-Estacionaré el coche.-Dijo Jonh.-¿Podrían bajar las cosas y adelantarse?.-nos dijo a Ian y a mí.
-Claro.-Dijo Ian bajándose del auto.
Abrió mi puerta y me ayudó a bajar, claro no podría yo sola porque traía el pastel. Él traía refrescos y botanas. Mientras cruzábamos el fraccionamiento hasta llegar a la casa indicada, él habló.
-Y...¿te gusta el pastel?.-Reí y me miró con curiosidad.
-¿Esa es tu manera de sacar conversación?.-dije riéndome aún.
-Bueno, no sé de que les gusta hablar a las chicas de tu edad, ¿zapatos?
-Que idiota eres, no todas gozamos hablar de ese tema, algunas no somos tan superficiales. A mí me gusta hablar de todo.
-¿No te agrada que esté aquí, cierto?-preguntó serio mirando hacia el frente
-Sólo creí que esto sería más íntimo pero pensándolo bien me parece perfecto que sea como una fiesta.
-Te ves linda.-Me miró y sonrió. No pude evitar ponerme colorada.
-Pero no pienses que estoy coqueteándote.-Rio burlón.-Eres demasiado niña para mí.
-¿Perdón?.-ese comentario me había molestado mucho.
-Eso, que eres demasiado niñata para que yo pudiera fijarme en ti.
-Eres un imbécil.-contesté enojada.
Llegamos y toqué el timbre de la casa.
-¿Y a ti que te pasa? ¿Por qué te eno...-pero fue interrumpido por mi padre que abrió la puerta.
-¡Hija!-se alegró mi padre recibiéndome con un medio abrazo debido al pastel que estorbaba.
-Felices 39 años.-Le sonreí
-Pasa por favor, puedes dejar el pastel en la mesa hija.-Me contestó.-Ian hola, adelante por allá esta tu padre.
-Gracias Marcus.-escuché decir a Ian.
Dejé el pastel en la mesa y saludé a las personas que conocía, incluyendo a Alexa, minutos después llegó Jonh saludando a todo mundo, me quedé conversando con algunas tías y al voltear a otro lugar me topé con la mirada de Ian, la cual evadí. Ni siquiera sabía porque me había molestado que él me viera como una niñata, su opinión no tendría porque importarme, no es como si me gustara, después de dejar de pensar en eso, seguí conversando y se acercó Jonh a charlar también.
-Maldición, olvidé mi celular en el auto.
-Te lo traigo si quieres.-me ofrecí.
-Por favor Niki, el auto no esta tan lejos.
Salí de la casa con las llaves, y me dirigí a buscar el celular, caminé un poco y por fin encontré el auto. Abrí la puerta y me recargué en el asiento para alcanzar el celular que estaba en el tablero, al salir me llevé un gran susto.
-¿Por qué te molestaste?-se acercó Ian
-No importa, ahora dame permiso.-Contesté, ya que se encontraba muy cerca de mí.
-¿No será porque te llamé niñata o si?.-Sonrió triunfante.
-No lo soy.-contesté indiferente y alzando los hombros.
-Ja ¡ay por favor!.-se burló.-Demuéstralo niña.
En un movimiento rápido, me acerqué a él, lo tomé del cuello y junté mis labios con los suyos, se quedó pasmado unos minutos (si, eso era justo lo que quería: sorprenderlo) pero en seguida sus manos se deslizaron a mi cintura y el beso se convirtió en uno cargado de pasión, permitiéndome probar delicadamente el sabor de su lengua. Me separé y me alejé de él en dirección a la fiesta. Acababa de besar al mejor amigo de mi hermano, pero era solo para demostrar que no era una niñata, para sorprenderlo, pero la sorprendida fui yo...
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Sabor a prohibido (#Wattys2016)
RomanceHagamos un trato... -Yo te despierto en la mañana y tú me despiertas en la noche.-Dijo él -¿A si? ¿Y cómo es eso?.-Respondí -Así.-Contestó Acto seguido juntó su rostro a unos centímetros del mío, posando sus labios sobre mis labios. Gozamos del beso...
