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Sixty - End
- Los buenos no siempre ganan prt2. -
Habían pasado más de cuatro meses desde entonces.
Esperar nunca había sido tan angustiante.
No solo esperaba que Quackity decidiera qué hacer, también esperaba que, algún día, pudiera perdonarlo.
Luzu releía una y otra vez sus apuntes. En todo ese tiempo, era prácticamente lo único que hacía.
No tenía ganas de hablar con sus amigos. No tenía ganas de salir, de divertirse o de fingir que no sabía nada.
Y tampoco podía hablar con Quackity.
Al principio lo intentó.
Quiso pedirle perdón más de una vez, pero cada vez que se encontraban, Quackity encontraba la manera de marcharse. Casi parecía huir de él.
No quería verlo. Nunca lo había dejado tan claro.
Después de aquello, dejó de insistir.
Si de verdad habia decidido escucharlo por una vez, también tenía que respetar el espacio que Quackity le estaba pidiendo, aunque doliera.
Al menos sus notas habían mejorado.
Si antes eran buenas, ahora eran incluso mejores.
Por otro lado, su padres seguían insistiendo en que intentara recuperar su relación con Quackity.
Al fin y al cabo, mantener la cercanía con la familia Too les traía ciertos beneficios.
Pero, aunque hubiera querido, ya no sabía cómo hacerlo.
Con el tiempo terminaron por rendirse y se conformaron con su excelente desempeño escolar. Incluso, de vez en cuando, comentaban que alejarse de Quackity probablemente había sido lo mejor.
¿Quién los entendía?
Y luego estaba Rubius.
Parecía haberse propuesto hacerle la vida imposible. Si no lo acusaba falsamente de algo en la escuela, lo hacía delante de sus padres.
Más de una vez, los Doblas fueron a "advertirles" sobre el supuesto comportamiento de Luzu hacia su hijo.
Por suerte, sus padres no eran ingenuos. Delante de los Doblas lo regañaban o le imponían algún castigo para evitar problemas. Pero, apenas se marchaban, no tardaban en despotricar contra ellos, diciendo que se creían superiores a todo el mundo.
Jamás le creyeron a Rubius.
El problema era que tampoco podían enfrentarse abiertamente a los Doblas.
Así que, más de una vez, Luzu terminó pagando las consecuencias con unos cuantos moretones. Todo bajo la mirada arrogante de Rubius.
¿Y se suponía que le gustaba?
Solo un trastornado como él disfrutaría ver en tal humillación a la persona que le gusta.
Un estruendo lo sacó de sus pensamientos.
Fargan acababa de caerse de la silla.
Willy y Vegetta estallaron en carcajadas.
Varios compañeros también se rieron, aunque algunos intentaron disimular.
Nadie estaba haciendo absolutamente nada hoy.
Los exámenes habían terminado hacía una semana y prácticamente toda la clase solo esperaba que llegaran las vacaciones. Después de eso, cada uno tendría que elegir un bachillerato.
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¿𝘠𝘢 𝘯𝘰 𝘴𝘰𝘺 𝘵𝘶 𝘤𝘩𝘪𝘤𝘰 𝘧𝘢𝘷𝘰𝘳𝘪𝘵𝘰? #𝙡𝙪𝙘𝙠𝙞𝙩𝙮
FanfictionLuzu y Quackity han terminado, toda la escuela lo sabe. ¿Quién diría que con su separación vendrían miles de otros problemas y oscuros secretos serían sacados a la luz? ¿Podrán reocnciliarse y seguir adelante? O ¿Estarán condenados a estar separad...
