Me encontraba en mi habitación cuando de pronto mi celular comenzó a sonar con el tono de llamada destinado para Hannah.
-¿Hola?-contesté esperando escuchar la voz de Hann.
-¿Es usted familiar de la señorita? Acaba de sufrir un accidente y su número era el primero en la lista de registro.
Enmudecí un par de segundos que de seguro al señor que marcaba le parecieron eternos porque nuevamente volvió a insistir.
-¿Esta ahí?
-Si.-unas lágrimas comenzaban a correr por mis mejillas.-¿Dónde esta?
-Se encuentra en el hospital de la calle de San Agustín número 765. ¿Cuál es tu nombre?
-Nicole Jones.-contesté apenas de manera audible.-En seguida voy para allá.
Avisé a mamá de que iría al hospital y antes de que pudiera decirme algo, salí corriendo a tomar el bus que me dejaba por ahí, solo tenía que caminar un poco más hasta llegar, apenas bajé del bus, corrí lo más rápido que me permitían mis piernas.
Al llegar, en la sala de espera se encontraba llena, pero un hombre alto, un poco mayor con una barba larga, sombrero y abrigo negro, se acercó.
-¿Nicole Jones?.-dijo retirándose el sombrero.
-Si..-respondí
-Toma.-me entregó el teléfono de Hannah.-Perdón, mi nombre es Alexander Grummi, tu....¿qué es de ti?
-Mi amiga.-dije aún como perdida.
-Bueno, ella iba muy distraída cuando cruzó la calle, y el impacto del auto, la empujó.-sentí una punzada en mi pecho, Hannah era como mi hermana, y saber que por mi culpa tuvo aquel accidente.-Ya he dicho lo que sucedió a los oficiales y el hombre del auto dijo que se encargaría de los gastos, me quedé aquí a esperar que llegaras, ahora me voy.-dijo.
-Muchas gracias, de verdad.-extendí mi mano.
-No hay de que.-se colocó su sombrero y se alejó a paso con el bastón que no había notado, quizá por lo distraída que estaba.
Me acerqué a una enfermera para que me pudieran informar sobre el estado de Hannah.
-En un momento vendrá el doctor.-me respondió la señora con mala cara.-Espere.
Sentía tanta frustración que reviví un hábito que hace mucho tiempo no hacía: morderme las uñas. Ya sé, es muy mal visto, pero era la forma en como me desahogaba un poco. Llamé a la madre de Hannah quien llegó en 30 minutos después de mi llamada, llena de lágrimas y un pañuelo en mano, acompañada de su esposo.
-Niki.-dijo su madre.
-Señora.-me abrazó muy fuerte y yo trataba de consolarla, pero no podía calmar a alguien cuando ni siquiera yo lo estaba.
-¿Han dicho algo?-preguntó su padre.
-No desde que yo he llegado.-respondí mientras los tres tomábamos asiento.
Así pasaron las horas y cuando preguntábamos a las enfermeras, recibíamos la misma respuesta de siempre. "En un momento vendrá el doctor". Poco a poco comenzaba a hacerse de noche y mi hermano llegó junto con Ian.
-Niki.-llegó mi hermano a abrazarme.-¿Cómo esta?
-Aún no lo sabemos.-respondí dejando caer otra vez las lágrimas.
-Tranquila, todo estará bien.-dijo Ian
A los pocos minutos se acercó un doctor con libreta en mano.
-Familiares de Hannah Darson.-gritó lo bastante alto para que los que se encontraban un poco alejados de los asientos pudieran escuchar.
-Aquí.-respondió su madre, levantándose de la silla
-La chica se encuentra bien, afortunadamente no le ha ocurrido nada grave, solo unos cuantos moretones y quizá un esguince en el brazo izquierdo.
Se pudo notar la ola de alivio que a todos nos invadió después de recibir esa noticia.
-¿Podemos verla?-preguntó su padre.
-Por el momento no, en este momento esta descansando pero le avisaremos cuando pueda pasar.-dijo y se retiró brindándonos una sonrisa.
-Que alivio que esta bien.-dijo Jonh, más para él mismo que para mí.
Ian y Jonh estaban a mis lados y los padres de Hannah sentados al otro extremo. El hombre responsable del auto que golpeó a Hann se acercó presentándose y otorgando las disculpas más sinceras que se le notaba. Sus ojos reflejaban que de verdad sentía culpa y les decía a sus padres que pagaría todo lo que fuera necesario.
Los padres de Hannah nunca han sido rencorosos, así que le dijeron al hombre que muchas gracias y todo permaneció en silencio. Sin darme cuenta ya eran las 10 de la noche y el sueño invadía poco a poco mi cuerpo, nadie preguntó porque razón no esperó el bus junto conmigo como siempre, algo que agradecía porque....¿Cómo les diría que nos peleamos por lo que pasó entre ella y mi hermano?
Ian me pasó su brazo de manera que yo pudiera recargar mi cabeza en su hombro, ese gesto no le molestó a Jonh, ya que supongo que lo consideraba normal debido a la situación. Me dejé llevar un poco por el sueño pero solo un breve momento y después desperté por los ligeros movimientos que Ian me hacía para despertar.
-Niki, será mejor que vayas a descansar a casa, gracias por todo.-me dijo la señora Darson.
-Oh, no se preocupe, yo quiero quedarme toda la noche si es necesario.-respondí.
-Creo que ella tiene razón.-intervino Ian.-Mañana podrás venir.
-Yo te acompañaré.-dijo Jonh levantándose de su asiento.-Cualquier cosa puede marcarnos.-dijo a su madre.
-Gracias Jonathan.-respondió el padre de Hannah con una sonrisa cansada.
Me levanté y caminé al auto aún abrazada de Ian, quien me prestó su abrigo ya que al salir corriendo de casa no se me cruzó por la mente, llevar algo con que abrigarme. Subimos al auto y fuimos a casa, la culpa me consumía por dentro.
-Lo siento Hannah.-me dije en voz baja....
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Sabor a prohibido (#Wattys2016)
RomanceHagamos un trato... -Yo te despierto en la mañana y tú me despiertas en la noche.-Dijo él -¿A si? ¿Y cómo es eso?.-Respondí -Así.-Contestó Acto seguido juntó su rostro a unos centímetros del mío, posando sus labios sobre mis labios. Gozamos del beso...
