Lukas se paró de su cama justo antes del amanecer.
Toda la mansión estaba en silencio absoluto. Ni siquiera los empleados habían despertado todavía y el cielo apenas comenzaba a aclararse detrás de las enormes ventanas de su habitación.
El niño respiró hondo mientras miraba alrededor.
Iba hacerlo.
De verdad iba hacerlo.
Iba a conocer a su mamá.
Y nadie iba a detenerlo.
El corazón le latía rápido entre emoción y nervios mientras comenzaba a preparar una mochila pequeña. Metió varias mudas de ropa, algunos dulces que Rebekah escondía en la cocina, dinero que había guardado, su celular y varios libros de hechizos que tomó de la biblioteca privada de Kol.
Después tomó algo mucho más importante.
El collar con el símbolo de los Mikaelson que Klaus le había regalado años atrás.
Lukas lo sostuvo entre los dedos unos segundos antes de colocárselo en el cuello. Era uno de sus objetos favoritos porque su padre se lo había dado el día que aprendió a controlar mejor su magia.
—Para que recuerdes quién eres —le había dicho Klaus aquella vez.
El niño tragó lentamente.
Seguía molesto con él.
Muy molesto.
Pero eso no cambiaba cuánto lo amaba.
Lukas terminó de guardar todo y luego abrió uno de los grimorios sobre la cama buscando rápidamente el hechizo que necesitaba.
Si iba a escapar tenía que hacerlo bien.
Porque sabía perfectamente que Klaus lo encontraría en segundos si podía rastrearlo.
Sus ojos recorrieron las páginas rápidamente hasta encontrar el hechizo correcto.
Ocultamiento mágico y bloqueo de rastreo sobrenatural.
—Perfecto... —murmuró.
La magia comenzó a rodear lentamente sus dedos mientras pronunciaba las palabras antiguas con cuidado. Sintió el pequeño tirón familiar recorrer su cuerpo y supo inmediatamente que había funcionado.
Ahora Klaus no podría localizarlo fácilmente.
O eso esperaba.
Después buscó el siguiente hechizo.
Transportación.
Lukas respiró hondo.
Nunca había usado uno tan grande completamente solo.
Pero podía hacerlo.
Lo sabía.
Cerró los ojos concentrándose mientras sostenía el libro frente a él.
—Mystic Falls, Virginia —susurró.
La magia explotó alrededor de él inmediatamente.
El aire comenzó a moverse con fuerza.
Las paredes parecieron deformarse unos segundos.
Y luego... desapareció.
Cuando Lukas abrió los ojos nuevamente, estaba en medio de un parque desconocido.
El aire olía diferente.
Más húmedo.
Más frío.
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One-Shot Klaroline
FanfictionHistorias cortas de Klaus y Caroline. No son mías, solo estoy traduciendo!!
