Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me adjudico la historia, prohibida su publicación en otros sitios sin mi consentimiento.
-Edward-susurré.
Siguió con la mirada a los chicos que estaban en la cancha de baloncesto pavoneándose frente a nosotros.
-Edward -volví a decir con un poco mas de fuerza. Edward no me hacía caso, seguía viendo a los chicos del baloncesto que ya no nos hacían nada de caso.
Estábamos en el patio del Campus, era uno de esos días en el que los dos teníamos clase libre y los utilizábamos para vernos, casi siempre nos sentábamos en el césped o en una banca como en esta ocasión, para conversar sobre nuestras clases o para acurrucarnos uno contra el otro por algunos minutos.
- ¡Edward! Me estas lastimando la mano otra vez-dije tironeando mi mano de entre las suyas, eso lo hizo reaccionar.
-Lo siento amor-volvió a repetir por varias veces mientras tomaba mi mano entre las suyas y empezó a besarla -lo siento, lo siento. Lo siento Bella no se en que estaba pensando.
Quite mi mano de su regazo.
-Lo siento Bella, yo no sé que estaba pensando, es que esos chicos estaban viéndote y yo, yo...
-Esos chicos nada Edward, tu solo te inventas historias en tu cabeza, será mejor que me vaya ya a clase, es tarde.
Me levante de la banca y tome mi bolso.
-Pero todavía faltan treinta minutos para tu siguiente clase-reclamó.
-Tengo que revisar una tarea con Ángela, nos vemos a la hora de la salida -me acerque a él y lo bese en la mejilla.
- ¿Es en serio, en la mejilla? ¿A qué estás jugando Bella?-volvió a reclamar.
-Cálmate Edward, siento un poco irritado el cuerpo, tal vez me va a dar un resfriado y a lo mejor puedo contagiarte-respondí un poco molesta, me estaba colmando su actitud -Por eso no te bese, ¿contento con mi explicación?-parecía que le estaba explicando a un niño berrinchudo.
-Lo siento.
-Debes de dejar de decir "lo siento", a cada rato lo dices-tome sus manos entre las mías, mi mano derecha todavía dolía.
-Lo siento-dijo encogiéndose de hombros.
-Nos vemos a la salida-acaricie su mejilla y me fui hacia mi facultad.
Mi nombre es Isabella Swan, tengo dieciocho años y estoy estudiando literatura en la Universidad de Seattle, vivo con mi padre Charlie Swan, ex policía de Forks, se mudó conmigo a Seattle para cuidarme, ahora trabaja en la estación de policía de Seattle pero solo en las oficinas, gracias a que acepto mi propuesta de que ya no trabajara en las calles.
Mi madre vive en Florida con su nuevo esposo Phil, el me cae muy bien, hablamos dos veces a la semana y casi diariamente nos mandamos correos electrónicos.
Mi novio es Edward Cullen, el está estudiando medicina en la misma Universidad que yo. El tiene veinte años. Nos conocimos por casualidad hace dos años en una de mis visitas al hospital, en mi pueblo natal Forks, por una fractura en el pie. Después de eso seguimos en contacto, nos hicimos amigos y después comenzamos una relación.
Pero no todo era color rosa, pues a los pocos meses note que Edward tenía un problema con los celos y era un poco posesivo; al principio no me preocupe pues pensé que era normal en una relación que tenía poco tiempo y no era muy estable y como se supone que las parejas deben de aceptarse tal como son y mi amor por Edward es tan grande que lo deje pasar, sin saber las consecuencias que provocaría no ponerle un alto a los celos de Edward.
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Amor y Celos
FanfictionIsabella y Edward tienen una relación destructiva por los celos de Edward, que pasara ahora que Bella tiene un propuesta y podría separarse de Edward por algunos meses ¿Los celos y la distancia destruirán el amor? B/E. Todos humanos También lo pued...
