-No creo que sea una buena idea.-dijo Ian por teléfono cuando le comenté sobre contarle a Jonh.
-No lo sé. Ha dicho eso y aunque me pareció un poco raro pues creí que tal vez sólo tal vez aceptara lo nuestro.-Una parte de mí me decía que era absolutamente remoto que Jonh pudiera aceptar mi relación con Ian pero en base a sus palabras otra parte de mí decía que sí lo haría.
-No lo creo niñata. Tu hermano puede decir muchas cosas pero cuando vea que en realidad está sucediendo no dudará en golpearme.
Admito que existe esa posibilidad, como sea no perdía nada con decirle a Ian y ver que es lo que creía.
-De acuerdo, está bien sí no le decimos.-decidí cambiar de tema, anhelando su llegada.-El departamento ya ha quedado, sólo falta tu habitación pero creo que ese deberías acomodarlo tú.
-Está bien hermosa, gracias. Llegaré mañana por la mañana, no sé tal vez podrías pasar a verme. Me han dado el día libre y yo sé que tienes mucho estrés.-solté una risita porque me parecía bastante gracioso el tono seductor que ocupaba. Obvio que ya quería verlo.
-¿Ansioso?-dije tratando de sacar mi lado seductor.-Porque creo que podría hacer algo por ti.
-Mmm eso suena muy tentador, quiero saborear esos labios suaves y sentir tu piel.-¡que cachondo! Volví a reírme, me encantaba que fuera tierno pero que también sacara su lado horny.
-No se diga más, mañana nos vemos, ¿saliendo del colegio?-la última clase no la tendría así que podría salir antes y pasar. Así sería más tiempo el que pueda estar con él.
-Perfecto niñata. Ahora ve a hacer tus trabajos que seguro que no los has hecho.-Este hombre me conoce bastante.
Colgué y subí a mi habitación para hacer mis trabajos, mamá y Jonh no estaban, se habían ido a visitar a una tía. Así que tardarían un buen rato.
Coloqué mi playlist favorita a todo volumen, me puse una blusa larga y holgada con un short y me preparé un sándwich antes de comenzar mi tarea. Puff un domingo de flojera. Mientras sonaba "worry about you" me puse a recordar todo lo sucedido hasta ahora. Es gracioso como un sólo beso, un sólo acto de orgullo dio pie a esta experiencia de nuestra vida, para ambos, experimentar una nueva sensación, un amor clandestino, algo que nunca imaginamos tener, y menos sí no nos soportábamos, vaya cambios que tiene la vida. Pero bueno así son las cosas dejé de concentrarme en eso, ya tendría tiempo para analizarlo durante la noche, ahora debo hacer mi trabajo de física...
******************
Las horas se me hacían eternas, agitaba mi lápiz de un lado a otro mirando el reloj que colgaba en la pared del salón de clase, mientras la profesora explicaba un tema que era bastante sencillo.
-Basta.-me susurró Hannah deteniendo mi lápiz con su mano.-Faltan sólo treinta minutos para que puedas ir a verlo, ya sé que te sabes este tema al derecho y al revés pero tu lápiz no me deja prestar atención y necesito aprobar la materia.
-Lo siento.-dije poniendo mi lápiz en la mesa y miré los ejemplos que había puesto en la pizarra. Hannah odiaba la química y se le complicaba un poco, a mí tampoco me gustaba esta clase, pero por la profesora, la materia era bastante agradable.
Cuando la hora terminó todos guardaron sus cosas y corrieron antes de que la profesora pudiera decir algo. Guardé mis cosas y esperé a Hann, para acompañarla hasta la parada del bus, ya que me quedaba de paso para el departamento de Ian. Llegaría en 15 minutos.
-¿Ian sabe que llegarás antes?
-No, es una sorpresa.-respondí con una sonrisa en la cara, estaba segura de que a Ian le gustaría.-Bueno, te vas con cuidado, me mandas un mensaje cuando llegues.
-Oh no. Vas a estar bastante ocupada como para leer mi mensaje.-dijo Hann con su sonrisa pícara. Nos reímos y me despedí de ella, tomando dirección a la esquina para doblar a la derecha y encontrar el edificio de Ian.
Subí por las escaleras, era en el primer piso y se me hacia absurdo tomar el ascensor sí estaba tan cerca. Recorrí el pasillo hasta encontrar el D16 y toqué la puerta esperando ver a Ian.
-¿Niki?-pero ese no era él...
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Sabor a prohibido (#Wattys2016)
RomansaHagamos un trato... -Yo te despierto en la mañana y tú me despiertas en la noche.-Dijo él -¿A si? ¿Y cómo es eso?.-Respondí -Así.-Contestó Acto seguido juntó su rostro a unos centímetros del mío, posando sus labios sobre mis labios. Gozamos del beso...
