Cuando llegué a la casa de Hannah tuve que actuar como si nada hubiera pasado, al menos mientras estuviera la madre de Hann. Jonh había llamado preguntándome si Ian había ido a la casa, lo primero que vino a mi mente fue ¿Cómo lo supo? Le contesté que si que había ido a buscar una carpeta que creyó haber olvidado antes de irse, al parecer se tragó la mentira ya que la vecina chismosa le había informado a mi hermano de que su amigo salió bastante enojado dándole un golpe a su auto.
Después de la pasta especial que hacía la madre de Hann, nosotras pusimos una película y nos sentamos en su sofá mientras su madre se retiró a su habitación, una vez solas, decidí contarle todo con detalle a mi mejor amiga.
-¡Qué cabrón!-era la frase favorita de Hannah últimamente cuando le mencionaba a Ian.-Mira Niki, tal vez no este bien lo que te diga, pero es lo que sinceramente creo.-se quedó en silencio un momento en lo que organizaba sus pensamientos al parecer.-Tal vez Ian si se enamoró de ti.-antes de que pudiera interrumpirla, levantó su mano silenciándome.-Hay muchas razones para creerlo. Se pone celoso, va a visitarte a escondidas, se arriesga bastante a decir verdad, trata de darte explicaciones y hace sus berrinches cuando no lo pelas.-la verdad es que esto último me hizo reír.
-Bueno y si de verdad se enamoró de mí, ¿por qué decidió terminar lo nuestro?-pregunté mordiéndome las uñas. Maldito hábito que tenía.
-Eso no lo sé cariño, es un idiota.-dijo sonriendo.-Tal vez sintió miedo de lastimarte, o sintió miedo al saber que había alguien queriéndolo, aceptándolo a pesar de saber que siempre fue un mujeriego.
Me quedé meditando un poco lo que Hann había dicho, ella tenía más experiencia en relaciones que yo y lo que decía tenía un poco de razón, o tal vez mi subconsciente quería tener una justificación de lo que había hecho. Mi celular sonó con el tono destinado a Natt. La verdad es que no tenía muchas ganas de hablar con él, me sentía culpable, me sentía como una puta. Trataba de hacer lo correcto pero la verdad es que no podía, mis sentimientos aunque me costara trabajo admitirlo, seguían siendo por Ian.
Ignoré la llamada pero seguía llamando una tras otra vez.
-Contéstale o seguirá molestando.-dijo Hann. Deslicé el dedo hacía la opción de contestar y me coloqué el teléfono en mi oreja.
-¿Amor pasa algo? ¿Estás bien?-decía Natt un poco alterado.
-No, la verdad es que me duele la cabeza, quiero desconectarme de todos un poco ¿vale?-algunas veces no podía controlar el tono de mi voz, Hannah me indicó que estaba siendo un poco ruda con él.
-¿Qué te sucede?-me sentía un poco irritada. Natt no solía ser así de insistente ¿por qué hoy si?
-No Ia...-me di cuenta de que estaba a punto de confundirlo, corté su nombre a tiempo y Hannah sólo abrió los ojos asustada.-No Natt, y ah nos vemos mañana ¿de acuerdo? Te quiero.-colgué antes de que pudiera contestar, deseando que no se haya dado cuenta.
-Estas perdida.-soltó Hannah.-Deberías descansar, estuviste a nada de regarla.
-Lo sé.-contesté.
Después de quedarme un poco más en su casa, decidí irme alrededor de las 7 de la noche, tomé el autobús que me dejaba a una calle de mi casa y empecé a caminar, Jonh y mamá ya estaban en casa, cené con ellos y subí a mi cuarto. Quería acostarme, despejarme de todo, despejarme de Ian. Pero cada vez que cerraba mis ojos, sus labios y su cuerpo pegado al mío me aprisionaban. Me tapé la manta cubriéndome por completo hasta la cabeza y me quedé pensando en que hacer.
Pero llegué a una conclusión.
-Nada, joder, no puedo hacer nada...
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¿Qué tal? Por hoy es todo. Pero mañana publicaré unos especiales, espero que les haya gustado y si es así háganmelo saber porfa.
Saluditos a todos
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Sabor a prohibido (#Wattys2016)
RomanceHagamos un trato... -Yo te despierto en la mañana y tú me despiertas en la noche.-Dijo él -¿A si? ¿Y cómo es eso?.-Respondí -Así.-Contestó Acto seguido juntó su rostro a unos centímetros del mío, posando sus labios sobre mis labios. Gozamos del beso...
