Capítulo 15

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Después de que Ian saliera, se puso su short y una camisa blanca un poco delgada. Nos sentamos en su sofá y le entregué los papeles. No pretendía quedarme mucho tiempo pero me pidió que platicáramos.

-¿Qué son esos papeles?-pregunté

-Los reportes de los demás trabajadores.-dijo sin darle importancia.

-¿Sabes a donde ha ido Jonh?-dije para hacer más conversación.

-No debo decirte.-dijo sin mirarme. Así que lo tomé de la barbilla y lo giré para que me mirara.

-Dime.-dije haciendo mi cara lo más angelical que pude.

-Fue con Eli.-y haciendo un gesto picarón me indicó que Jonh fue a quedarse a pasar la noche con Elizabeth.

-¡Oh wow!-dije con sorpresa

-¿Y si hacemos lo mismo?-comentó Ian.

-No es mala idea.-pronuncié cerca de sus labios.

Comenzamos a besarnos y colocó su mano en mi cintura. Mis manos daban suaves tirones de su cabello, me permitía probar el sabor de su lengua y nos sumergimos en aquel beso.

Nunca dio intención de querer algo más, lo cual agradecía porque no era el lugar indicado ni el momento, y si comenzábamos con esos juegos, ninguno de los dos podría detenerse.

-Me gustaría poder pasar la noche contigo.-dije acariciando su barba que apenas crecía, se sentía rasposa y eso me encantaba. Su cara reflejaba sorpresa y a la vez angustia.

-Amm.-se rascaba la barbilla.

-A dormir.-le sonreí y él suspiró.- No creí que no te gustara la idea de algo más.

-Me gustaría.-dijo tomando mi mano.-pero una parte de mí sabe que esta mal, será raro mirar a mi mejor amigo y que él no sepa que le hice el amor a su hermanita.-no dejaba de mirarme a los ojos.

-Es difícil, lo sé.-contesté agachando la mirada.

-Pero basta de eso, no me arrepiento de nada.-dijo volviéndose a acercar a mis labios.

Estuvimos unos minutos más juntos, platicando, pero eran las 8:30 de la noche y tenía que entrar a mi casa.

-¿Por qué tardaste tanto?-preguntó mamá haciendo chocolate.

-Porque me pidió que lo ayudara a revisar los papeles y encontrar una hoja en especial, después ya sabes como es Ian de platicón.-dije todo calmado y a juzgar por la actitud de mamá, se lo creyó todito.

-Bueno.-dijo algo cansada.-Iré a dormir hija, hay chocolate si quieres.-se despidió dándome un beso en la cabeza.

Tomé una taza de chocolate y fui a recostarme en mi cama, escuché un poco de música y después caí dormida

(.......)

-No quiero levantarme.-susurraba para mí mientras escuchaba sonar mi alarma.

Me levanté con pocas ganas, me duché y me arreglé para irme al instituto. Fui a la parada del autobús y al llegar me reuní con Hannah.

-Oye chula pero venga sonríe.-decía haciéndome dar la vuelta.

-Puff no tengo ganas de hacer algo.-dije con cansancio.

-Venga ya. Hoy es la fiesta, querida, y es el viaje a la empresa de tu hermano. Será como si no hubiéramos venido a la escuela.-se le notaba más feliz que de costumbre.

-Vamos, pero ¿qué te traes tú? Estas muy feliz.-Me jaló de la mano a un lugar más privado.

-Marco me ha besado.-dijo dando un saltito y me abrazó. Marco era su amor platónico y al fin le había hecho caso.

-Que felicidad Hann.-dije sonriendo, me encantaba que ella estuviera feliz.

-Suban a los autobuses por favor.-anunciaba la señorita Jessie.

Subimos a los autobuses que nos llevarían a la empresa. No era mucho camino pero hicimos una hora de recorrido. Bajamos y como niños pequeños, debíamos ir ordenados.

-Vale, alguien nos estará mostrando las instalaciones y se han tomado la molestia de preparar una plática.-Caminábamos por la empresa, nos detuvimos un momento mirando una junta que estaban dando en una sala. Hannah y yo fuimos al sanitario porque nos dieron unos minutos para pasar al baño antes de comenzar la plática que nos iban a dar.

-¿Entonces si nos vamos de fiesta?-preguntó Hannah.

-Si Hann.-contesté

-Bueno, vamos.-dijo en la puerta.

-Ahora te alcanzo, quiero arreglarme un poco el cabello.

Me quedé un momento mirándome en el espejo para arreglarme el desastre que tenía. Al salir, un brazo me impidió seguir avanzando.

-¿Te vas de fiesta?-Era Ian.

-Ajam.-dije pícara.

-Ah mira.-me estaba retando con la mirada.-¿Por qué no me avisaste que vendrías?

-Porque sabía que te distraería.

-No te creas mucho, niñata.-decía susurrando.

-Niégalo. Deseas besarme ahora mismo.-me encantaba que a pesar de tener algo, siguiéramos tentándonos.

-Quisieras.-respondió.

Me acerqué a su boca lentamente y él remojaba sus labios sin dejar de mirarme. Estaba preparado para un beso pero antes de dárselo, me detuve a unos centímetros.

-Quédate con las ganas.-anuncié retirándome de ahí para reunirme con el resto del grupo....





Sabor a prohibido (#Wattys2016)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora