Íkaros despierta de un profundo sueño, abre sus ojos todo desorientado, mareado y con dolor de cabeza.
-¿Dónde estoy? –Se pregunta-
Toma asiento en la cama se pasa las manos por su cara, se revuelve su cabello, se frota los ojos, eructa y siente un olor a alcohol que emana de su boca.
-¿Alcohol? –Se levanta instantáneamente- ¿Dónde estoy?
Observa a su alrededor, es una especie de habitación, paredes blancas, mesa de noche con una lámpara, algo bastante simple. Pero irreconocible para él. Su mente lo traiciona y él sonríe.
-No puedo estar en un hotel –dice riendo- ¿O sí? –Su sonrisa desaparece de su cara al pensar en la posibilidad de que la respuesta fuese sí-
Voltea lentamente hacia la cama y su corazón comienza a latir a una velocidad increíble, cae sentado al suelo, y comienza a temblar.
-Noah va a matarme. –Dice antes de taparse la boca por la sorpresa- ¡¿Beth?!
La chica de cabello púrpura, aquella misma que posee ADHD, aquella señorita impaciente, dramática y singular. Beth Wallenstein, la chica de la que su amigo Noah Laurent, estaba admirado. Íkaros muy bien sabía que a Noah le gustaba Beth, y que a Beth le gustaba Noah.
-¿Cómo le explico esto? ¿Cómo pasó? –Comienza a entrar en pánico- ¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Por qué no recuerdo nada?
Beth comienza a moverse, incómoda por la voz de Íkaros que anda haciéndose preguntas en voz alta.
-¡Demonios! ¡¿Qué está pasando?! –Corre hacia el baño y se observa- ¿Un golpe en el ojo? –Se toca- ¡Auch! –Se queja- Ese dolor no lo sentía antes...
Íkaros decide salir de allí, hacia el recepcionista a buscar respuestas. Dejando a Beth sola...
-Buenos días... -Dice él apenado sin saber cómo o qué exactamente es lo que va a preguntar-
-Buenas tardes. –Responde cortante el recepcionista sin levantar la mirada-
-Buenas tardes... -Corrige Íkaros- ¿Se recuerda de mí?
El recepcionista levanta la mirada y se ríe.
-Tienes una vagina en la cara –comienza a reírse-
-¡¿Qué?! –Se exalta Íkaros-
-Oye tranquilo, solo bromeaba, a mí no vayas a golpearme.
-¿A golpearte?
-Tienes el ojo muy hinchado aún. Por cierto, ¿Tuviste oportunidad con la chica? –Pregunta el recepcionista-
Íkaros está totalmente desorientado, confundido, sin saber que responder, simplemente no sabe qué hace allí, cómo llegó, ni entiende de lo que habla el recepcionista.
-No sé de qué estás hablando. –Responde Íkaros- No recuerdo nada...
-Oh, vaya... Fui yo quién te ayudó a estar con la chica –Dice él- para empezar, podrías agradecerme.
-¿Cómo así? –Pregunta él-
-Llegaron acá a las 4 de la mañana, tú estabas totalmente destrozado, con un golpe en la cara, los nudillos agrietados—
Íkaros se observa los nudillos y estaban heridos.
-Estabas borracho, tambaleándote de un lado a otro, y esa chica estaba cuidándote, llegó sosteniéndote de un brazo, pidiendo una habitación para los dos, tú comenzaste a gritar: "¡NO! ¡No Beth! ¡No puedo hacerle esto a Noah! ¡Él es mi amigo!" Ella no te prestó atención e insistió, tú dijiste, "dos habitaciones pequeñas, una para cada uno..." llenando mi cara de saliva con mucho olor a alcohol, estaba a punto de darte un golpe en el otro ojo, pero no vaya a ser que quedases más ciego, ¡¿Cómo no querrías estar con aquella chica?! La chica repitió lo que tú habías dicho, pero pensé: "Este chico se va a perder esa espectacular oportunidad si los separo..." Y dije: "Solo hay habitaciones de dos personas, las individuales están agotadas." La chica te observa y te dice, "vamos, confía en mí." Yo te iba a dar una cámara, esa chica realmente ¡está buenísima!
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Wish You Well
Teen FictionNovela Juvenil que se inicia en la ciudad de París, una historia dulce con toque de drama y realidad, se desenvuelve en ella una historia de amor, amistad, crecimiento personal, pasados interesantes y un futuro prometedor, de la manera más excéntric...
