Capitulo 38 (Parte II)

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-entonces, pues —vacilo un segundo. ____ seguía con la cabeza agachada y hablando con voz baja, aun no me daba ninguna señal de que "todo estaba bien"— iré a hacer el desayuno
—si, ve —ella asintió y salió volando a la cocina, como si ya no pudiera esperar a escaparse de mi lado.

Yo me recosté de nuevo en el sillón un segundo. Estaba nervioso y tenia ansiedad de preguntarle de nuevo si me perdonaba, solo para comprobarlo.

~~~
Pasaron como seis míseros días después de eso, nuestra relación -de amigos obviamente- estaba cada vez peor, yo no me había atrevido a decirle nada y ella parecía totalmente de acuerdo con que apenas habláramos.
Ultimamente era así: me despertaba en la cama solo y cuando caminaba a la cocina ella casi siempre ya estaba terminando de comer, después de eso nos sentábamos en un silencio incomodo a ver televisión, yo la volteaba a ver de vez en cuando, pero ella parecía tener la mirada perdida en cualquier parte. Luego ella salía con Lizzy y volvía hasta tarde, no sabia que demonios hacia en todo el día, yo llamaba a algunos amigos para pasar el rato en las tardes, porque con Kevin no había hablado desde que paso lo del beso.

Y estaba rezando para que ____ no se enfadara de mi y decidiera irse.
Ella ignoraba que me sentía fatal cuando me volteaba la mirada con arrogancia, después de haberme dado las miradas mas dulces; el pésimo dolor en el estomago que se me formaba cuando se negaba a comer conmigo, después de no pasar ninguna comida separados por muchos días; la cólera que me daba cuando me decía que no quería que me acostara con ella, si pasamos las mejores noches abrazados; la frustración que siento cuando ya no me dice nada mas que lo necesario después de haber hablado de todo lo que se podía hablar y las oleadas de angustia que me atravesaban como cuchillos, porque esos días la veía mas delgada de lo normal, no sabia si estaba dejando de comer por alguna estupida razón o si tenia algo que ver con su enfermedad, esperaba con todas mis fuerzas que fuera lo primero.
La cosa era que ella ignoraba todo lo que tenia que ver conmigo y yo ya estaba harto de eso; cada vez la quería mas, necesitaba poner todas las cosas bien de nuevo y ahora ya no bastaba con solo pedir perdón.


Lo que debía hacer para que ella estuviera de nuevo contenta y amorosa conmigo era llevarla a robar dulces, lo cual era la cosa mas extraña del mundo teniendo en cuenta que ella sabia que yo le podía comprar todos los dulces que quisiera. Pero como dijo, eso no seria emocionante.
Me metí a bañar decidido en hacer algo con respecto a eso, no podía robarlos pero tampoco le podía **** las ilusiones a ella de hacerlo.

Subí a mi auto y maneje a donde una vez compre los dulces para la fiesta de Jazmín, era la dulcería mas grande que podíamos encontrar y la mas apetitosa, cada vez que entraba deseaba comerme todo lo que había ahí, porque tenían todo tan perfectamente acomodado que te hacían querer ir hacia ellos y comprarlos todos. Tenían estantes llenos de chocolates, paletas, dulces, todos los dulces del mundo y ya estaba deseando hacer lo mismo que ella. Robarlos todos.

—buenas tardes —me saludo una amable mujer mayor detrás del mostrador. Cuando la voltee a ver me di cuenta de que era la misma señora de los wafles en USA, la misma que ayudo a __ cuando se perdió.
—buenas tardes, señora Adele —me acerque con un dejo de timidez hacia donde estaba ella, no sin antes darle una mirada con deseo a todos los dulces que estaban cerca.
—¡Hola! —exclamo con una sonrisa— Justin ¿Cierto? El amigo de ____ ¿Como esta ella? Después de...
—esta muy bien —me reí— gracias a usted, si no la hubiera encontrado seguramente aun estuviera deambulando por las calles tratando de encontrar el camino a casa
—¡gracias a dios la encontré! —reímos los dos— ¿En que te puedo ayudar, cariño?
—bueno... ¿Esta tienda es suya?
—es de mi hijo —me explico— pero desde que regresamos de USA no encuentro nada productivo que hacer y decidí venir a supervisar esta tienda, debo admitir que de vez en cuando me como un par de dulces que se cruzan en mi camino
—yo también lo haría —carraspee y pensé en como decirle que ____ quería robar dulces ahí, me explote la mente unos segundos, pero cuando voltee mi vista a los ojos de la dulce mujer me dije que ella entendería si le digo la verdad.—mire... ____... Ella tiene una lista extraña de cosas que quiere hacer antes de morir... Y una de ellas es robar una tienda de dulces...
—¿Robar una tienda de dulces? —repitió con tono divertido. Yo asentí.
—bueno, yo la quería traer aquí para que lo hiciera... Obviamente yo le pagaría todos los dulces después, pero ella tiene que creer que los robo, porque es lo que quiere
—entiendo, entiendo perfectamente —sonrío con una mirada tierna hacia mi—cuando era joven yo también hice una lista con algunas cosas que me gustaría hacer antes de morir, por supuesto abandone todas las posibilidades de cumplirla cuando cumplí los 70
—¿70? —pregunte asombrado— luce como una mujer de 50
—gracias ángel, pero si los tengo, y me es absolutamente adorable que ____ quiera cumplir su lista cuando es tan joven y tiene toda la vida por delante...
—si... —baje la vista y hice una mueca sin poder controlar mi cara y las emociones que atravesaron mi cuerpo. Ella no tendría toda la vida por delante, solo algunos meses.
—¿Que sucede? —se asustó.
—no es nada —sacudí la cabeza. ____ no va a morir, no pienses en eso.
—soy una mujer tonta y vieja pero puedes confiar en mi —tomo mi mano que estaba arriba del mostrador un minuto— ¿Que dije? ¿Por que de pronto te pusiste tan pálido?
—es solo que... —negué con la cabeza y tome aire— ____ va a morir en unos meses por una enfermedad que tiene, yo no quiero pensar en eso pero cuando lo hago me pongo como marica y me dan ganas de llorar porque por mas que quiera ayudarla y hacer que viva no podré hacerlo, lo único que me queda es ayudarla a cumplir la lista tonta que hizo, pero no quiero que muera porque...
—la amas —concluyo Adele con una mirada enternecida. No estaba seguro si ella había entendido mi arrebato de palabras, que salieron sin poderlas controlar, pero al parecer si lo hizo y yo había hablado de mas.
—si, digo, es mi mejor amiga —me rasque la nuca. Una cosa era aceptarlo en mi cabeza, para mi mismo y otra cosa era admitirselo a alguien.
—no, tu la amas como mujer y ella te ama a ti como hombre
—¿Que? Ella no me ama... De ese modo
—solo negaste su amor ¿Que hay del tuyo?
—pues... Solo un poco, aveces la amo y aveces no
—¿Por que los jóvenes se complican tanto? —cubrió su cara con una mano un segundo y después me sonrió— ustedes se aman, pero no lo aceptan y lo se desde que fueron juntos a la choza, los veía de lejos, muchacho, quizás ahora pienses que soy una anciana entrometida, pero cuando creces te vas dando cuenta de que pierdes tiempo por cosas estúpidas ¿Que te cuesta decirle lo que sientes? Se que ustedes los hombres son ****as pero para eso estamos las mujeres, para darles consejos
—es que ella no me quiere a mi —replique con mas frustración de la necesaria— y ademas no me quiero quedar tan solo después, cuando ella... Se vaya
—¿Es definitivo que morirá? —yo asentí.
—si querían encontrar alguna cura tendrían que traerla de hospital en hospital, pero ____ no quería eso y nos vinimos para acá
—oh, pobrecita —nos quedamos callados unos segundos.—pueden contar conmigo para lo que sea


Platicamos un poco mas, yo no podía creer que hubiera hablado de aquello con una señora que aunque parecía tierna y confiable apenas y la conocía, y aparte le conté lo de la enfermedad de ___ y eso era algo privado; lo cierto es que una vez que empece a hablar no me pude callar y de pronto le había dicho todo.
Quedamos en que el "robo" seria esa misma noche.
Cuando entre al departamento se escuchaba un débil murmullo desde dentro, cerré con cuidado y camine hacia el sonido en la cocina.
—estoy asustada —gimoteo ____ y yo me asuste aun mas de lo que podía haberlo estado ella— esta vez fue mas fuerte, lo se pero va a ser peor después, no... Solo quiero morirme de una buena vez
Yo abrí mi boca con sorpresa y me aguante las ganas de ir con ella y darle unas buenas cachetadas hasta que retirara lo dicho.
—lo se, lo siento —solto una carcajada triste—no... Marbe ¡ni siquiera me habla! no hemos hablado en una semana, no lo puedo evitar es muy lindo —ojala estuviera hablando de mi— ¿como crees? para nada...¡pero Justin es su mejor amigo!
¡maldicion! estaba hablando de Kevin

The Perfect Bucket List  {Adaptada} TERMINADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora