Capitulo 39 (Parte II)

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—quiero ver como lo haces —se recargo en mi espalda y se paro de puntitas para lograr ver— ¡déjame ver!
—¡no! Aléjate que no me puedo concentrar —cerré mas aun mi espalda con la puerta y por fin la logre abrir— ¿te das cuenta de lo genial que soy?
—eres un pandillero, Justin —dijo cuando pasamos por fin a la tienda. vire los ojos y cerré la puerta a mi espalda. Ella soltó un grito de emoción que me hizo saltar del susto— ¡Oh dios mío! Pero... ¿Donde vamos a meter los dulces? ¿Tu crees que me quiero robar solo una cosa? ¿No ves esta tienda? ¡Me quiero llevar todo!
—no pensé bien en eso —me rasque la cabeza. Siempre se me olvida lo mas importante— pueden tener bolsos aquí...
—¿En que parte? —se metió por donde estaban los chocolates y se comió unos cuantos.
—estoy seguro que ahí no —me burle. Ella refunfuño en silencio y tomo un puño de M&M's para llegar a mi lado. Me metí a la recepción y no había nada.
—¿no hay bodega o algo asi? —encogí mis hombros y rodé sobre mi mismo hasta encontrar una pequeña puerta que debía ser la bodega.— creo que aquí es
—ve por algo pues —tomo aire con nerviosismo y se termino de comer los chocolates mientras yo entraba a la bodega— tengo que decirle esto a Marbella, nunca me va a creer... ¡ahora somos cómplices del crimen! ¿te imaginas que nos metan a la cárcel? seria genial que nos pusieran en la misma celda... ¡espera! iríamos a distintas cárceles ¿cierto? maldición, ya no quiero ir, seria horrible que las mujeres de prisión me hicieran algo, estoy segura de que me echaría a llorar y...
—¡dios! me pones nervioso —salí de la bodega con un rollo de bolsas negras para la basura.— aveces hablas demasiado ¿te lo había dicho?
—si, pero no me importa —soltó otro grito de repente haciendome saltar del susto una vez mas; en serio tenia que dejar de hacer eso.
—no se donde empezar ¡ya lo se! dame una bolsa —empece a desdoblar las bolsas— ¡no tenemos todo el día! ¡date prisa! ¡mas rápido! ¡tu puedes Justin!
—¡_____, ya! —le di una bolsa y tome otra yo— de vez en cuando uno tiene que callarse...
—me adoras tonto, así de enfadosa y todo —me dio una sonrisa dulce y salió directo a los chocolates.
y bueno, tenia mucha razón.
{narra _____}
¡Amaba a Justin! lo amaba mas que nunca, mas que siempre, lo amaba demasíado estaba muy emocionada por hacer eso.
a pesar de estarme convenciendo en mi cabeza la semana anterior de que lo odiaba y que tenia que olvidar toda su perfección. ahora no pensaba en otra cosa mas que en que lo amaba mas que a cualquier otra persona por ayudarme a hacer eso.
¿quien mas pudiera haberme ayudado a robar una tienda de dulces? ¡nadie! todos me hubieran dicho loca por querer hacer una cosa como aquella.
Comencé primero por lo mas importante. Chocolate.
Llene una sola bolsa con todo los tipos de chocolate que habían ahí
Justin se encargaba de comerse todos los dulces ahí mismo. ¡ay dios! se veía tan perfecto comiendo dulces como cerdo que casi me desconcentro en hacer mi propio crimen
¡aquello era completamente lo mas asombroso y fantástico que me había pasado en la vida! La tienda era como el paraíso de los dulces, me sentía como en esas películas cuando los personajes se mueren y llegan al cielo y todo es genial... pues así me sentía, rodeada de dulces a mas no poder ¡y podía tener todos los que quisiera!
Fue la noche mas divertida que había pasado con Justin; comíamos dulces, llenábamos las bolsas, corríamos de un lado a otro llenando nuestros sacos como si de dinero a montones se tratara, pasábamos por los pasillos con los brazos extendidos y tirábamos todo en las bolsas sin siquiera ver que era.
—esdfo ef tfdn esdftugfspeandfo —murmuro Justin llegando a mi lado. Traia una bolsa grande en sus manos llena de toda clase de comida chatarra y en la otra mano traía no se que clase de galletas.
—traga primero —ordene. El rio y trago. Sus ojos estaban brillantes y traía una gran sonrisa.
EL había creído que robar dulces era lo mas tonto de la lista pero ¿quien estaba ahora tan excitado con todo esto? si casi podría decir que el lo estaba disfrutando mas que yo.
—esto es estupendo, la mejor cosa de la lista —se metió otra galleta a la boca.
Al final terminamos con casi cinco bolsas negras llenas de todo tipo de dulces mas todos los que nos comimos ahi. Duramos como dos horas haciendo todo eso, era casi media noche cuando llegamos por fin al departamento.
—me duele la panza —se quejo Justin en cuanto cerre la puerta. dejamos las bolsas en la sala y nos sentamos en el sillón que había estado siendo mi cama durante una semana y lo seguiría siendo hasta que me fuera de ahí.
—dios, Justin te quiero tanto... Creo que comeremos dulces por siempre con todo lo que robamos —comente ignorando que el "por siempre" ya no existía para mi.
—yo te quiero mas, eso fue lo mejor que hice en mi vida —paso un brazo por mi cuello y se recargo en mi— ni siquiera me arrepiento de que me duela la panza
Tome la mano que reposaba en el estomago de el sin pensarlo, solo queria tocarlo.
—gracias por perdonarme, Justin —murmure y me recargue en su pecho.
—¿estas bromeando? yo no tengo nada que perdonarte
—de todos modos, me alegro de que estemos bien otra vez, ya tenia ganas de abrazar a mi amigo gordito
—creeme que yo mas, ¿yo gordito? soy el chico mas sexy que has visto en tu vida, tu eres la gordita —se río.— ¿volverás a dormir en la cama conmigo?
—no —asegure rapidamente— no me agrada la idea de dormir en el mismo lugar donde la jirafa estuvo... chillando como animal, no me gustaría darme una vuelta y encontrarme sus fluidos por ahi
—ya cambie las sabanas —acaricio mi cabello— por favor, no me gusta dormir solo
—¿con quien dormías antes de que yo llegara, Drew? —me levante de su pecho para verlo a los ojos. El sonrío.
—con nadie, ese es el problema —entrecerré los ojos y el sonrío aun mas abiertamente — antes de que tu llegaras, dormía, comía, veía televisión y jugaba videojuegos completamente solo, pero cuando llegaste me empezaste a acompañar en cada una de esas cosas y ahora hacerlas solo no me trae chiste, porque te extraño
—eres lindo de vez en cuando —mi mano se me escapo hasta su mejilla y la acaricie.— pero no quiero dormir ahí, puedes dormir en el sofá... resulta que es muy comodo
—esta bien —bostezo— pero tienes que ponerte mis bóxers de nuevo para dormir, es como una ofensa cuando te pones ese pantalón de bigotes

The Perfect Bucket List  {Adaptada} TERMINADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora