Entonces suena esa canción y los sentimientos saltan de su puesto, se riegan por mi cuerpo y me invaden el alma. Entonces suena esa canción y los viejos recuerdos se apoderan de mi mente y quedo frágil ante ellos, me dominan. Entonces suena esa canción y el vello de mi piel se levanta queriendo entonarla conmigo, pero entonces llega el escalofrío que me hace temblar como si el vello también quisieran bailar. Entonces suena esa canción que toda se trata, o se trataba de nosotros.
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PoesíaTe quiero para un café, dos cigarros, cien besos, mil caricias y toda la vida.
