A ti no te escribo
porque mis poemas
no son oraciones.
Yo no hablo de mitos
ni dioses paganos.
No canto epopeyas.
A ti no te escribo.
No se esculpe la piedra
con letra de barro.
No hace honor esta jerga
a los héroes eternos.
Ni palabra en que cupiese
la grandeza de tu alma,
y ensuciarla pretendiese
si decido, torpemente,
hacerla verbo.
A ti no te escribo.
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Volver
PoesíaTe quiero para un café, dos cigarros, cien besos, mil caricias y toda la vida.
