Lagartija superdotada

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Izuku sabía que el príncipe, al igual que él, se había dado cuenta de que el ataque del Grifo fue para matarlo, pero en un silencioso acuerdo, no le habían dicho nada a nadie. Después de todo, si Endeavor supiera el Grifo fue enviado con el propósito de matar a su heredero, montaría en cólera y Kacchan otra vez estaría bajo la estricta vigilancia de Iida.

Pero, aún sin esa vigilancia, curiosamente tampoco se habían podido reunir para ir a las catacumbas. 

Y uno pensaría que era porque Kacchan estaba ocupado con reuniones o algo así. Pero no. La realidad es que no se habían logrado ver porque el rubio se quedaba a entrenar con Kirishima hasta altas horas de la noche.

Desde el ataque del Grifo, el pelirrojo casi siempre estaba en el campo de entrenamiento, había quedado muy afectado mentalmente y entrenaba casi hasta desmayarse todos los días. Siempre con la idea de mejorar y que esa situación no se volviera a repetir. Nadie había podido hacer que se quedara quieto por mucho tiempo. 

Sentía que las únicas personas que lo hacía descansar un poco (osea básicamente que lograra dormir) eran Mina y el propio príncipe.

Por eso trató de no molestarse con el pelirrojo... Entendía que solo quería mejorar (y quién mejor que Kacchan para ayudarlo con eso). Pero, muy en el fondo, también le daba algo de envidia la dinámica que esos dos habían formado. Y es que parecían llevarse muy bien y complementaban sus ataques de manera casi sincronizada pese a que llevaban poquísimo entrenando juntos.

Se sentía... desplazado. 

Aunque aún acompañaba al príncipe como su escudero durante los entrenamientos de los caballeros, Kacchan ya ni lo invitaba a pelear porque ya tenía al pelirrojo dispuesto a hacer todas las demostraciones. Así que ahora aguantaba como podía el entrenamiento, y luego salía rápido de ahí, acompañando a Denki, Sero o Iida a cenar. 

Por el bien de su salud mental y de su amistad con el pelirrojo, no quería verlos entrenando juntos más tiempo del necesario. 

Sin embargo, aún trataba de esperar a Kacchan cerca de las catacumbas después de cenar, pero el chico nunca llegaba. Era irónico que Kacchan le hubiera dicho que no lo dejara plantado y que el que terminaba plantado cada día fuera él. Pero, después de un par de días de desplantes, decidió mejor quedarse a charlar con Ochaco, Mina y Momo o simplemente bajaba a ver a All Might él solo.

— ¡Hay que apurarnos Izuku! — dijo Denki alegremente, haciéndolo espabilar — Escuché que Sato hizo pudín de chocolate para el postre, no quiero que se acabe —  añadió mientras guardaba los implementos que Sero había usado. Al final el chico se había quedado como escudero del pelinegro por tiempo indefinido, así que Izuku al menos tenía con quién charlar mientras estaba de espectador en el campo de entrenamiento.

— Claro, vámonos entonces Denki — le dijo al chico con una sonrisa, mientras lo acompañaba hacia el palacio. 

Sin embargo no habían avanzado mucho cuando escuchó unos pasos detrás de ellos.  Muy dentro de él, tuvo la pequeña esperanza de que fuera Kacchan, pero cuando escuchó la voz de la persona esa esperanza se desvaneció por completo.

— ¡Izuku! — la voz de Kirishima lo llamó — ¿Tienes un minuto?

 Se giró y vio al pelirrojo acercarse a carrera hacia donde estaban.

— ¿Qué pasa? — preguntó suavemente, deteniéndose  y haciéndole una seña a Denki para decirle que luego lo alcanzaba. Denki se encogió de hombros y se fue, no sin antes decir "más pudín para mí".

Cuando estuvieron solos, el pelirrojo tardó un poco en poner sus ideas en orden y se rascó la cabeza como si le diera vergüenza decirle lo que iba a decir.

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⏰ Última actualización: 7 hours ago ⏰

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