Capítulo 35

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-¿Cómo estas?-preguntó Ian mientras me tenía abrazada a su pecho y jugaba con mi cabello enredándolo entre sus dedos.

-Feliz.-respondí levantándome ligeramente para mirarlo a los ojos.

-Mmm interesante.-contestó besándome en la frente.-Pero me parece que deberíamos regresar, se va a hacer un poco tarde.

Es cierto, el tiempo se me pasó volando, tenía que volver a casa, pasamos un gran rato aquí, tanto que casi esta anocheciendo. Bueno, ya tendré una buena excusa para cuando regrese a casa.

-¿Cuándo debes irte?-pregunté entrelazando mis dedos con los suyos. Su mano era obviamente un poco más grande que la mía y me encantaba, porque era como me sentía exactamente, pequeña cuando estaba con él, protegida como ahora su mano me cubría.

-En realidad hoy mismo, este día decidí faltar al trabajo para arreglar las cosas contigo.

¿Tan rápido tenía que irse? ¿No podía quedarse unos días más? Bueno el hecho de que viniera sólo para arreglar las cosas es un lindo detalle. Pero que ni crea que me he olvidado de la mujer que trabaja con él y por supuesto de las intenciones que ella tiene.

-Falta menos para que termine el proyecto.-dijo notando que me había sumergido en mis pensamientos.

-Si, un mes.-respondí no muy contenta.-Uff mucho menos.-puse los ojos en blanco e intenté levantarme de la cama para vestirme pero la fuerza de su brazo me obligó a recostarme de nuevo en la cama.

-¿A dónde crees que vas?-dijo pegándome a su pecho.

-Dijiste que debíamos regresar.-levanté la mirada para encontrarme con su ceño fruncido lo cual era bastante divertido.

-Si, pero me he arrepentido, aún nos queda un poco de tiempo.-concluyó para envolvernos de nuevo bajo las sábanas.

(........)

-He llegado.-anuncié mientras cruzaba el umbral de la puerta y colocaba mis llaves en el plato del mueble más cerca.

-¿Dónde estabas Nicole?-preguntó Jonh cenando en la barra de la cocina con mamá.

-Con Hannah, fui a su casa a resolver una tarea de matemáticas, ya sabes que no se me da muy bien.-respondí de lo más natural.

-¿En serio? Porque llamó Hannah preguntando por ti.

¡Mierda! ¿Qué? ¡Ay no puede ser! Pero si Hannah vio perfectamente como me iba con Ian. ¿Por qué no pudo cubrirme? ¿O por qué no llamó al celular? ¡Ay claro! La pila se había agotado y no llevaba conmigo el cargador. Debo pensar en algo rápido.

-Vale, vale.-dije alzando las manos en señal de arrepentimiento.-No fui con Hannah, estuve con un chico.

Jonh escupió el poco café que tenía en la boca y se veía molesto y al reflexionar la reacción que tuvo, comprendí que efectivamente se escuchaba mal al decirlo de esa manera. Así que me apresuré a aclarar las cosas, aunque haya sido cierto que estuve con un chico, pero obvio no le diría que estuve con su mejor amigo.

-No, no, no.-dije agitando las manos.-No de esa forma que te imaginas. ¡Muchachito impuro!

Por otro lado, mamá trataba de contener la risa mientras Jonh se relajaba un poco más al escucharme decir que no de esa forma.

-Su nombre es Natt, es un chico de un grado mayor, va a hacer una fiesta y me ha pedido que le ayude a organizarla.

-Jum.-Jonh se levantó de su asiento y mientras comenzaba a lavar su taza, le comentó a mamá.-Creo que es hora de darle la charla.-dijo bastante serio provocando que mamá y yo ya no pudiéramos contener ni un momento más la risa, así que soltamos la carcajada mientras él nos miraba de muy mala gana.

-Sigue pensando eso hijo.-respondió mamá tocándolo del hombro.-Iré a mi habitación.-finalizó y subió las escaleras. Mamá sabía que ya no era virgen, le tenía mucha confianza y sabía que podía contárselo sin ningún problema. Pero bueno era más que evidente que en esta ocasión no podía contarle lo de Ian, en primer lugar porque es un buen amigo de la familia, segundo es más grande que yo y tercero, mamá sabe que Ian es un mujeriego de lo peor.

-Te veo mañana hermanito.-me acerqué y le di un beso en la mejilla a Jonh.

Subí las escaleras directo a mi habitación, me deshice de la ropa que llevaba puesta y me coloqué la pijama. Esta vez no tenía tarea. Conecté el móvil para cargarlo pero yo soy de esas personas que no puedo dejarlo cargar en paz porque en seguida de conectarlo, lo enciendo y estoy con él mientras se carga. Así que me puse a platicar con Ian por mensaje.

~Hola feo~

#¿A quién le dices feo?#

~A ti. ¿A quién más?~

#Sabes que no, amor. Soy increíblemente guapo#

¡Este hombre es un presumido de lo peor!

~Jaja no. Eres increíblemente arrogante~

#Si, tal vez, pero soy el arrogante que quieres. Oye amor, deberías ir a descansar, mañana debes ir al colegio. Te amo#

~Umm de acuerdo. Te amo.~

#Oye...#

~¿Qué sucede?~

#Hoy me hiciste el hombre más feliz#

¡Osh! Si, tiene razón, él es el arrogante que quiero. Dejé mi celular a un lado y una pregunta apareció en mi mente, acompañada de una sonrisa. ¿Cómo es que un beso cambió todo? Nos besamos sin saber que ese simple beso, alteraría todo nuestro mundo.


Sabor a prohibido (#Wattys2016)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora