo eso?.

Vengo del viejo universo, use un hechizo budista para no perder mis memorias y me inmiscui en la reconstrucción, me hice con los Miraculous y encontré títeres que hicieran mi trabajo, ahora ustedes las familias influyentes de este nuevo orden, mis lacayos tienen los Miraculous, el mundo perfecto al fin será real.

En ese momento el asistente de Bruce llega, estaba sudado y parecía alterado, la pantalla se apaga terminando la conexión con aquel que estaba detrás de todo, un ser supremo apodado el Lord oscuro.

─Rosaline Sunblade accedió a la bóveda, la caja no está.

Bruce golpea fuertemente a su asistente y sube a la superficie, entra en su automóvil y conduce con frenesí por la ciudad tratando de encontrar a la mujer, pero no había rastros de esta, era como si la mismísima tierra se la hubiera comido; en eso suena su teléfono, el billonario contesta con temor.

Encuentrala, trae la caja a nosotros, si Sunblade va con Agreste o ella misma intenta pedir un deseo estaremos perdidos.

─¡Lo sé!, el universo volverá a ser lo que era, entiendo el peligro.

Peor aún, immiG entrara aquí y nadie quiere enfrentarla.

La comunicación se corta, Bruce golpea el volante, se tranquiliza y va rápidamente al Le Cop para ver si su estúpida prima estaba allí para traicionarlo.

Miraculous: ChangesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora